mythbuster graphic La mayoría de nosotros ha oído acerca de los beneficios relajantes de tomar un vaso de leche tibia antes de acostarse, o ha experimentado la inevitable somnolencia que resulta de pasar un par de horas en una mesa el Día de Acción de Gracias. Muchos alimentos que inducen a la somnolencia contienen una sustancia que existe de manera natural llamada triptófano. El triptófano, uno de los 20 llamados aminoácidos, no sólo se encuentra en los productos de aves y lácteos, sino además en la res, pescado, cacahuates y granos enteros. ¿Qué función desempeña este químico en la cantidad de efecto que los alimentos ricos en triptófano tienen realmente sobre nuestra capacidad de permanecer despiertos para el postre?

Evidencia para la Aseveración de Salud

Cuando el triptófano se absorbe dentro del torrente sanguíneo, finalmente se convierte en serotonina, un neurotransmisor con una variedad de efectos, uno de los cuales es relajar ciertas áreas del cerebro, conllevando a una sensación de somnolencia. Esto posiblemente explica el porqué puede ver a numerosos miembros de la familia cabeceando después de comer mucho pavo en la gran cena de Acción de Gracias.

De hecho, era tan segura la creencia en los beneficios inductores del sueño del triptófano que se produjo como suplemento alimenticio en los años de 1980 para tratar a personas que padecían de insomnio.

Evidencia Contra la Aseveración de Salud

Estudios realizados por Simon Young, PhD, un psicólogo investigador en McGill University en Montreal, han mostrado que aunque el triptófano le puede dar sueño, la cantidad de éste que el cuerpo es capaz de procesar por comer una cena de pavo, en realidad es menos de la necesaria para causar mucho efecto. Una razón para esto es que el triptófano tiene que competir contra otros aminoácidos más abundantes en el torrente sanguíneo para ganar entrada en el cerebro.

Young también señala que el pavo contiene sustancialmente menos triptófano que otras fuentes proteínicas y que es más probable que la razón para el "letargo post-pavo" de Acción de Gracias sea el resultado de beber alcohol y comer demasiados carbohidratos cargados en azúcar y almidones.

Otra investigación científica ha sugerido que el triptófano tendría un efecto mucho más significativo si se comiera pavo con el estómago vacío, cuando el triptófano se puede absorber más fácilmente dentro del torrente sanguíneo, y que incluso entonces, el nivel de triptófano encontrado en una porción razonable podría ser demasiado bajo como para ser inductor del sueño.

También es importante señalar que la US Food and Drug Administration (FDA) prohibió la importación y el uso del triptófano como un suplemento alimenticio en 1990, después que aproximadamente 5,000 personas que lo estaban tomando desarrollaron eosinofilia-mialgia, un trastorno muscular que dio como resultado la muerte de al menos 37 personas. Aunque el culpable de estos efectos adversos fue un contaminante, y no el triptófano en sí, el producto aún no está disponible ampliamente en los Estados Unidos.

Conclusión

Aunque investigación apoya los posibles efectos inductores del sueño de beber un vaso de leche tibia o comer una cena de pavo, esos efectos aparentemente están comprometidos cuando se consume demasiada cantidad de demasiados tipos diferentes de alimentos en la misma comida. Por lo tanto, uno podría sostener que la mejor manera de obtener los beneficios del triptófano podría ser comer individualmente los alimentos ricos en triptófano (p.e., pavo, pollo, pescado, queso cottage, plátanos, huevos, nueces, aguacates, leche, queso, frijoles y guisantes) con el estómago vacío aproximadamente una hora antes de acostarse.