No he olvidado las colinas aparentemente interminables de la Carrera de Resistencia de Western States: 100 millas a través de los cañones abrasadores de la Sierra Nevada de California. Los descensos incesantes dejaron a mis cuádriceps suplicando por el discutible respiro del arduo descenso. Tampoco he olvidado Hope Pass, que se ubica en medio de las nubes a 12,600 pies, a 47 millas en la Ruta de Leadville de 100 millas en las Montañas Rocosas de Colorado. Los corredores se encuentran con el ascenso brutal y descenso tortuoso doble dentro de 10 millas en curso de ida y vuelta.

El ultramaratón se define vagamente como cualquier carrera más larga que un maratón (26.2 millas). Pero las ultracarreras son comúnmente carreras de 50 millas o 100 millas y con frecuencia se corren en senderos y terrenos montañosos.

Han pasado 10 años desde que corrí ambas carreras. Las exigencias de la profesión y las enfermedades en la familia han limitado mi ultramaratón. Aunque ahora tengo la edad de 50 años y participo en carreras más cortas, el deseo es fuerte para ponerme de nuevo a prueba a lo largo de los senderos indios mineros que recorren los campos históricos dorados de California y Colorado. En estas carreras, donde la altitud, terreno y clima inhóspito hacen que más de la mitad de los participantes se salgan rutinariamente de la carrera de 100 millas, el éxito sólo se puede lograr al batir el tiempo límite de 30 horas.

Ganando el Sorteo

Correr el maratón Western States de 100 millas (WS 100) significa primero calificar. Para el grupo de mi edad que requiere correr un trayecto de 50 millas en menos de 11 horas. Eso por sí solo no asegura un lugar en la carrera de 100 millas más popular de este deporte. Las personas que califican se escogen por sorteo en noviembre. El no ser escogido arruina la temporada de vacaciones de días festivos para muchos que sueñan participar en la batalla entre la belleza remota de las Sierras Altas, en lugares con nombres tales como Red Star Ridge, El Dorado Canyon, and Devil's Thumb.

Altura de las Montañas Rocosas

La carrera de Leadville 100 no tiene sorteo, pero sólo su altitud ha hecho perdedores a muchos participantes. Para prepararme para mi exitoso final en 1989, viajé en avión con mis amigos a Albuquerque, New Mexico, e hicimos un recorrido al norte de Leadville durante 10 días. Escalamos varias cimas de 14,000 pies de altura y siempre acampábamos a 10,000 pies o más. El esfuerzo por aclimatarse rindió sus frutos. Terminé en 27 horas y en el lugar 69 de 269 participantes. Nada mal para una persona de la tercera edad de las llanuras de New England.

Entrenamiento Básico

Las carreras de cien millas no requieren correr en cualquier lugar para acercarse a esa distancia en un entrenamiento. La clave es llegar fresco a la línea de meta y sin lesiones. Se ha probado que es adecuado registrar 50 ó 60 millas en seis meses antes de la carrera. Yo incluyo seis o siete carreras a lo mucho de seis horas y al menos una carrera de 50 millas aproximadamente dos meses antes de la carrera. Es crucial acostumbrarse a andar sobre sus pies durante largos periodos de tiempo. Yo entreno con la cangurera con la que me ponga en la carrera. Las cangureras, las cuales llevan botellas de agua y artículos tales como barras nutritivas y remedios para las ampollas, pueden ayudarle a acostumbrarse.

Practique la Caminata

Sólo el corredor de mayor élite corre toda la trayectoria. Un marchista fuerte puede descansar grupos de músculos sin perder mucho tiempo. Muchos marchistas han rebasado a otros corredores agobiantes más adelante en una carrera. No fue hasta que aprendí a caminar con propósito, no sólo a arrastrar los pies, que comencé a tener éxito.

Comiendo y Bebiendo

Aunque nunca tuve problemas para mantenerme hidratado, encontraba dificultades para comer posteriormente en la carrera. El déficit de nutrición agotó naturalmente mi energía y desgastó mi desempeño. Durante una carrera de WS 100, proporcioné a mi equipo de apoyo 30 Barras de Energía, una cada hora en la carrera. Pero a las ocho horas de la carrera, no podía ni verlas. Fue en Leadville donde finalmente encontré mi alimento energético: pudín de arroz integral. De hecho le dí la bienvenida durante toda la carrera. Los corredores deben determinar qué alimentos y bebidas funcionan en el entrenamiento y después asegurarse de que los tendrán en los puntos de control abastecimiento/médico a lo largo del trayecto.

Entrenamiento Interdisciplinario

Actualmente mi régimen de entrenamiento incluye entrenamiento interdisciplinario , específicamente pesas y ciclismo de montaña. El entrenamiento con pesas puede ayudar a mantener la técnica incluso durante las últimas etapas de una carrera cuando las millas y horas desgastan el ritmo, forma y determinación. También el ciclismo ayuda con la fuerza de la parte superior del cuerpo y proporciona un respiro a las piernas, especialmente después de largas carreras de entrenamiento.

Sin Garantías

No puede dar nada por hecho en este deporte. Incluso el corredor más talentoso y en buena condición física puede ser víctima del sendero, clima y distancia. Yo corrí mi tiempo más lento para las 100 millas en uno de los trayectos más fáciles, la Carrera de Resistencia de 100 Millas de Vermont. Aunque no estaba en gran forma, pensé que podría terminarla fácilmente en un lapso de 24 horas. El acondicionamiento deficiente, las temperaturas diurnas por debajo de los 90 grados y el aire húmedo tan denso como el ilustre jarabe de arce del estado, la hicieron una marcha personal a muerte. Con los pies llenos de ampollas, marché sólo 17 minutos bajo el límite de 30 horas.

Deteniéndose a Corta Distancia

Deserté en las carreras de Western States y Leadville en mis primeros intentos, cada uno en aproximadamente 80 millas. No estaba preparado para los descensos prolongados del WS 100 (mis cuádriceps vibraban y la planta de mi pie izquierdo experimentó dolor agudo en cada paso) o la altitud en Leadville, que se corre en 9,200 pies o más (el efecto acumulativo de la altitud me humilló al grado que ya no puede caminar 20 yardas sin tener que descansar por el puro agotamiento).

Usando una Persona Que Marque El Ritmo

La mayoría de las carreras permiten que los corredores tengan a una persona que marque el ritmo hasta aproximadamente 50 millas. Esta persona proporciona compañía, motivación y protección contra el terreno con frecuencia traicionero durante la larga noche. No tuve a esta persona durante mi tercera carrera de WS 100. Quise ser testigo de la serenidad de las Sierras en la noche de manera solitaria. A las 2:00 am. aproximadamente, mientras corría a lo largo de una cordillera en el American River Canyon, me tropecé y tiré mi linterna. Observé con incredulidad a medida que iba cayendo a un barranco, que aterrizaba a aproximadamente 50 pies por abajo del sendero. No tuve más remedio que buscarlo. Con los cuádriceps y tendones isquiotibiales acalambrados, me pareció una eternidad alcanzar la linterna y regresar al sendero. Me dí cuenta entonces que correr sin un éste acompañante es una mala idea.

Ir Más Lejos

La mayoría de los corredores promedio pueden cumplir el desafío de cien millas, dado el compromiso determinado por desarrollar una base adecuada de ultramaratón, una buena disposición por mantener una actitud positiva durante el entrenamiento y competición y la tenacidad para soportar las malas rachas inevitables que siempre surgen durante una carrera.

He descubierto que incluso la carrera de 100 millas más difícil puede, con el paso del tiempo, transformarse en un recuerdo apreciado. Y después de 10 años, tal recuerdo es el que me tiene otra vez revisando el calendario de carreras en la Revista UltraRunning para encontrar a la persona perfecta que califique a las 50 millas para la carrera del Western States 100 del siguiente año.