image for assisted living article La vida asistida es una opción de atención prolongada para personas mayores. Cuando la atención médica brindada por una residencia de ancianos es más de lo que se necesita, pero los recursos de una comunidad de retiro no son suficientes, la persona puede optar por un centro de vida asistida. Las instituciones de vida asistida ofrecen alojamiento, servicios de apoyo personalizados y atención médica pensada para brindar atención y supervisión las 24 horas en caso de ser necesario.

Debido a que las necesidades de cada residente son diferentes, los centros de vida asistida brindan una variada gama de servicios con distintos niveles de asistencia para personas mayores. Los servicios ofrecidos pueden incluir:

  • Tres comidas al día servidas en un comedor común
  • Manejo de la medicación
  • Servicios de limpieza y mantenimiento
  • Transporte
  • Asistencia con el cuidado personal, por ejemplo para bañarse, comer, vestirse, usar el baño y caminar
  • Acceso a servicios médicos y sanitarios
  • Instalaciones para programas educativos y para hacer ejercicio
  • Servicio de ropa blanca y lavandería
  • Actividades sociales, recreativas y religiosas

El lugar de vivienda de estos centros puede ir de un complejo de apartamentos a un edificio antiguo renovado o una escuela reformada. En general, las unidades consisten en una habitación individual o un pequeño apartamento amueblado o no, con baño privado o compartido y cocina. Las normas y los requisitos para el otorgamiento del permiso varían de un estado a otro.

¿Cuánto cuesta y quién paga?

El costo de los centros de vida asistida varía de acuerdo con el tamaño de la habitación y el tipo de servicio requerido y cambia mucho de una región a otra. El costo por un apartamento de un dormitorio puede ser aproximadamente de $3.022 por mes de acuerdo con una investigación realizada a partir de organizaciones residenciales para mayores. Sin embargo, esto varía mucho según la ubicación y el nivel de servicio que reciba. Puede informarse más sobre costos y recursos de asistencia financiera visitando el sitio web de Assisted Living Federation of America.

¿Qué debo tener en cuenta?

He aquí algunos consejos sobre qué debe tener en cuenta al evaluar un entorno de vida asistida:

  • Haga una evaluación precisa y honesta de sus necesidades, tanto físicas y financieras como de estilo de vida. Si no está seguro de cómo empezar, póngase en contacto con un gestor privado de atención geriátrica. Visite el sitio web de la Asociación Nacional de Gestores Profesionales de Atención Geriátrica para saber a quién dirigirse (http://www.caremanager.org).
  • Visite tantos centros como pueda. Esto lo ayudará a tener una idea de qué dispone en su zona.
  • Evalúe a qué distancia está respecto de quienes lo visitarán.
  • Determine cuáles son las dos o tres mejores opciones y vuelva a estos centros para hablar con el personal y los residentes. Haga muchas preguntas. Pruebe los servicios que ofrecen, por ejemplo, comparta una comida o tome una clase de gimnasia.
  • Pida una copia del acuerdo o contrato de admisión.
  • Pida ver los informes de inspección del permiso o la certificación.
  • Llame a la oficina del defensor del pueblo encargado de atención prolongada (la persona que investiga las denuncias) y pregunte si hay denuncias en contra de los centros que le interesan.
  • Pase a visitar el centro sin previo aviso. Visite el lugar a diferentes horas del día y durante el fin de semana.
  • Elija el centro que más se adapte a sus necesidades.

Si desea conservar la autonomía, pero necesita ayuda con algunas actividades cotidianas, como bañarse, vestirse, preparar la comida, manejar la medicación y hacer la limpieza, un entorno de vida asistida puede ser para usted. Estos centros pueden garantizarle seguridad e independencia, privacidad y compañía, y un bienestar tanto físico como social.