La simple mención de tomar un crucero evoca imágenes de comidas fastuosas, buffets interminables y bebidas grandes y heladas. Y con los desayunos en las primeras horas de la mañana y los buffets de media noche, puede comer las 24 horas del día. En la mayoría de los casos, el costo de la comida está incluido en el pago del crucero, por lo cual nunca verá un precio. En pocas palabras, ¡el caviar es gratis! También lo son el cruasán de chocolate y el filete miñón, y el fettuccine Alfredo y la crème brulee, y...

Así que verá qué es muy fácil comer por demás en un crucero. Incluso las mejores intenciones de comer porciones pequeñas y de bajas calorías pueden fracasar cuando a las 2 a.m. se le anima a disfrutar de trocitos de queso en forma de una criatura marina y aceitunas rellenas con langosta. Las siguientes son algunas sugerencias que le ayudarán a disfrutar del pasaje de su crucero sin sentirse que se está privando de algo o demasiadas talles más grande cuando desembarque.

Desglose el buffet

Con frecuencia las mesas de buffet del crucero parecen trabajos de arte, y hacen que sea muy difícil pasar por alto sus ofrecimientos. Intente algunas de estas estrategias para desglosar el buffet.

  • Recorra toda la mesa del buffet una vez y revise todas sus opciones antes de tomar algo.
  • Elija los alimentos más exóticos o de gourmet y deje pasar aquellos que puede disfrutar en cualquier momento en casa.
  • Tome pequeños bocados de cada alimento y piense que puede volver cuando lo desee.
  • Coloque al menos una fruta y una verdura en su plato. Si es posible, pruebe y llene la mitad del plato con frutas y verduras.
  • Una vez que haya llenado su plato, elija un asiento en otro salón o lejos de la mesa de buffet para comer.
  • Coma con lentitud, dándose tiempo para saborear realmente cada alimento. Para hacerlo, coloque su tenedor sobre la mesa entre cada bocado. El objetivo es disfrutar su comida, pero también probar y comer menos.
  • Antes de ir al buffet por segunda vez, tómese 20 minutos para descansar y digerir. El cerebro tarda este tiempo en recibir el mensaje del estómago que le indica que está lleno y ha consumido suficientes calorías. Al descansar primero y escuchar a su organismo, es posible que se dé cuenta de que está satisfecho.
Ordene con inteligencia

Como en cualquier restaurante, saber cómo desenvolverse alrededor de un menú puede ayudarlo a tomar elecciones más saludables.

  • Busque estas opciones más livianas: frutas, verduras, ensaladas, pescado o pollo cocido al grill o a la parrilla, y postres de fruta.
  • Evite estos platos más pesados, o pídalos con menos frecuencia y en porciones más pequeñas: alimentos fritos, gratinados, au gratin, en salsa de queso, en salsa de crema, en mantequilla, apanados, rebosados.
  • Unte los camarones y la langosta con jugo de limón en lugar de mantequilla.
  • Pida salsas y aderezos para ensaladas por separado para que pueda controlar la cantidad que se agrega.
  • Controle sus porciones:
    • Pida al chef que corte a la mitad su carne de res, pollo o pescado.
    • Pida una ensalada o un aperitivo en lugar de un plato fuerte, que generalmente son grandes y van acompañados de varias guarniciones.
    • Comparta un plato fuerte con un amigo, y pida una ensalada, sopa o aperitivo para comenzar.
    • Pida verduras en lugar de guarniciones con más grasa, como papas fritas o anillos de cebolla.
  • Divida un postre con sus compañeros de viaje en lugar de comerlo todo solo.
  • Limite sus postres, simplemente porque se ofrecen en cada comida no significa que debe comerlos.
  • Si come demasiado en una comida o en un día, opte por alternativas más livianas al siguiente.
Beba con responsabilidad

También las bebidas pueden llenarse de bastantes calorías en un ponche.

  • Las gaseosas, los cocteles, la cerveza y el vino contienen calorías. Pida agua mineral, té helado sin azúcar o bebidas dietéticas.
  • Cuando beba cocteles, ordene un vaso de agua entre cada bebida. Finalmente beberá menos alcohol, lo que significa menos calorías y una menor posibilidad de resaca.
Queme calorías, vamos, queme calorías

No solo consuma calorías, queme algunas también. Existen muchas opciones excelentes para hacer ejercicio en un crucero.

  • Salga a bailar, visite el gimnasio que hay a bordo y use la cubierta del barco como pista para correr o caminar.
  • Después de cada comida, dé un paseo por la cubierta.
  • En la piscina no flote solamente, dé vueltas nadando o juegue algunas rondas de corre que te pillo.
  • Durante las excursiones a tierra, camine en lugar de tomar un autobús o un taxi siempre que sea posible.
  • Aproveche los viajes complementarios para nadar con esnórkel, bucear o jugar en la playa.
Disfrútelo

Asegúrese de relajarse y disfrutarlo. Si llega a casa con unos cuantos kilos de más, puede aplicar estos mismos consejos en su vida diaria para desarrollar un estilo de vida saludable.