Está tratando de dejar de fumar, pero aún no lo logra. Algunos días puede hacerlo bien, pero existen otros en que el deseo de tomar un cigarrillo es abrumador. Puede controlar el deseo de fumar independientemente del lugar o la situación en que se encuentre. Aquí le presentamos algunos consejos.
Es importante conocer las situaciones que desencadenan las ansias de fumar. Lleve un registro de estas situaciones. ¿Tiene ganas de fumar cuando sale con amigos? ¿Cuando se siente tensionado? ¿Después de tener sexo? Una vez que conoce los factores desencadenantes, puede establecer un plan para combatirlos. A continuación, se describen algunas situaciones cotidianas que pueden desencadenar las ansias de fumar y las formas de controlarlas:
Termina una deliciosa comida y siente deseos de encender un cigarrillo.
Controle el deseo de fumar
En lugar de terminar la comida con un cigarrillo, hágalo con un dulce. Dese el gusto con un postre saludable, como una fruta, un trozo de chocolate o una barra de chicle sin azúcar.
Sale a tomar copas con amigos y desea fumar para acompañar la bebida alcohólica.
Controle el deseo de fumar
Existen restaurantes y bares donde fumar está prohibido. En ese caso, el problema está resuelto. En caso contrario, la próxima vez que salga a tomar copas, pídale frutos secos o papas fritas al barman. Si no hay tentempiés, muerda un sorbete o el revolvedor de la copa. A sus amigos puede parecerles gracioso, pero lo ayudará a estar más sano.
Además, tomar agua puede ayudar a que el deseo de fumar desaparezca más rápidamente.
Está aburrido, solo o tensionado.
Controle el deseo de fumar
- Ocupe la mente en algo. Lea un libro o una revista. Escuche música. Haga un crucigrama. Llame a un amigo por teléfono.
- Ocupe el cuerpo en algo. Salga a caminar. Haga ejercicio en el gimnasio. Juegue con sus hijos. Encuentre maneras de estar activo físicamente. Además de mantenerlo alejado del aburrimiento y los cigarrillos, es parte importante de un estilo de vida saludable.
- Si está tensionado, intente relajarse. Pruebe con la meditación o respire hondo y profundo. Tal vez lo relaja una agradable ducha caliente o ir al cine. La idea es buscar la manera de calmarse sin encender un cigarrillo.
Siente ganas de tener algo en las manos o en la boca.
Controle el deseo de fumar
Para satisfacerlas, no tome un cigarrillo. Tome algo de su “equipo de supervivencia”. Prepare una bolsa o una caja pequeña con los siguientes objetos y manténgala cerca para tomar alguno de ellos, en lugar de un cigarrillo, la próxima vez que desee ocupar las manos con algo:
- Bastones de zanahoria o apio
- Semillas de girasol
- Caramelos o chicles sin azúcar
- Mentas
- Palillos para los dientes
- Sorbetes
- Una pelota para apretar
- Bandas elásticas
- Clips para papel
- Lápiz
Tome conciencia de que el camino hacia dejar de fumar tendrá altibajos. Sin embargo, es importante que mantenga la confianza de que puede dejar de fumar y lo logrará. Contar con un plan de ataque para los momentos en los que siente deseos de fumar lo ayudará a sobreponerse a los obstáculos y allanará el camino hacia dejar de fumar.