¿Alguna vez se ha preguntado cómo le hizo para acumular 13 suéteres negros? ¿O por qué se siente obligado a poseer cada CD producido? El coleccionar incesantemente es una metáfora para algunos problemas profundos y quizás de mucho tiempo.

Crystel Riggs tiene una afición por los cepillos de dientes. Esta madre de Carolina del Sur recientemente compró nueve cepillos nuevos a la vez porque estaban en oferta, según explica. "Ahora cuando mi cepillo está desgastado, sé que tendré uno nuevo esperando y no tendré que usar uno viejo."

La "cosa" que le atrae a June Summers son las casas y galleteros de cerámica. Ella tiene cientos, muchos de los cuales están en visibles y muchos otros están guardados en cajas en el sótano. "No puedo abandonar un mercado de segunda mano sin comprar otra pieza, sin importar si de verdad me gusta", admite. "Tenía una obsesión por tener cada pieza de cerámica que se había producido."

La obsesión de Summer con coleccionar fue puesta bajo control mientras limpiaba el departamento de su madre recién fallecida. La abuela también había sido una coleccionista de saleros y pimenteros, menús, porta mondadientes, jabones de hoteles. "Fue muy deprimente limpiar su clóset y encontrar todas estas cosas," dice Summer. "Eso era lo que quedaba de su vida. ¿Había sido más feliz después de todo teniendo esas cosas? Todo el tiempo y dinero que gastó coleccionando y almacenando cosa los podría haber ocupado como voluntaria o comprando cosas que podrían haber sido un verdadero legado. Ese fue el momento crucial para mí."

A pesar de que el objeto a coleccionar puede variar, la mayoría de las personas tienen al menos una cosa que simplemente no pueden dejar pasar, ya sean zapatos, tarjetas de béisbol, libretas de apuntes, vestidos negros o cepillos de dientes. Estamos en una sociedad de acumuladores.

¿Por Qué Lo Hacemos?

De acuerdo a Don Haupt, M.D., profesor clínico asistente de psiquiatría del Hahnemann Medical College of Pennsylvania, varias dinámicas contribuyen a la tendencia de las personas a coleccionar múltiples objetos del mismo tipo. "Todo tiene que ver con aliviar la ansiedad," explica.

Control

  • Esto puede rastrearse hasta la infancia, un momento en el que usted se sentía algún elemento de vulnerabilidad. Como adulto, usted trata de distanciarse a sí mismo de esta debilidad, mostrando que es fuerte y está a cargo de la situación. La creencia, dice Haupt, es, "si usted acumula un montón de cosas, de alguna manera todo el mundo estará bajo su control."

Compensación

  • La privación experimentada cuando era niño, dice Haupt, puede causar tendencia a acumular como una forma de compensación. Por ejemplo, Carol Marasa of Mashpee, Massachusetts ahora posee más de 100 pares de zapatos. Ella dice, "Cuando era joven, mi familia era pobre y no tenía más que un par de zapato. Cuando crecí, los zapatos me daban algo que había perdido cuando era niña."

Recompensas

  • "Las personas se recompensan a sí mismos con 'cosas' incluso cuando con cosas que realmente no necesitan o quieren. La ropa fina, los zapatos, etc. son las cosas favoritas, pero los "juguetes" de otro tipo también son comunes," dice Bonnie Rice, una organizadora profesional con base en Illinois. El trabajo de Rice es ir a los hogares de las personas y ayudarles a organizar los montones de cosas que han acumulado. La gente quizás utilice los bienes materiales como una forma de deshacerse de la ansiedad de vivir un estilo de vida agitado.

Lidiando con las pérdidas

  • "A veces estas 'cosas' funcionan como lo que en psiquiatría llamamos un objeto de transición," dice Haupt. Las personas intentan llenar un vacío emocional con un objeto físico. Después, cuando esto no funciona, las personas compran más con la vana esperanza de que si una no funcionó, quizás lo hará la quinta o la sexta.
¿Esto Es Un Problema?

La mayoría de las colecciones no son peligrosas, dicen los expertos. "Es una cosa muy común," dice Haupt. "No es algo raro." Sin embargo, cuando la acumulación se vuelve problemática es cuando es la prioridad de su vida, pasando por encima de las relaciones interpersonales, del trabajo o del cuidado personal. "Se vuelven un problema cuando se adueña del espacio donde vive o cuando ocupa mucho de su tiempo," dice Rice.

Llevado al extremo, la acumulación puede ser señal de un trastorno obsesivo-compulsivo (OCD) o de una manía, dice Haupt. Ambas condiciones pueden ser serias y requerir atención médica. ¿Cómo puede saber si su acumulación ha cruzado la línea de lo inofensivo a lo dañino?

De acuerdo con Rice, el reto es que la acumulación puede volverse severa antes de que usted admita que tiene un problema. Todos hemos escuchado historias de personas con clósets llenos de ropa que valen miles de dólares, con todas las etiquetas todavía puestas, o de coleccionistas que tienen montones de periódicos tan altos que sus casas han sido declaradas como una zona peligrosa en caso de incendio, o de conocidos que tienen sus sótanos llenos de provisiones, sólo por si acaso (de una guerra nuclear, de condiciones climáticas sin relación).

Incluso cuando los sujetos claramente notan que la conducta es anormal, la acumulación permanece invisible. "Debido a que el coleccionista puede racionalizar cada uno de los objetos, no puede dejar ir ninguno de ellos," dice Rice. "Y no hay progreso en la conducta acumulativa sin separar al menos algo de la colección." A menos que usted tenga un momento definitivo, como el que Summers experimentó en el departamento de su abuela, liberarse y rendirse pueden ser física y emocionalmente desgarradores.

Limpiando Dentro y "Fuera"

Quizás su conducta no sea lo suficientemente severa como para interferir con su funcionamiento normal, pero usted quiere deshacerse del hábito de coleccionar, a pesar de lo benigno que parece ser. Usted simplemente no está seguro de dónde comenzar.

"El primer paso para romper con los hábitos es observar lo que está haciendo y lo que piensa sobre sus razones," recomienda Rice. "Las razones usualmente no se mantienen una vez que usted logra sacarlas." Después, intente reducirlas, estableciendo objetivos realistas. Quizás no sea capaz de arrojar la mayoría de sus CD de música clásica sólo porque se dio cuenta de que no necesita siete versiones del Cañón de Pachalbel; en vez de ello rec jalos unas cuantas veces. Si a usted le motiva el dinero, intente venderlos. Algunas personas encuentran irresistible la perspectiva de un fajo de dinero producto de una enorme venta de garage.

Probablemente encontrará cierta resistencia por un lado de usted que clama, "Pero ¿¿qué tal si NECESITO esto?! dice Rice, "Piense sobre qué es lo peor que podría ocurrir; usted conseguirá otra cosa si es que la necesita. ¿Esto es mucho peor que la certeza de desperdiciar su tiempo y espacio en las cosas?" Es por ello que algunas personas encuentran más fácil deshacerse de sus colecciones si se las ofrecen a sus amigos o familiares. "Al menos así permanece en la familia, y me lo pueden devolver si lo necesitase," dice Simone Roth de Boston.

Su lado coleccionista quizás también trate de convencerlo de que sus cosas pueden ser valiosas algún día, justo después de que decide deshacerse de ellas. Dese cuenta de que esta tendencia es pequeña. E incluso si ocurriese, ¿sería capaz de encontrar los artículos entre todo lo demas?

Si usted no puede hacerlo por sí solo, cuente con alguien más, un amigo, un pariente o incluso un organizador profesional para darle una mano.