PD_Fitness and WellBeing_67061 La terapia de reemplazo hormonal durante mucho tiempo fue el sostén del tratamiento para los síntomas menopáusicos. Sin embargo, estudios recientes han mostrado que presenta riesgos significativos, mientras proporciona menos beneficios de los que algunas vez se pensó. Estos resultados han aumentado el interés en los tratamientos alternativos para mujeres menopáusicas que padecen bochornos, sequedad vaginal, y otros problemas.

Sustancias naturales con propiedades leves similares al estrógeno, fitoestrógenos, se han propuesto como alternativas a la terapia de reemplazo hormonal. Las isoflavonas de soya o trébol rojo son los fitoestrógenos más conocidos. Los lignanos, encontrados abundantemente en la linaza y semilla de ajonjolí, también tienen propiedades fitoestrogénicas. Además, según algunos estudios, pero no todos, la hierba cimcífuga racemosa podría ayudar a reducir los síntomas menopáusicos. (Contrario a la creencia popular, la cimcífuga racemosa no es un fitoestrógeno.)

En noviembre de 2006, investigadores italianos de University of Naples publicaron un estudio que encontró beneficios con una combinación de estas sustancias. En este estudio, ochenta mujeres menopáusicas fueron asignadas aleatoriamente para recibir ya sea una mezcla de isoflavonas, lignanos, y extracto de cimcífuga racemosa, o un placebo de calcio. En el transcurso de tres meses, los síntomas menopáusicos promedio (según se midió por el índice estándar Kupperman) disminuyeron en mayor medida en el grupo de tratamiento que en el grupo de placebo. Los investigadores señalan que las isoflavonas se absorben y se eliminan rápidamente, mientras que los lignanos se absorben y se eliminan lentamente. Por lo tanto, ellos tienen la hipótesis de que la combinación proporciona beneficios más consistentes en el transcurso de veinticuatro horas completas.

Para obtener más información, incluyendo otros resultados de investigación, vea los artículos sobre lignanos, isoflavonas, cimcífuga racemosa, y menopausia.