La aromaterapia es un tratamiento natural que se remonta a la antigüedad en China, India y Medio Oriente. Implica la liberación de aceites esenciales (extractos herbarios en una alta concentración) en el aire. Los defensores de la aromaterapia sostienen que estas esencias pueden utilizarse para tratar diversas condiciones, que varían de la ansiedad a los problemas respiratorios. Pero, ¿existen pruebas que respalden estos usos?

Análisis de los estudios sobre esencias

La aromaterapia presenta un verdadero desafío para los investigadores. En muchos estudios, una hierba medicinal (o fármaco) puede ingerirse por vía oral y cotejarse con un placebo (pastilla de azúcar). Los participantes de los estudios no saben si reciben el tratamiento verdadero o el falso. Pero, con la aromaterapia, se libera en el aire una esencia real. Los participantes sabrán si huelen o no algo. Los investigadores intentaron encontrar formas de solucionar el problema de la imposibilidad de “vendar” a los participantes para que no sepan qué tratamiento reciben. De todos modos, esto aún representa un obstáculo para obtener pruebas fehacientes a favor (o en contra) de la aromaterapia.

Hecha esta aclaración, se llevaron a cabo algunos estudios que respaldan el uso de estas esencias curativas:

Pruebas menos confiables sugieren que el aceite de menta peperita puede ser útil para reducir las náuseas después de una cirugía y para descongestionar los pulmones y los senos nasales.

Los investigadores también estudiaron el uso tópico (aplicado a la piel) y oral de los aceites esenciales, por ejemplo:

  • Oral
    • Aceite de menta peperita para aliviar los síntomas del síndrome del intestino irritable
    • Aceite de lavanda para tratar la ansiedad
    • Eucalipto para aliviar la tos
  • Tópico
Atención certificada

Existen miles de aceites esenciales que se pueden encontrar fácilmente en Internet. Sin embargo, si está realmente interesado en probar esta terapia herbaria, la mejor estrategia es trabajar con un profesional capacitado en aromaterapia.

Si bien no hay acreditaciones para este campo en los Estados Unidos, organizaciones como la National Association of Holistic Aromatherapy (NAHA, Organización Nacional de Terapia Holística) ofrecen programas de certificación. Las personas que obtienen una certificación en aromaterapia suelen estar autorizadas para ejercer en otros campos, como la masoterapia, la acupuntura, la enfermería o la medicina alternativa.

Consulte al médico para que le recomiende un aromaterapeuta cualificado. Otra opción es visitar el sitio web de Aromatherapy Registration Council, que proporciona una amplia base de datos de aromaterapeutas que cumplen con determinados requisitos.

Uso seguro de las esencias

En general, la inhalación de aceites esenciales es segura. Pero pueden presentarse reacciones alérgicas y otros efectos secundarios con todas las formas de aromaterapia: por inhalación, tópica y oral. No se determinaron los efectos que tienen estos aceites en lactantes, niños, ancianos o personas que padecen una enfermedad grave.

Incluso, si es un adulto sano, debe utilizar solamente aceites conocidos (como la menta peperita) que cuentan con pruebas que los respaldan. Según la NAHA, los rótulos deben indicar “aceite esencial puro” y mencionar el nombre de la planta, por ejemplo, menta piperita. Además, recuerde que un aromaterapeuta cualificado puede evaluarlo y seleccionar aceites específicos para su condición.