Probablemente, el médico hará lo siguiente:
- Electrocardiograma
(ECG): un estudio que registra la actividad del corazón al medir las corrientes eléctricas que pasan a través del músculo cardiaco.
- Radiografía torácica: un examen que usa radiación para tomar imágenes de las estructuras internas del cuerpo
- Análisis de sangre
En los días previos al procedimiento:
- Consiga que alguien lo transporte de su casa al hospital y viceversa.
- Consiga que alguien lo ayude en el hogar al regresar del hospital.
-
No tome
aspirina
ni otros antiinflamatorios durante una semana antes de la cirugía, a menos que el médico indique lo contrario. Es posible que también tenga que dejar de tomar anticoagulantes. Por ejemplo,
clopidogrel
(Plavix),
warfarina
(Coumadin) o
ticlopidina
(Ticlid). Consulte con el médico.
- Puede que se le administren antibióticos antes del procedimiento para ayudarle a prevenir infecciones.
- La noche previa al procedimiento, cene liviano y no coma ni beba nada después de la medianoche.
El cirujano hace una incisión en el muslo a lo largo de la porción de la vena safena que será extirpada para ser utilizada como injerto de puente. (La vena safena recorre toda la longitud del muslo.) La vena se diseca y se extirpa. (Si la vena es inadecuada para ser utilizada como injerto, en su lugar se utiliza un un injerto protésico tubular artificial.) Una vez que la vena es extirpada, las pequeñas ramificaciones de la vena se cierran.
Después, se hace una incisión en la ingle para exponer la arteria femoral. Se hace otra incisión cerca del interior de la parte posterior de la rodilla para exponer la arteria poplítea.
Después la arteria femoral y la arteria poplítea se aislan y se sujetan (con abrazaderas vasculares) para bloquear el flujo de la sangre mientras se une el injerto. Al pedazo de la vena safena que ahora es el injerto se le construye un túnel a lo largo de la arteria femoral desde la ingle hasta la rodilla. Un extremo de este injerto de vena se sutura en la arteria femoral de la ingle y el otro extremo del injerto de vena se sutura en la arteria poplítea de la rodilla. (Puesto que la vena tiene pequeñas válvulas dentro de ella que previenen el flujo inverso de la sangre, la vena safena debe ser invertida antes de que se le construya un túnel y se una a las arterias.)
Una vez que se une el injerto, se pasa sangre al injerto venoso para comprobar que no haya fugas, las cuales se reparan si se presentan. Luego se retiran las abrazaderas vasculares, permitiendo que la sangre fluya del injerto a la pierna baja. Las incisiones se cierran con puntadas de sutura.
En algunos casos, más que se retire, se invierta y se le construya un túnel, la vena safena se utiliza como injerto mientras se deja en su lugar. A esto se le llama in situ. Con este procedimiento, las válvulas dentro de la vena son extirpadas con un pequeño microscopio y un pequeño instrumento para disecar conocido como valvulótomo. Después la vena, mientras aún está in situ, se une con las arterias femorales y poplíteas para formar un injerto.
La anestesia evita que sienta dolor durante la cirugía. Sin embargo después de la cirugía, existe cierto dolor que puede continuar por semanas (o, en algunos casos, por meses) mientras la hinchazón de la pierna disminuye y la pierna sana. El médico le prescribirá medicamentos contra el dolor para ayudar a controlar el dolor y el malestar, tanto mientras se encuentra hospitalizado como cuando es dado de alta.