El síndrome del intestino irritable (IBS, por sus siglas en inglés), anteriormente llamado "colon espástico," es una condición en la que se involucra uno o más de los siguientes síntomas: alternar diarrea y estreñimiento, gases intestinales, distensión y calambres, dolor abdominal, movimientos intestinales dolorosos, secreción de mucosa, y alimentos no digeridos en las heces fecales. Una característica que define al IBS es que la examinación del tracto digestivo no muestra problema objetivo. Aparentemente, es la función de los intestinos que está comprometida de alguna manera, no su estructura.

El aceite de menta ha mostrado promesa como un tratamiento para el IBS. La menta contiene mentol, una sustancia que relaja los músculos del intestino delgado. Numerosos estudios han encontrado que una fórmula especial de aceite de menta (de cubierta entérica; diseñada para abrirse sólo una vez que la cápsula ha salido del estómago) puede aliviar los síntomas. Sin embargo, otros estudios del aceite de menta para el IBS no han logrado encontrar beneficio; la evidencia ha sido suficientemente contradictoria para mantener una pregunta abierta con respecto a la efectividad del aceite de menta.

Recientemente, se ha sugerido que las inconsistencias vistas en estudios previos fueron causadas por la inclusión accidental de personas que tenían condiciones no relacionadas con el IBS, pero que causan síntomas similares. Supuestamente, el aceite de menta puede ser menos efectivo para estas condiciones.

Un estudio publicado en abril del 2007 intentó corregir este problema al pre-examinar a los participantes en busca de las dos condiciones que se confunden más comúnmente con el IBS: intolerancia a la lactosa y enfermedad celíaca. Se inscribió en el estudio un total de cincuenta y siete personas con síntomas de IBS y evidencia de que no tenían los otros dos problemas. En un periodo de cuatro semanas, los participantes recibieron ya sea placebo o aceite de menta.

Al final del periodo del estudio, el 75% de los pacientes en el grupo de aceite de menta mostraron una mejoría notable en los síntomas de IBS. ("Mejoría notable" se definió como una reducción en las puntuaciones de síntomas de ISB en más del 50%). En comparación, sólo el 38% de los participantes que recibieron placebo mostraron una mejoría de esta magnitud. La diferencia entre estos resultados fue estadísticamente significativa.

Desafortunadamente, este fue un estudio pequeño. Lo que se necesita ahora es un estudio grande que ejerza el mismo cuidado en la selección de los participantes. Si tal estudio encuentra efectivo al aceite de menta, entonces estará claro, en una base científica, que la menta realmente funciona.

Nota: Existen numerosos temas importantes de seguridad para considerarse cuando se use el aceite de menta. Para obtener más información, vea el artículo completo sobre menta.