La mayor parte del dolor asociado con el talón puede estar ligado a un trastorno:
la fascitis plantar. La fascia plantar es un ligamento largo y delgado ubicado en la parte inferior del pie que conecta el talón a la parte frontal del pie y ayuda a dar soporte al arco.
Las fuerzas que actúan en el pie mientras camina o corre provocan que el arco se aplane. Al mismo tiempo, la fascia plantar trata de evitar que esto suceda. Estas fuerzas opuestas ejercen demasiada tensión sobre el tejido. Cuando suficiente estrés continuo excede la capacidad del cuerpo para curarse por sí mismo, el tejido debajo del talón se daña y causa dolor.
Los síntomas de la fascitis plantar incluyen dolor severo, especialmente al iniciar la mañana. La mayoría de las personas dicen que duele desde "el momento en que su talón toca el suelo". Algunos incluso sienten dolor y rigidez cuando empiezan a caminar después de haber estado sentados por un tiempo.
A menudo, la fascitis plantar se observa en personas mayores de 40 años o en personas con sobrepeso. También hay un incremento en las visitas al médico durante la primavera y el verano debido a que la gente reanuda actividades que involucran caminar o correr. Entre los corredores y otros atletas, los zapatos que no soportan adecuadamente el pie normalmente provocan fascitis plantar.
El diagnóstico se realiza casi siempre examinando la zona (el centro de la parte inferior del talón) y el momento (p. ej., temprano por la mañana) del dolor. El médico también le preguntará sobre sus niveles de actividad y su peso.
Si bien también pueden producirse
fracturas, infecciones y artritis, la zona y el momento del dolor usualmente son diferentes. A veces es necesaria una
radiografía
u otra prueba de diagnóstico por imágenes para excluir las demás causas.
Otras opciones de tratamiento incluyen:
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Evitar actividades que causen un golpe del pie. Andar en bicicleta y
nadar
son buenas alternativas para ejercitarse durante este tiempo.
- Realizar estiramientos de la pantorrilla y la fascia plantar.
- Cambiar a un buen par de zapatos.
- Tratar de usar plantillas de venta libre.
- Poner hielo en el talón durante 20 minutos, tres veces al día. Otras opciones incluyen compresas de gel azul congelado especial disponibles en la mayoría de las farmacias y en muchas tiendas de artículos para corredores.
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Utilice medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (p. ej.,
ibuprofeno
,
naproxeno
). Siga las indicaciones de la etiqueta o las de su médico.
Pueden probarse “férulas de estiramiento” a la noche para mejorar los síntomas y reducir la duración de la limitación de actividades. Otros tratamientos podrían incluir:
- Fisioterapia
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Inyecciones de esteroides o
inyecciones de bótox
en el talón
- Estimulación por onda expansiva
- Yeso para mantener el pie inmovilizado
- Cirugía como último recurso
Último revisado May 2012 por Brian Randall, MD
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