A medida que la temperatura aumenta, también lo hacen sus oportunidades para convivir con la naturaleza. ¡No deje que la hiedra venenosa arruine sus planes!

Un hermoso día de verano, Joanna reunió a sus dos pequeños niños para que la ayudaran con los trabajos en el patio de la casa. Después de trabajar en la huerta, ella y sus hijos centraron su atención en la zona de hierbas que estaba creciendo en la parte trasera del jardín y a lo largo de uno de los costados de la casa.

A la mañana siguiente, Johanna se despertó y observó que tenía una ligera y desagradable erupción de sarpullido en los brazos y la parte baja de sus piernas. También la tenían sus hijos. Durante el día, las ronchas fueron empeorando. Para el lunes por la mañana, los tres estaban rascándose enérgicamente. Para mitad de la tarde, ellos estaban en el consultorio médico. ¿El diagnóstico? Hiedra venenosa.

La hiedra venenosa, al igual que el roble venenoso y el zumaque venenoso, crece prácticamente en todas partes: en lo profundo del bosque, en el parque local y en el propio jardín.

El veneno

El culpable detrás del extremadamente incómodo sarpullido alérgico de la hiedra, el roble y el zumaque venenosos es el urushiol, una sustancia aceitosa encontrada en todas las partes de la planta, excepto en el polen. Al contacto con la piel, el urushiol se absorbe casi de inmediato. Si no se quita inmediatamente, en un lapso de 10 minutos, comienza una reacción alérgica (en casi todas las personas) con enrojecimiento e inflamación seguidos de comezón extrema y después de ampollas (llenas con un fluido amarillo) que se pueden romper, provocando costras y escamación.

El desarrollo completo del sarpullido por lo general se da en un período de 12 a 72 horas, pero en el caso de las personas que nunca han estado expuestas a la hiedra venenosa, es posible que no lleguen a desarrollar por completo el sarpullido sino hasta después de siete o 10 días. Aunque la comezón y la inflamación puede ser tratados y controlados, en sí no existe una cura para el sarpullido, el cual tarda de uno a tres días en seguir su curso.

"Adquiriendo" el sarpullido

La mayoría de las personas no desarrollan sarpullido en su primera exposición, sino hasta después de repetidas exposiciones. Además, la sensibilidad al urushiol con frecuencia disminuye con la edad, así que los niños tienden a ser mucho más susceptibles a los sarpullidos provocados por el urushiol que los adultos.

A pesar de lo que haya escuchado, usted no puede "contagiarse" del sarpullido de alguien que ya lo tenga, ni puede "propagarlo" de una parte de su cuerpo a otra por rascarse. Usted debe tener contacto directo con el urushiol.

Sin embargo, usted puede entrar en contacto con el urushiol de diversas formas:

  1. Tocar la savia: el contacto con la savia de una hiedra venenosa, un roble o un zumaque venenosos lo exponen al urushiol. Y, debido a que el urushiol permanece activo durante meses, esto incluye entrar en contacto con plantas muertas.
  2. Portadores del veneno: todo aquello que entra en contacto con el urushiol aceitoso será un conductor, incluso la piel, la ropa, las mochilas, las herramientas y las alfombras. Incluso es posible infectarse al agarrar leña que tenga vestigios de hiedra, roble o zumaque venenosos.
  3. Amigos peludos: las mascotas son un excelente conductos del urushiol. Aunque su pelo los protege de contraer el sarpullido, el urushiol rápidamente se pega a su pelo, luego se propaga a todo lo que toque, ¡incluso a usted!
  4. Transmisión por aire: cuando la hiedra, el roble o el zumaque venenosos se queman, las partículas de urushiol que quedan en el aire pueden entrar en contacto con la piel y causar un sarpullido. Si son inhaladas, estas partículas pueden provocar sarpullido en los pulmones, un padecimiento muy grave. Por consiguiente, nunca debe tratar de quitar estas plantas venenosas o deshacerse de ellas quemándolas.
Tratamiento en el hogar

Toma alrededor de 10 minutos que el urushiol sea completamente absorbido por la piel. Así que si sabe que entró en contacto con este, el mejor tratamiento es lavar la piel contaminada en agua fría lo más pronto posible. Una vez que el sarpullido se ha desarrollado, existen numerosos tratamientos que disminuirán su gravedad, incluso:

  • Baños de agua fría o tibia
  • Baños de tina mezclados con compuestos de harina de avena
  • Lociones y cremas anticomezón
  • Corticoesteroides tópicos

Si cubre el sarpullido o las ampollas después de aplicar la crema o loción, hágalo con un gasa y cúbralos sin apretar demasiado, ya que el contacto con el aire alivia el sarpullido. Evite rascarse y no rompa las ampollas provocadas por el sarpullido. Aunque el líquido que está dentro de las ampollas no propaga el sarpullido, las bacterias en los dedos y debajo de las uñas pueden provocar que el sarpullido o las ampollas se infecten.

Lave la ropa que llevaba puesta (incluso el calzado) durante el tiempo que entró en contacto con la hiedra venenosa, el roble o el zumaque venenosos. Use agua caliente y jabonosa. También lave todo lo que pueda haber estado en contacto (por ejemplo, los herramientas de jardín, los equipos deportivos, etc.). Puede usar alcohol de frotar o una combinación de agua y lejía.

Cuándo ver a un médico

Aunque el envenenamiento con hiedra, roble o zumaque venenosos por lo general puede ser tratado sin atención médica, debe ver a un médico si:

  • El sarpullido cubre una gran parte del cuerpo.
  • Tiene ampollas grandes.
  • No puede dormir.
  • El sarpullido se vuelve grave.
  • La comezón no puede ser controlada.
  • El sarpullido afecta los ojos o la boca (en especial si cualquiera de las dos áreas empiezan a inflamarse o si anteriores ataques con hiedra, roble o zumaque venenosos han sido extremadamente graves).

En tales casos, su médico o dermatólogo generalmente le recetarán cremas de cortisona tan fuertes como las de prescripción o, en casos extremadamente graves, esteroides orales para controlar la comezón y la inflamación. Además, ya que las partículas aéreas de urushiol suponen un grave peligro para la salud, busque atención médica inmediata si piensa que usted o su hijo han inhalado tales partículas, incluso si los síntomas aún no han ocurrido.

Prevención

La mejor manera de evitar el sarpullido por hiedra, roble o zumaque venenosos, es evitar el contacto con el urushiol.

  1. Cubra la piel: al caminar o trabajar en áreas en las que puede haber este tipo de plantas venenosas, use camisas de manga larga y pantalones largos y coloque los pantalones dentro de los calcetines. Después, familiarícese con la apariencia de estas plantas y evítelas. Ya que estas plantas pueden crecer de formas un tanto distintas, el viejo adagio de "Hojas de árbol, cuídense de mí" tiende a ser sólo de ayuda limitada. Puede encontrar imágenes de hiedra, roble y zumaque venenosos en el sitio web de la American Academy of Dermatology.
  2. Limpie: si cualquiera de su ropa, herramientas, muebles o alfombras está en contacto con el urushiol, lávelos detenidamente y tenga cuidado de no transferir el urushiol a la piel. Haga lo mismo con alguna mascota que haya entrado en contacto con el urushiol.
  3. Contrate ayuda: es mejor contratar a un profesional para que quite las plantas venenosas de los alrededores de su casa o jardín. Sin embargo, si decide hacerlo usted mismo, asegúrese de arrancar toda la planta (incluso las raíces) y use ropa que le proteja la piel lo mejor posible. Nunca queme estas plantas.
  4. Cuidado de la piel: puede aplicar un producto para el cuidado de la piel que evita que la piel absorba el urushiol. Puede comprar estos productos en la farmacia local.