Cuando la válvula mitral en el corazón está incompleta o estrecha, puede tener que ser reemplazada.
Las válvulas cardiacas competentes que funcionan completamente permiten el flujo de sangre libre y en sentido único. Las válvulas enfermas se escapan, causando flujo de regreso; o se estrechan, causando flujo restringido. En cualquier caso, esta condición puede ser potencialmente mortal. Algunas veces, la válvula se puede reparar. En otros momentos debe ser reemplazada quirúrgicamente. Las enfermedades más comunes de la válvula mitral son
fiebre reumática, infecciones y defectos congénitos.
Las demandas de cirugía a corazón abierto son severas. Entre mejor esté su salud en general, habrá menos probabilidad de experimentar una complicación. Algunos factores de riesgo que deben evaluarse antes de someterse a este procedimiento son la
diabetes, las enfermedades cardiacas, los trastornos de coagulación sanguínea y el
cáncer.
Sólo pueden repararse entre 50% y 75% de todas las válvulas mitrales. Usted será evaluado minuciosamente. Su médico evaluará tanto su salud general como la condición de su corazón y circulación. Probablemente se le realizarán varios estudios, que incluyen
electrocardiograma (ECG)
y
ecocardiograma
(mediante el uso de ultrasonido). Muy probablemente usted estará en el hospital durante varios días antes de la cirugía.
Además, en los días previos a su procedimiento:
-
No tome
aspirina
ni otros antiinflamatorios durante una semana antes de la cirugía, a menos que el médico indique lo contrario. Es posible que también tenga que dejar de tomar anticoagulantes. Por ejemplo,
clopidogrel
(Plavix),
warfarina
(Coumadin) o
ticlopidina
(Ticlid). Consulte con el médico.
- Informe a su médico acerca de otros medicamentos, hierbas o suplementos que esté tomando.
- No coma ni beba nada a partir de la noche previa al procedimiento.
El procedimiento abierto convencional requiere que se haga una incisión de la longitud de su esternón. El esternón se dividirá a lo largo para exponer su corazón. Usted será puesto en una máquina cardiaco-pulmonar para que su corazón se pueda detener durante el procedimiento.
Su corazón será abierto, y se coserá una válvula sustituta en el lugar correspondiente. Dicha válvula puede ser mecánica (metálica y plástica), como la St. Jude, o puede estar hecha de tejido. Las válvulas de tejido suelen proceder de cerdos (válvulas porcinas) o vacas (válvulas bovinas), pero también pueden ser provistas por donantes humanos o hasta fabricadas a partir de sus propios tejidos.
Se están desarrollando nuevas técnicas, que incluyen
procedimientos asistidos por robots, que requieren incisiones más pequeñas.
Usted permanecerá en el hospital durante varios días para que los médicos puedan observar cualquier complicación, estabilizar la función de su corazón, y darle instrucciones en el hogar y en actividades.
Después del procedimiento, asegúrese de seguir las
indicaciones
de su médico.
La cirugía tarda entre dos y cinco horas aproximadamente.
Le dolerán el pecho y la espalda después de la cirugía.
Cada complicación posible a causa de cirugía mayor puede seguir a una cirugía a corazón abierto. Sangrado, infección y reacciones a medicamentos son las más comunes. Son poco frecuentes las
apoplejías
y los
ataques cardiacos.
Probablemente permanecerá entre uno y tres días en la unidad de cuidados intensivos (UCI) y una semana en una habitación regular del hospital.
Si tiene una válvula mecánica, necesitará tomar adelgazadores de sangre durante un periodo prolongado de tiempo para prevenir que la sangre se coagule. También puede necesitar tomar antibióticos durante procedimientos dentales y algunos otros para prevenir infecciones. Entre las 4 y 12 semanas, se le indicará que retome de manera cuidadosamente gradual sus actividades cotidianas, y es probable que deba participar en un programa de rehabilitación cardiaca.
Las válvulas mecánicas duran toda la vida. Las válvulas de tejido duran entre 7 y 14 años y, luego, deben ser reemplazadas.
Si su válvula es reparada y no tiene complicaciones, probablemente prospere y pueda regresar a sus actividades normales.
-
Náuseas excesivas,
diarrea,
estreñimiento
o dolor estomacal
- Vómitos
- Fiebre
- Inflamación de tobillo que empeora
- Aumento de peso de más de dos libras en dos días
- Mareos o aturdimiento al ponerse de pie
- Confusión
- Hormigueo en las manos y pies
- Pulso extremadamente lento o acelerado
- Arritmia
- Erupción cutánea
- Moretones o sangrado inusual
- Problemas para respirar
- Dolor en el pecho
- Sangrado al toser
- Evacuaciones con sangre o alquitranadas
- Dolor de cabeza severo
- Drenaje de la incisión (es)
- Orinar con ardor
Último revisado noviembre 2012 por Michael J. Fucci, DO
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