¿Cómo encuentra un médico que tenga las mejores referencias, buen trato y una personalidad cálida? Hay muchas formas de encontrar un médico, pero solo unos pocos métodos producirán la química correcta.

Encontrar un nuevo médico

El centro médico de la comunidad o del hospital local probablemente tiene un servicio de referencia de médicos. Úselo. Cuando llame al servicio, tenga listas las preguntas que hará sobre el médico. Una lista de preguntas, por ejemplo, puede ser la siguiente:

  • ¿El médico acepta nuevos pacientes?
  • ¿El médico está dispuesto a reunirse conmigo para responder mis preguntas antes de hablar sobre mi problema específico?
  • ¿Es médico o médica?
  • ¿Cuántos años tiene de experiencia?
  • ¿En qué universidad se recibió?
  • ¿Cuántos años tiene?
  • ¿Cuáles son sus especialidades?
  • ¿Tiene la certificación profesional correspondiente?
  • ¿Cuáles son las áreas de interés o investigación del médico?
  • ¿Habla español? (o el idioma que usted necesite)
  • ¿Puedo ubicarlo después del horario del consultorio?

La recomendación de boca en boca también suele ser una buena fuente de referencia. Sin embargo, recuerde que las expectativas de un amigo sobre un médico quizás no coincidan con la suya. Conozca al médico antes de tomar una decisión final.

Entreviste al médico

Quizás la mejor forma de determinar si un médico coincide con usted es concertar una cita o consulta con él para conocerlo, antes de tratar su problema específico de salud. La mayoría de los consultorios aceptarán su pedido de una entrevista y quizás le cobren por una breve visita al consultorio, según cuánto demore la reunión. Consulte la política de honorarios del consultorio antes de la entrevista.

Tenga en cuenta sus instintos y la primera impresión que tiene del médico durante la entrevista.

  • ¿El médico hace contacto visual con usted?
  • ¿Responde todas sus preguntas o explica su respuesta si no la entiende?
  • ¿Siente que lo apura o no le da importancia?
  • ¿Cuál es la actitud general del médico?
  • ¿Recibe bien sus preguntas o siente que usted tiene que justificarlas?
Conocer sus antecedentes clínicos

Durante la entrevista es importante que usted conozca sus antecedentes clínicos: es útil que todas las personas conozcan bien sus antecedentes clínicos, sociales y familiares. Los pacientes quizás deban completar un largo cuestionario que cubre sus antecedentes clínicos y familiares, y relacionarlos con la forma en que afectan su situación de vida, su trabajo, sus relaciones y otros factores relacionados con la salud. Comprender los antecedentes familiares puede marcar una gran diferencia cuando describa sus problemas de salud a un médico.

Guardar una copia de la historia clínica

Su historia clínica es un antecedente clínico escrito que debe ser actualizado continuamente y guardado por su médico y usted. Si planea cambiar a un nuevo médico, obtenga dos copias de su historia clínica: una para el nuevo médico y otra para usted. Léalas con atención. Familiarícese con el contenido y la terminología. Si la historia clínica no es legible pida a las enfermeras del consultorio que se la interpreten. Invierta en un pequeño diccionario médico para ayudarse a comprender la terminología médica básica y las abreviaturas.

Asegúrese de tener una copia completa de sus registros, incluidas las notas de evolución del médico. Si le han realizado procedimientos radiológicos o de otro tipo, como radiografías o mamogramas, es fundamental tener una copia de los informes.

La mayoría de los consultorios médicos tiene procedimientos especiales para entregar historias clínicas. Probablemente deba firmar un formulario de permiso antes de que se la entreguen. Debe retirar la historia clínica en persona y, a veces, deberá pagar un cargo por copiarla y organizarla.

La visita al consultorio: su tiempo

Vaya a la consulta con una lista de los síntomas, los medicamentos que toma, las alergias a medicamentos y una idea general de la fecha en que comenzaron sus síntomas. Si cree que el médico está distraído intente encausar de nuevo la conversación hacia la cuestión que le interesa.

Hable con el médico antes de quitarse la ropa para entablar el diálogo en un entorno neutral. Si su médico no acepta este pedido, probablemente sea una buena idea buscar otro médico. No ignore sus instintos.

Administrar la asistencia sanitaria: proceso de tres pasos
  1. Pregunte. Siempre es conveniente insistir en la importancia de hacer preguntas. Haga preguntas sobre el diagnóstico, tratamiento o procedimiento médico indicado. Pida que le describa cualquier examen o procedimiento médico recomendando, así como los riesgos. Pida folletos o material para leer. Pida al médico que use términos que usted pueda comprender. Averigüe dónde se realizará el procedimiento o examen. ¿Puede llevar a alguien al lugar de tratamiento? No sea tímido.
  2. Aclare. Si no entiende las recomendaciones de tratamiento, pida que se lo aclaren. Obtenga una segunda opinión. Procure una tercera opinión si aún no está convencido. Hable con amigos que hayan tenido problemas médicos parecidos. Si se le ocurren otras preguntas después de la consulta, llame al médico. Deje un mensaje a su asistente o enfermera. Algunos consultorios ahora ofrecen la opción de que envíe por correo electrónico sus consultas o de que las grabe en el correo de voz.
  3. Evalúe. Haga su tarea. Use la biblioteca, la Internet y otras fuentes médicas para hacer una investigación. Los libros y las revistas son herramientas increíblemente útiles para investigar los tratamientos y las condiciones médicas.

Si bien la Internet no es una fuente de información médica infalible, sí ofrece una base para que el paciente y el médico inicien un diálogo.

No se conforme

No se desanime. Puede tomar un tiempo encontrar un médico que satisfaga sus necesidades de atención sanitaria.