El quitosano es un tipo de fibra procesada químicamente de los caparazones de los crustáceos. Al igual que otros tipos de fibra como el salvado de avena, el quitosano no es bien digerido por el cuerpo humano. Conforme pasa a través del tracto digestivo, parece que tiene la habilidad de pegarse con las grasas consumidas y sacarlas en las heces. Por esta razón, ha sido probado como un agente para disminuir el colesterol y reducir el peso.

Además, el quitosano ha sido probado como un tratamiento para la insuficiencia renal y como una ayuda en la sanación de heridas.

Nota: Nosotros no recomendamos el uso del quitosano en niños o mujeres embarazadas debido a las preocupaciones de un posible retraso en el crecimiento (vea Temas de Seguridad abajo).

Requerimientos/Fuentes

El quitosano puede ser extraído de los caparazones del camarón, del cangrejo o langosta. También es encontrado en la levadura y algunos hongos. Otra fuente no costosa de quitina son las "plumas de calamar," un producto secundario del calamar procesado; estas son pequeñas piezas de calamar, similares al plástico, no comestibles que son extraídas antes de comérselo.

Dosis Terapéuticas

La dosis convencional de quitosano es de 3 a 6 g por día, para ser consumida con los alimentos.

El quitosano puede reducir ciertos minerales del cuerpo (vea Temas de Seguridad abajo). Por esta razón, cuando utilice quitosano, podría ser útil tomar complementos de calcio, vitamina D, selenio, magnesio y otros minerales.

También, según un estudio preliminar en ratas, tomar vitamina C en combinación con quitosano podría proporcionar beneficios adicionales en la reducción del colesterol.1

Usos Terapéuticos

El quitosano podría hacer difícil para el cuerpo la absorción de grasas.2,3 Un estudio sugiere que el uso de quitosano podría ayudar para la pérdida de peso, aunque dos estudios más pequeños y más cortos no coincidieron.4,5,37 La diferencia en el resultado podría estar en el tipo de producto de quitosano utilizado. La evidencia también es contradictoria en la posibilidad de que el quitosano pueda disminuir los niveles de colesterol.36,37,39

Evidencia poco convincente señala que el quitosano podría ser de ayuda para la insuficiencia renal.15 Cuando es utilizado para este propósito, se cree que funciona al mezclarse con las toxinas en el tracto digestivo y provocar que éstas sean excretadas.

Estudios en perros han descubierto que el quitosano aplicado tópicamente puede ayudar a sanar las heridas.16 Este efecto podría ser debido a la estimulación del crecimiento de nuevo tejido; además, el quitosano tópico parece matar bacterias como el Estreptococo, el cual también puede contribuir a sanar las heridas.17 El quitosano también podría tener actividad en contra de la Candida albicans, un tipo de levadura que provoca infecciones vaginales.

Evidencia altamente preliminar sugiere que el quitosano oral podría inhibir el aumento esperado en la presión arterial después de una comida alta en sales.18 También se ha sugerido que el quitosano puede estimular el sistema inmunológico y prevenir el cáncer,19 pero no existe evidencia confiable hasta el momento de que ofrezca estos beneficios.

Estudios en animales sugieren que algunos tipos de quitosano podrían ayudar a prevenir la pérdida de tejido óseo;20 sin embargo, ya que el quitosano también interfiere con la absorción de minerales, el efecto neto en los humanos de hecho podría incrementar la pérdida ósea (vea Temas de Seguridad abajo).

¿Cuál Es la Evidencia Científica del Quitosano?

Pérdida de Peso

Un estudio doble ciego controlado por placebo de 8 semanas de duración con 59 personas con sobrepeso evaluó los posibles efectos del quitosano en la pérdida de peso tomando una dosis de 1.5 g antes de cada una de las dos principales comidas del día.21 No fueron asignadas dietas especiales. Los resultados mostraron que, en promedio, los participantes en el grupo con placebo aumentaron 3 libras de peso durante el estudio, mientras que los que tomaron quitosano perdieron más de 2 libras.

En contraste, un estudio doble ciego controlado con placebo de 8 semanas de duración en 51 mujeres descubrió que el uso del quitosano en una dosis de 1,200 mg dos veces al día falló en provocar cualquier pérdida de peso.37

De manera similar, en un estudio doble ciego de 28 días de duración con 30 personas con sobrepeso, el quitosano tomado en una dosis de 1g dos veces al día no indujo a la pérdida de peso.22

Cuando los resultados de pequeños estudios se contradicen uno al otro de esta manera, esto generalmente indica que los efectos de un tratamiento son modestos en el mejor de los casos.

Alto Nivel de Colesterol

Según dos de los tres estudios doble ciego controlados con placebo, el quitosano puede mejorar modestamente el perfil del colesterol.36,37,39

Un estudio doble ciego de 8 semanas de duración, controlado con placebo en 51 mujeres descubrió que el uso del quitosano en una dosis de 1,200 mg dos veces al día redujo ligeramente el colesterol ("malo") LDL en comparación con el placebo, pero no afectó los niveles de colesterol total o ("bueno") HDL.37 Otro estudio de 8 semanas, éste involucrando a 84 personas, también descubrió beneficios modestos.39

Sin embargo, un estudio doble ciego controlado con placebo de 4 meses de duración en 88 personas no descubrió mejorías con 1,000 mg 3 veces al día de un producto diferente de quitosano.31

Como con la pérdida de peso, estos resultados contradictorios sugieren que si el quitosano en realidad mejora el perfil del colesterol, lo hace sólo en menor grado.

Insuficiencia Renal

Las personas con insuficiencia renal experimentan numerosos problemas de salud, incluyendo anemia, fatiga y pérdida del apetito. En un estudio abierto, investigadores analizaron complementos de quitosano en 80 personas con insuficiencia renal que recibían en ese momento tratamiento de hemodiálisis. A la mitad de los participantes se les suministró tabletas de 45 mg para dar un total de 1,500 mg de quitosano al día durante 12 semanas; a la otra mitad no se le dió complemento.32 Aquellos en el grupo de tratamiento mostraron una significativa disminución en los niveles de urea y creatinina. Además, tuvieron un aumento en los niveles de hemoglobina y reportaron mejoría en la salud en general, el apetito, así como en el sueño. Sin embargo, estos resultados deben ser tomados con cautela, ya que sólo los estudios doble ciego controlados con placebo pueden probar la efectividad de un tratamiento. (Para información del porqué de esto, vea " ¿Por Quélas Terapias ComplementariasDependen de los Estudios Doble Ciego?")

Temas de Seguridad

Existe evidencia significativa de que altas dosis de complementos de quitosano a largo plazo pueden provocar una absorción anormal de algunas importantes vitaminas y minerales incluyendo calcio, magnesio, selenio y vitaminas A, D, E y K.33,34 A su vez, esto parece llevar al riesgo de padecer osteoporosis en adultos y a un retraso en el crecimiento de los niños. Por esta razón, los adultos que tomen quitosano también deberían tomar complementos de vitaminas y minerales, asegurándose especialmente de recibir suficiente vitamina D, calcio y magnesio.

Otro posible riesgo en el consumo a largo plazo de altas dosis de quitosano es que éste podría cambiar la flora intestinal y permitir el crecimiento de bacterias insalubres.35

Por último, hubo un caso reportado de envenenamiento con arsénico provocado por el uso prolongado de complementos de quitosano.38 Al parecer, los mariscos pueden concentrar arsénico en sus caparazones como parte normal de su desarrollo; esto posteriormente podría llevar a complementos de quitosano con partículas de arsénico.

Las mujeres embarazadas o en lactancia y los niños pequeños probablemente deberían evitar el quitosano por completo.