Cirugía de cadera
Descripción general
La artroscopia es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que permite a nuestros cirujanos diagnosticar y tratar los problemas de cadera con precisión. Usando una cámara pequeña e instrumentos especializados, podemos ver el interior de la articulación de la cadera en una pantalla, lo que facilita la reparación de tejidos y el tratamiento de problemas sin grandes incisiones. Este enfoque a menudo resulta en menos dolor y una recuperación más rápida en comparación con la cirugía tradicional.
Condiciones comunes que conducen a la cirugía de cadera
El glúteo medio es un músculo crucial para la estabilidad y el movimiento de la cadera. Los desgarros en este músculo pueden provocar dolor significativo y dificultad en las actividades diarias. La cirugía artroscópica nos permite reparar estos desgarros de manera efectiva, ayudándote a recuperar la fuerza y la movilidad en tu cadera.
La osteoartritis en la cadera puede causar dolor y rigidez significativos, lo que afecta su calidad de vida. Si bien es posible que la artroscopia no cure la osteoartritis, en ciertos casos puede ayudar a aliviar los síntomas al eliminar piezas sueltas de cartílago y limpiar el espacio articular, brindando alivio y mejorando la movilidad.
Un desgarro del labrum implica daño al anillo de cartílago (labrum) que sigue el borde exterior de la cavidad de la articulación de la cadera. Esto puede causar dolor e inestabilidad en la cadera. Nuestros cirujanos expertos utilizan la artroscopia para recortar o reparar el labrum desgarrado, lo que ayuda a restaurar la función y aliviar las molestias.
La necrosis avascular ocurre cuando se reduce el suministro de sangre al hueso de la cadera, lo que provoca la muerte del tejido óseo. Esta afección puede provocar artritis grave si no se trata con prontitud. Una descompresión central puede ayudar a desbridar el hueso dañado y restaurar el flujo sanguíneo, con el objetivo de prevenir daños mayores y posiblemente evitar un reemplazo de cadera.
Un desgarro en el tendón de la corva proximal puede ser extremadamente doloroso y limitar su capacidad para caminar o pararse. Usando una pequeña incisión, podemos volver a unir los tendones de los isquiotibiales desgarrados al hueso, lo que facilita una recuperación más suave y lo recupera con confianza.
El pinzamiento femoroacetabular (FAI) es una afección en la que crece hueso adicional a lo largo de uno o ambos huesos que forman la articulación de la cadera, lo que les da a los huesos una forma irregular. Este hueso adicional puede dañar la articulación y causar dolor. La cirugía artroscópica ayuda a remodelar la articulación de la cadera y reparar los desgarros del labrum, reduciendo así el dolor y mejorando la función articular.
En Arizona Sports Medicine Center, nuestra prioridad es ayudarlo a volver a su estilo de vida activo con la menor interrupción. Si está lidiando con dolor o lesión en la cadera, confíe en nuestro equipo para brindarle atención integral y tratamientos avanzados.