Más de un cuarto de millón de estadounidenses confían sus vidas en un desfibrilador cardioversor implantable (DCI), un pequeño dispositivo del tamaño de un localizador que continuamente monitorea los latidos de su corazón, listo para liberar una descarga de electricidad cuando se requiera. Investigación muestra que millones de personas más podrían podrían obtener beneficios de estos dispositivos.

"Es como tener un paramédico fijo conmigo a cada lugar a donde voy," dice Joe Higgins de Oregon sobre su DCI. "Saber que está ahí es una tremenda comodidad. Sé que no tengo que preocuparme de sufrir una muerte repentina. Espero que el dispositivo haga el trabajo."

Higgins, de 69 años de edad, tiene un largo historial de enfermedad cardiaca. Recibí un DCI hace seis años después de desmayarme debido a un ritmo cardiaco irregular.

Rachel Smith de North Carolina recibió su primer DCI hace 10 años después de experimentar un paro cardiaco repentino a la edad de 33 años.

La mayoría de las personas con DCI, como Smith y Higgins, han sobrevivido a un paro cardiaco o sufren de ritmos cardiacos irregulares que aumentan su riesgo de sufrir muerte repentina. Pero actualmente, cuatro millones de estadounidenses más podrían ser aptos para los dispositivos que salvan la vida.

"Cualquier persona con un corazón dañado puede estar en riesgo [de padecer un paro cardiaco], "dijo L. Bing Liem, DO, FACC, Profesor Asociado en Stanford University.

En julio de 2002, la Food and Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos amplió los padecimientos que considera apropiados para el uso de DCI. En el pasado, se necesitaba realizar pruebas eléctricas para probar un aumento en el riesgo de padecer ritmos cardiacos anormales. Ahora los pacientes con un historial de ataque cardiaco y función cardiaca deprimida podrían ser candidatos sin tener que soportar las pruebas invasivas. También los DCI se prescriben para las personas con insuficiencia cardiaca moderadamente severa que no han experimentado previamente un ataque cardiaco o pérdida del conocimiento, pero podrían estar en riesgo de padecer futura arritmia amenazante para la vida.

¿Cuál Es la Función de un DCI?

Un DCI monitorea el ritmo cardiaco. Si detecta un ritmo peligroso, envía una descarga de electricidad para regresar los latidos del corazón al patrón normal. También la mayoría de las unidades funcionan como marcapasos. Algunos incluyen características especiales para fortalecer los latidos del corazón.

Se coloca un DCI bajo la piel cerca de la clavícula. Los cables del dispositivo se conectan al corazón durante el procedimiento de corta duración.

"El procedimiento es muy sencillo y simple," dice el Dr. Liem. "[Vicepresidente] Dick Cheney fue a casa esa misma tarde. No hay un tiempo considerable para la recuperación."

Generalmente, los pacientes reanudan sus actividades normales. Deben evitar áreas con campos altamente electromagnéticos, tales como los que se encuentran en el interior de una planta generadora de energía. Los hornos de microondas, teléfonos celulares y aparatos electrodomésticos caseros no representan ningún peligro. Normalmente los dispositivos necesitan reemplazarse cada 4 a 8 años.

"Un DCI necesita consideración cuidadosa," dijo Lisa Salberg, de 34 años de edad. Esta mujer de New Jersey padece cardiomiopatía hipertrófica, un padecimiento genético que aumenta su riesgo de sufrir muerte repentina. Ella recibió un DCI hace cinco años y confía en él más que en su propio corazón. "Va a ser parte de su vida de aquí en adelante. Asegúrese de que todas sus preguntas sean respondidas antes de que lo implanten."

Ajustándose a la Tecnología

A la mayoría de las personas le lleva tiempo ajustarse psicológicamente al dispositivo. La ansiedad es común.

"Los primeros dos meses estaba muy consciente," dijo Salberg. Su dispositivo no se había apagado.

"No hago nada que provoque que mi ritmo cardiaco se eleve donde voy a probar los límites del dispositivo," ella dijo. "Pero tengo una vida normal y no dejo que esto interfiera en ello."

El DCI de Higgins ha sacudido su corazón dos veces. Después de la primera descarga, mientras subía una cuesta considerable, su doctor ajustó los parámetros del dispositivo. Se presentó una segunda descarga cuatro años después.

"Se sintió como si me hubiera pateado una mula en mi pecho," dijo Higgins. "No limito mis actividades del todo. Podría apagarse. He tenido dos experiencias. Pero es algo instantáneo y desaparece. Me siento bien después."

Higgins ha caminado 5 a 6 millas durante una carrera por relevos. Bucea, camina cuatro millas diariamente, hace ejercicio con pesas y hace flexiones y abdominales.

"Antes de bucear, llamé a Medtronic (el fabricante) para averiguar si mi DCI era capaz de soportar las profundidades," dijo Higgins. También se puso en contacto con la compañía antes de viajar al extranjero para obtener una lista de instalaciones médicas que estuvieran familiarizadas con los DCI.

Buscando Apoyo

Smith no ha tenido tanta suerte. Ha sentido las sacudidas 57 veces. Hace ejercicio regularmente y empezó a culpar a esa actividad de provocar que su DCI le diera descargas. Pero después las descargas ocurrieron mientras miraba la televisión, estaba en el restaurante y durante una conversación.

"Llegué al punto en el que tenía miedo de salir de la casa," Smith dijo. "Tuve que abrirme paso teniendo contacto con otras personas, ir a grupos de apoyo. Dar un paso a la vez, puede hacerlo."

Smith ha trabajado para superar su ira, ansiedad y depresión. Lo describió como un proceso de sufrimiento para su yo anterior. Algunas personas buscan ayuda con los aspectos emocionales de un consejero de salud mental. Incluso con las múltiples descargas, Smith sabe que su DCI le ha salvado su vida y no se arrepiente.

"Sin este desfibrilador, no estaría donde estoy ahora," concluyó ella. "Me a otorgado algo de los mejores años de mi vida."