La sangre en la orina también se llama hematuria. Normalmente, la orina no contiene nada de sangre.
Existen dos tipos de hematuria:
- Hematuria microscópica: la orina contiene una cantidad muy pequeña de sangre, que no es visible a simple vista.
- Hematuria macroscópica: la orina cambia visiblemente de color por la sangre, y se ve roja o de color té.
En algunos casos, la causa de la hematuria nunca se descubre. La lista de causas conocidas es larga. Algunas de las causas más comunes incluyen:
Los factores de riesgo incluyen:
- Tabaquismo
- Medicamentos (p. ej., determinados antibióticos y analgésicos)
- Infección reciente del tracto respiratorio superior
- Antecedentes familiares de problemas renales
En algunos casos, es posible que no haya síntomas adicionales.
Sin embargo, si tiene una afección subyacente, es posible que tenga otros síntomas. Por ejemplo, los cálculos renales pueden causar la presencia de sangre en la orina, junto con dolor lumbar, en el abdomen o la ingle.
Llame al médico si advierte la presencia de sangre en la orina.
El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y le realizará un examen físico. Usted puede ser canalizado a un médico que se especialice en enfermedades renales (nefrólogo) o en el sistema urinario (urólogo).
Las pruebas pueden incluir:
- Análisis de orina: pruebas para confirmar la presencia de sangre y detectar proteínas, bacterias o células cancerosas en la orina
- Análisis de sangre: pruebas para verificar el grado de funcionamiento de los riñones y para detectar afecciones médicas que causan la hematuria
- Radiografías: realizadas con un material de contraste que se inyecta en una vena para observar el funcionamiento y la estructura de los riñones, los uréteres y la vejiga
- Ecografía: un examen en el que se utilizan ondas sonoras para crear imágenes de los riñones y las vías urinarias
- Tomografía computarizada: un tipo de radiografía en el que se utiliza una computadora para crear imágenes de los riñones y las vías urinarias
- Imagen de resonancia magnética: un examen en el que se utilizan ondas de radio e imanes de gran intensidad para crear imágenes de los riñones y las vías urinarias
- Cistoscopia: se inserta un tubo delgado a través de la uretra y dentro de la vejiga para observar el recubrimiento
El tratamiento dependerá de la causa subyacente de hematuria. Algunas causas de hematuria no requieren tratamiento (p. ej., las inducidas por el ejercicio) o se resuelven solas (p. ej., expulsión de un cálculo renal). Otras causas responderán a los medicamentos. Por ejemplo, tratar una infección urinaria con antibióticos detendrá la hematuria. Sin embargo, otras causas pueden requerir cirugía, como la extirpación de la vejiga o el tratamiento del
cáncer de próstata.
El tratamiento de la afección subyacente que causa la hematuria puede ayudar a prevenir que ésta ocurra.
Último revisado September 2011 por Adrienne Carmack, MD
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