Los cambios en la función cognoscitiva, tales como el lento procesamiento de la información, son comunes en el envejecimiento normal. Sin embargo, existe una variación considerable entre las personas y la disminución cognoscitiva no es inevitable.
De hecho, muchos adultos de la tercera edad parecen evitar la disminución cognoscitiva en su novena década de vida e incluso algunos a una edad mayor. La mejor noticia de todo esto es que algunos factores de riesgo para la disminución cognoscitiva son potencialmente controlables, de acuerdo con los investigadores.
La cognición es una combinación de habilidades que incluye:
- Atención
- Aprendizaje
- Memoria
- Lenguaje y habla
- Buenas habilidades motoras
- Orientación visual-espacial
-
Funciones ejecutivas, tales como
- Establecimiento de metas
- Planeación
- Juicio
El lento procesamiento de información, el cual podría causar otros déficits en el funcionamiento cognoscitivo, es un sello distintivo del envejecimiento normal. Los cambios estructurales en el cerebro se relacionan con la disminución cognoscitiva en el envejecimiento aparentemente normal; sin embargo, la causa de estos cambios se desconoce todavía. Se han reconocido tres tipos de disminución cognoscitiva con el envejecimiento.
- Deterioro de la memoria asociado con la edad (AAMI): deterioro ligero de la memoria que puede ocurrir con la vejez normal, pero no puede ser detectada con las pruebas psicométricas objetivas para el grupo de edad de la persona.
- Deterioro cognoscitivo ligero (MCI): pérdida ligera de memoria que puede detectarse con pruebas psicométricas objetivas para el grupo de edad de la persona.
- Demencia
(incluye
Enfermedad de Alzheimer) deterioro cognoscitivo y pérdida de memoria crónicos, progresivos, irreversibles y globales que son lo suficientemente severos para afectar el funcionamiento diario
De acuerdo con la Mayo Foundation for Medical Education and Research, a medida que usted envejece su cerebro continúa siendo capaz de adaptarse al estímulo. Aunque las disminuciones ocurren en ciertas funciones cognoscitivas, otras aumentan con la edad y pueden compensar las funciones que podrían disminuir. Investigadores encuentran que las personas que envejecen con mayores reservas de conocimiento podrían mostrar un aumento en la adaptación. También el vocabulario tiende a mejorar con la edad. Ciertas actividades pueden ayudar a adultos de la tercera edad a aumentar su capacidad para aprender y adaptarse a medida que envejecen.
El Institute for the Study of Aging y la International Longevity Center-USA recomiendan las siguientes estrategias:
En un estudio de los
Annals of Internal Medicine
se encontró que no tener vínculos sociales fue un factor de riesgo independiente para la disminución cognoscitiva en personas de la tercera edad. Por lo tanto, se recomienda mantener muchas conexiones sociales y participar en actividades sociales. Investigadores sugieren que las actividades sociales ayudan a prevenir la disminución cognoscitiva estimulando la mente y desafiando a las personas a entablar la comunicación.
También podría ayudar laborar en un trabajo pagado o trabajo como voluntario. Se ha encontrado que el trabajo intelectual complejo incrementa la función cognoscitiva de los trabajadores de la tercera edad. También el trabajo proporciona una oportunidad para tener interacciones sociales y un sentido de dominio personal, los cuales podrían ser importantes para mantener la vitalidad del cerebro.
Algunos estudios sugieren que tener un nivel bajo de educación formal y habilidades lingüísticas deficientes es un factor de riesgo para la disminución cognoscitiva posteriormente en la vida. Sin embargo, otros estudios no han encontrado esta relación. No obstante, muchos estudios en humanos y animales sugieren que el aprendizaje de toda la vida es beneficioso al preservar la vitalidad cognoscitiva posteriormente en la vida.
En un dicho estudio, publicado en el
Journal of the American Medical Association, se encontró que la participación frecuente en actividades mentalmente estimulantes se relaciona con una disminución en el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer. La estimulación mental no está limitada a la educación formal y puede incluir actividades diarias tales como:
- Leer de libros, periódicos o revistas
-
Jugar juegos tales como:
- Cartas
- Damas
- Crucigramas u otros rompecabezas
- Ir a museos
También un número de estudios han mostrado que los adultos de la tercera edad con disminución cognoscitiva ligera puede mejorar el funcionamiento cognoscitivo (incluyendo razonamiento, memoria, percepción visual, atención y coordinación de habilidades) a través de entrenamiento especial. Sin embargo, con frecuencia el entrenamiento es específico para las habilidades entrenadas y aprendidas.
Algunos estudios muestran mejoramiento del funcionamiento cognoscitivo en los adultos de la tercera edad que hacen ejercicio. Es posible que el ejercicio pueda contribuir a la vitalidad cognoscitiva mejorando el humor y disminuyendo el estrés y otros factores de riesgo que contribuyen a la disminución cognoscitiva. Aunque se necesita más investigación, la información más reciente sugiere que dedicarse al ejercicio físico, incluyendo actividades recreativas agradables, podría ayudar a prevenir la disminución cognoscitiva.
La desnutrición y las deficiencias de vitaminas pueden llevar a trastornos cognoscitivos (incluyendo demencia) en personas de la tercera edad. Algunos estudios sugieren que los antioxidantes, tales como
vitamina E, podrían retrasar el progreso de la enfermedad de Alzheimer. La hierba
, que también se utiliza para tratar la enfermedad de Alzheimer, igualmente se utiliza para mejorar la disminución mental relacionada con la edad. Sin embargo, hable con su doctor antes de tomar cualquier hierba o suplemento. Podrían presentarse asuntos de seguridad relacionados con otros padecimientos que usted tiene y medicamentos que usted está tomando.
Una nutritiva,
dieta baja en grasa
podría protegerlo contra las disminución cognoscitiva proporcionando nutrientes necesarios y disminuyendo el riesgo de padecer enfermedades que contribuyen a esta disminución, tales como presión arterial alta,
diabetes tipo 2,
nivel de colesterol alto y aterosclerosis.
El estrés agudo, particularmente el estrés a largo plazo, se relaciona con el deterioro cognoscitivo, especialmente en los adultos de la tercera edad.
El control de estrés
u
orientación
podría ser útil al aprender mejores respuestas al estrés. Esto, a su vez, puede estimular la vitalidad cognoscitiva.
Los trastornos del sueño
y alteraciones del sueño son comunes en las personas de la tercera edad. Estos podrían afectar adversamente la función cognoscitiva, particularmente la memoria y el aprendizaje. Además, los adultos de la tercera edad con trastornos del sueño podrían experimentar efectos cognoscitivos adversos relacionados con el uso de sedantes y hipnosis, lo cuales con frecuencia se prescriben para tratar el
insomnio. Los adultos de la tercera edad podrían beneficiarse de las buenas estrategias de sueño, tales como ir a dormir y despertarse a la misma hora todos los días.
Con frecuencia la disminución cognoscitiva en las personas de la tercera edad se relaciona con los padecimientos médicos subyacentes, tales como la presión arterial alta. Además, muchas de ellas tienen más de uno de estos padecimientos, que podrían incrementar su riesgo de sufrir deterioro cognoscitivo. La vitalidad cognoscitiva se podría restaurar cuando estos padecimientos se someten a tratamiento.
Si usted está preocupado sobre la pérdida de memoria u otro deterioro cognoscitivo, no intente diagnosticar o tratar usted mismo. Su doctor puede proporcionar evaluación, orientación y tratamiento.
Las disminución cognoscitiva no es una parte inevitable del envejecimiento. Investigación sugiere que mantenerse mental, social y físicamente activo y saludable puede aumentar la vitalidad cognoscitiva y jugar un papel importante en la calidad de vida y supervivencia. Además, existe un interés creciente en el desarrollo de tratamientos con medicamentos que podrían mejorar la vitalidad cognoscitiva en personas de la tercera edad que están experimentando el envejecimiento normal.