elderly pills 75Cuando tiene dolor de cabeza u otro dolor, lo primero que suele hacer es tomar un analgésico del botiquín. Este medicamento puede contener un ingrediente denominado paracetamol. ¿Sabe lo que es? ¿Podría ponerse en riesgo si toma demasiado?

Paracetamol es el nombre genérico de un conocido analgésico que se encuentra en muchos medicamentos de venta libre como Tylenol, Theraflu y NyQuil. También se encuentra en algunos analgésicos de venta con receta. Dos ejemplos conocidos son Vicodin (paracetamol e hidrocodona) y Percocet (paracetamol y oxicodona).

El paracetamol puede tener efectos secundarios dañinos si se lo administra en dosis altas. Para lograr un conocimiento público mayor, un comité asesor de la Dirección de Fármacos y Alimentos (FDA) de los EE. UU. decidió actualizar la etiqueta de advertencia del paracetamol. En esta etiqueta actualizada, se informa al público que tomar una cantidad superior a la dosis máxima puede causar daños hepáticos graves.

¿Qué tan eficaz es la etiqueta? Una encuesta realizada a clientes de farmacias reveló que hubo una mejora en la percepción de los riesgos por parte de los consumidores, lo que puede fomentar un comportamiento de protección. Sin embargo, la encuesta no pudo evaluar el impacto de la nueva etiqueta en los cambios reales en el comportamiento de los consumidores o si la etiqueta realmente disminuye los casos de enfermedad hepática relacionados con el paracetamol.

En la etiqueta: cómo transmitir el mensaje
Daño hepático

El hígado es susceptible a daños por ser el órgano que procesa los medicamentos y las sustancias tóxicas de la sangre. La sobredosis de paracetamol puede causar insuficiencia hepática, lo que, con el tiempo, puede llevar a la muerte. Casi la mitad de los casos de insuficiencia hepática aguda y más de 450 muertes anuales se dan a causa de la intoxicación por paracetamol.

Los síntomas de la intoxicación por paracetamol pueden no presentarse durante 24 horas, si es que se manifiestan. En la mayoría de los casos, el único síntoma pueden ser vómitos. En otros, los síntomas pueden incluir náuseas, fatiga o dolor abdominal. Entre las 24 y las 72 horas, el riesgo de toxicidad hepática aumenta. Durante este período, los síntomas pueden mejorar o desaparecer. Si sospecha que ingirió una cantidad excesiva de paracetamol, es importante que inicie un tratamiento médico de inmediato.

Cambios en el hígado

La FDA también se enfocó en la capacidad del acetaminofeno de alterar los exámenes de función hepática. En un estudio, 145 pacientes sanos fueron divididos en cinco grupos: placebo (pastilla de azúcar), acetaminofeno, Percocet, Vicodin y morfina. Después de recibir 4 g diarios de paracetamol durante dos semanas, entre el 30% y el 40% de los participantes presentaron una concentración elevada en las pruebas de ALT (análisis de sangre que detecta la enfermedad hepática). Estos valores regresaron al nivel normal una vez que los pacientes interrumpieron el tratamiento con acetaminofeno. El estudio indica que incluso si se toma la dosis máxima (no una sobredosis), las células hepáticas pueden verse afectadas.

Si el acetaminofeno puede alterar las pruebas de la función hepática en personas sanas, ¿qué sucede con aquellas personas que ya padecen daño hepático?

Personas que tienen mayor riesgo
Consumo de alcohol

Beber demasiado alcohol puede dañar el hígado a lo largo del tiempo. Este daño puede afectar la manera en que el hígado procesa el acetaminofeno. Las personas que beben más de tres copas de bebidas alcohólicas por día deben consultar al médico antes de tomar acetaminofeno.

Enfermedad hepática

El término enfermedad hepática se refiere a una variedad de padecimientos que afectan el hígado, como la cirrosis, la hepatitis A, la hepatitis B y la hepatitis C. Los estudios muestran que las personas que padecen enfermedad hepática metabolizan el acetaminofeno de forma diferente a las personas sanas. En el caso de la cirrosis, el hígado se llena de cicatrices, lo que obstaculiza su capacidad de desintoxicar las sustancias dañinas. Dado que las personas que padecen enfermedad hepática corren un riesgo mayor de padecer efectos secundarios dañinos (incluso con la dosis recomendada), deben consultar al médico antes de tomar acetaminofeno.

Tratamiento con warfarina

Además del peligro de daño hepático, el acetaminofeno también puede aumentar el riesgo de hemorragia si se lo mezcla con otros medicamentos. La warfarina es un medicamento recetado con frecuencia para prevenir la formación de coágulos sanguíneos peligrosos. El paracetamol puede aumentar el efecto anticoagulante de la warfarina, lo que aumenta el riesgo de padecer una hemorragia grave. En un estudio publicado en la revista especializada Pharmacotherapy, se repartió a 36 personas que estaban tomando warfarina en tres grupos al azar (placebo, 2 g de paracetamol o 4 g de paracetamol por día). En comparación con el grupo de placebo, quienes recibían acetaminofeno presentaron aumentos moderados en el índice internacional normalizado o IIN (una prueba que mide la coagulación de la sangre). Los valores mayores indican que la sangre tardará más tiempo en coagularse, lo que aumenta el riesgo de padecer una hemorragia. Por este motivo, los pacientes que estén recibiendo tratamiento con warfarina deben consultar a su médico antes de tomar acetaminofeno.

Qué significan estas advertencias para usted

El principal objetivo de estos cambios en la etiqueta es fomentar la conciencia sobre la cantidad de acetaminofeno que se toma y qué afecciones incrementan el riesgo de padecer daño hepático.

Existen maneras en las que puede tomar acetaminofeno sin riesgos:

  • Leer atentamente las etiquetas de los medicamentos para conocer los ingredientes activos. Nunca tomar más de un producto que contenga acetaminofeno. Por ejemplo, no tomar Tylenol y también NyQuil (ambos contienen acetaminofeno).
  • Si está tomando un medicamento de venta con receta, lea el prospecto que viene con dicho medicamento para saber cuáles son sus ingredientes activos. Tenga presente que en el caso de los medicamentos de venta con receta, el paracetamol puede figurar como “N-acetil-para-aminofenol”. Si no está seguro de cuáles son los ingredientes, consulte al médico o al farmacéutico.
  • Siga detalladamente las instrucciones sobre la dosis. Cada producto puede tener una dosis diaria máxima diferente. Incluso si el medicamento no produce un alivio de los síntomas, evite tomar una cantidad superior a la dosis recomendada. Consulte con el médico.
  • Tenga especial cuidado al administrarle el medicamento a su hijo. Siga cuidadosamente las instrucciones que aparecen en la etiqueta. La dosis depende de la edad y el peso del niño. Asegúrese de utilizar la herramienta medidora que viene con el medicamento. No utilice una cuchara de cocina, ya que esto hacer administrar una dosis superior. También lleve un registro de cuándo le administró la dosis a su hijo y cuál fue esa dosis.

    Nota: No se recomienda administrar medicamentos para la tos y el resfriado a niños de cuatro años o menores.

Si usted o su hijo toman una cantidad excesiva de paracetamol, solicite asistencia médica o llame al Centro de Toxicología (1-800-222-1222 en los EE. UU.) de inmediato. Los primeros signos de insuficiencia hepática aguda (náuseas, vómitos, dolor en la parte superior derecha del abdomen o ictericia) se pueden confundir con los síntomas de otra enfermedad. Obtenga ayuda si usted o su hijo presentan estos signos.

Recuerde consultar al médico antes de tomar acetaminofeno si usted:

  • Bebe más de tres copas de alcohol por día.
  • Sufre enfermedad hepática.
  • Toma warfarina u otros medicamentos
La elección correcta en su caso

El acetaminofeno no presenta riesgos para la mayoría de las personas si se lo toma de la manera indicada. Para algunos, es una mejor opción, ya que el medicamento no produce malestar estomacal ni se relaciona con el síndrome de Reye, una condición grave que puede afectar a los niños y adolescentes que padecen o padecieron una infección vírica. Si no está seguro de cuál es el analgésico adecuado para su caso, hable con su médico o con el farmacéutico.