MARTES, 5 de marzo (HealthDay News) -- Un nuevo órgano en
miniatura creado con bioingeniería y llamado BioHub podría algún
día liberar a las personas que sufren de diabetes tipo 1 de esta
enfermedad.
En sus etapas finales, el BioHub podría imitar al páncreas y
actuar como anfitrión de células de los islotes trasplantadas,
proveyéndoles oxígeno hasta que puedan establecer su propio riego
sanguíneo. Las células de los islotes contienen células beta, que
son las células que producen la hormona insulina. La insulina ayuda
al organismo a metabolizar los carbohidratos que se hallan en los
alimentos, para poder usarlos como combustible para las células del
cuerpo.
El BioHub también proveería una supresión del sistema
inmunitario que estaría confinada al área que rodea a las células
de los islotes, o es posible que cada célula de los islotes sea
encapsulada para protegerla del ataque del sistema inmunitario que
provoca la diabetes tipo 1.
Sin embargo, el primer paso es cargar las células de los islotes
en el BioHub y trasplantarlo a un área del abdomen conocida como el
omento. Se esperan que esos ensayos comiencen dentro de un año o un
año y medio, comentó el Dr. Luca Inverardi, subdirector de
investigación traslacional del Instituto de Investigación en
Diabetes de la Universidad de Miami, donde se desarrolla el
BioHub.
El Dr. Camillo Ricordi, director del instituto, afirmó que el
proyecto es muy emocionante. "Estamos juntando todas las piezas del
rompecabezas para reemplazar el páncreas", señaló.
"Al principio tenemos que ir por etapas, y comprobar clínicamente los componentes del BioHub", dijo. "El primer paso es evaluar el andamio que funcionará como un trasplante regular de células de los islotes".
El Instituto de Investigación en Diabetes ya trata con éxito la
diabetes tipo 1 con trasplantes de células de los islotes en el
hígado.
En la diabetes tipo 1, una enfermedad autoinmune, el sistema
inmunitario del cuerpo ataca y destruye por error a las células
beta que contienen las células de los islotes. Esto significa que
una persona que tiene diabetes tipo 1 no puede producir la insulina
que necesita para llevar el azúcar (glucosa) a las células del
organismo, así que tienen que reemplazar la insulina perdida. Esto
puede lograrse a través de inyecciones diarias múltiples o con una
bomba de insulina a través de un minúsculo tubo insertado debajo de
la piel y que se cambia cada unos cuantos días.
Aunque el trasplante de células de los islotes ha tenido mucho
éxito en el tratamiento de la diabetes tipo 1, la afección
autoinmune subyacente sigue presente. Dado que las células
trasplantadas provienen de los cadáveres de los donantes, las
personas que se someten a trasplantes de las células de los islotes
deben tomar fármacos inmunosupresores para prevenir el rechazo de
las nuevas células. Esto pone a las personas en riesgo de
desarrollar complicaciones con los medicamentos y, con el tiempo,
el sistema inmunitario destruye a las nuevas células de los
islotes.
Debido a estos problemas, el trasplante de las células de los
islotes en general se reserva para las personas cuya diabetes es
muy difícil de controlar, o que ya no tienen una concienciación
sobre unos niveles de glucemia peligrosamente bajos.
Julia Greenstein, vicepresidenta de Terapias de Cura para el
JDRF (que antes se conocía como el Instituto de Investigación en
Diabetes Juvenil), dijo que los riesgos del trasplante de células
de los islotes actualmente superan actualmente a los beneficios
para las personas sanas con diabetes tipo 1.
Por eso el BioHub resulta interesante.
"El BioHub es como un nido donde las células de los islotes estarán protegidas y cuidadas", aseguró Inverardi. "Es una estructura transparente y plana, más o menos del tamaño de una moneda de 25 centavos. Tiene una forma que permite que se coloquen las células de los islotes dentro, y es porosa para permitir [que las células de los islotes desarrollen un nuevo riego sanguíneo]".
El dispositivo está hecho de un compuesto de silicona que ya se
usa para otras afecciones médicas. "El BioHub es... como un marco
abierto, con alrededor del 95 por ciento de aire. El diseño evita
que las células de los islotes se aglomeren", comentó Ricordi,
quien añadió que probablemente esto se traduzca en una necesidad de
menos células de los islotes. También dijo que el diseño permite
que los investigadores añadan nuevos componentes a medida que se
desarrollen y aprueben.
En el futuro, el BioHub podría estar en un contenedor incluso
más natural, como una vena aislada que cree un saco para contener a
las células de los islotes, apuntó Ricordi. La ventaja de una vena
es que ya hay un flujo sanguíneo.
Inicialmente, los investigadores implantarán el BioHub en una
bolsa omental, un área del revestimiento de la cavidad abdominal
que conecta al estómago con otros órganos abdominales. Una vez
allí, el BioHub detectaría los niveles cambiantes de glucemia y
liberaría la insulina según sea necesario.
Inverardi dijo que una de las mayores ventajas del BioHub es que
los investigadores podrán encontrar fácilmente la mejor ubicación
para trasplantar las células de los islotes, porque si una
ubicación no funciona bien, el dispositivo se puede recuperar con
facilidad.
Tanto Inverardi como Ricordi esperan que esta fase vaya bien, y
que el BioHub con las células de los islotes trasplantadas comience
a producir insulina.
Al final, los investigadores esperan desarrollar y evaluar una
inmunosupresión que solo esté en el área de las células de los
islotes, en lugar de afectar al cuerpo entero. Una forma posible de
lograrlo, según Inverardi, es encapsular las células de los islotes
en un material que permita que éstas respiren e intercambien
insulina, pero que repela cualquier ataque inmunitario. En este
momento, no hay un calendario programado de ensayos clínicos para
esa parte del BioHub.
Los investigadores también esperan hallar fuentes alternativas
de células de los islotes para usar en el BioHub. Las posibles
ubicaciones de investigación incluyen donantes emparentados y
vivos, células de los islotes de cerdos, y células de los islotes
producidas a partir de células madre.
"Esta investigación nos emociona", aseguró Greenstein. "Se trata de un paso incremental que indica un avance, pero hasta que nos deshagamos de la necesidad de inmunosupresión crónica, el uso se limita a las personas que tienen una falta de conciencia [de la glucemia baja] grave".
Más información
Más información sobre la diabetes tipo 1 en el
Instituto de Investigación para la Diabetes.
Artículo por HealthDay, traducido por
HolaDoctor.com© Derechos de autor 2013, HealthDay