Un factor de riesgo es aquello que incrementa su probabilidad de contraer una enfermedad o condición.

Es posible tener labor pretérmino con o sin los factores de riesgo listados a continuación. Sin embargo, mientras más factores de riesgo tenga, es mayor su probabilidad de tener labor pretérmino. Si usted tiene numerosos factores de riesgo, pregunte a su profesional en el cuidado de la salud lo que puede hacer para reducir su riesgo.

Factores de riesgo para labor pretérmino incluyen:

  • Un parto pretérmino previo
  • Bajo estatus socioeconómico
  • Raza que no sea blanca
  • Edad menor de 18 años o mayor de 35 años
  • Ruptura prematura de las membranas
  • Llevar más de un bebé
  • Historial de uno o más abortos espontáneos en el segundo trimestre
  • Comportamientos riesgosos:
    • Fumar
    • Consumo de drogas ilícitas
    • Consumo de alcohol
    • Falta de cuidado prenatal
  • Problemas uterinos:
    • Fibroides - Este es un tumor benigno en la pared del útero.
    • Útero en forma anormal - Esto no permite suficiente espacio para que crezca el bebé.
    • Cérvix incompetente - El cérvix se dilata demasiado temprano en el embarazo.
    • Exposición a dietilstilbestrol (DES) - Antes que se conocieran sus peligros, el DES se administraba a mujeres embarazadas para reducir el riesgo de aborto espontáneo; si su madre tomó DES cuando estaba embarazada de usted, sus órganos reproductivos podrían estar dañados
  • Infecciones:
    • Infección del líquido amniótico
    • Infecciones del tracto urinario (incluyendo renales o de la vejiga)
    • Infección en el cérvix, útero, o vagina
    • Infecciones de transmisión sexual, como tricomoniasis
  • Causas fetales:
    • Muerte fetal intrauterina
    • Retraso en el crecimiento intrauterino
    • Defectos congénitos en el bebé
  • Desprendimiento placentario (separación temprana de la placenta de la pared del útero)
  • Presencia de un dispositivo intrauterino retenido
  • Estar por debajo de su peso o ser obesa antes del embarazo
  • Malos hábitos alimenticios
  • Abuso físico, sexual, o emocional
  • Falta de apoyo social
  • Estrés
  • Trabajar largas horas con largos periodos de estar de pie y/o realizar trabajo físicamente agotador
  • Menos de seis meses entre dar a luz y el inicio del siguiente embarazo
  • Diabetes
  • Presión arterial elevada
  • Pre-eclampsia (una combinación de presión arterial elevada, retención de agua, y proteínas en la orina)
  • Trastornos de coagulación (trombofilia)
  • Sangrado vaginal después de 16 semanas, o durante más de un trimestre
  • Estar embarazada con un solo feto después de fertilización in vitro (IVF)
  • Demasiado o muy poco líquido en el saco amniótico que rodea al bebé
  • Cirugía en su abdomen durante el embarazo, como la extirpación del apéndice
  • Desequilibrio hormonal