Image for hypertension article En 2003, las directrices de tensión arterial nos dieron una señal de alarma. La National High Blood Pressure Education Program publicó reglas más estrictas. Su objetivo fue incrementar la conciencia pública de la prevención y tratamiento de la hipertensión. Una nueva sección de presión sanguínea llamada prehipertensión fue agregada. Los niveles de presión sanguínea que habían sido llamados normales ahora se volvieron prehipertensos.

Los Estándares de Presión Sanguínea

Hipertensión, o presión sanguínea alta, es diagnosticada cuando se nota que una lectura de presión sanguínea es de 140/90 mmHg o mayor. El nivel debe ser visto en al menos dos lecturas para ser oficialmente diagnosticado. El número superior es la hipertensión sistólica cuando su corazón se contrae. El número inferior es la presión diastólica cuando su corazón se relaja.

Si su presión sanguínea fue de 139/89 mmHg o por debajo, fue considerada normal. Con las directrices de 2003, sólo una lectura abajo de 120/80 mmHg es considerada normal. Cuando su presión sanguínea es ligeramente más alta que esto, usted tiene prehipertensión.

Aquí está un resumen del nuevo sistema de clasificación. La terapia recomendada está enlistada para cada nivel de presión arterial.

Categorías para los Niveles de Presión Sanguínea en Adultos
CategoríaPresión Sistólica (mm Hg)Presión Diastólica (mm Hg)Cambios de Estilo de Vida AconsejadosMedicamentos normalmente recomendados
Normalmenos de 120menos de 80AumentadaNo
Prehipertensión120-13980-89No
Etapa 1 de hipertensión140-15990-99
Etapa 2 de hipertensión160 o más100 o más
Modificada por Chobanian AV, Bakris GL, Black HR, et al. El séptimo reporte del Joint National Committee sobre prevención, detección, evaluación y tratamiento de la presión alta. JAMA. 2003;289:2560-2572.
Riesgo de Prehipertensión

Los pacientes prehipertensos son más propensos a desarrollar hipertensión completa. Son más propensos a desarrollar problemas de salud asociados. Problemas cardíacos, apoplejía, enfermedades renales , ceguera y la enfermedad de Alzheimer están asociadas con la hipertensión

Los estudios indican que el riesgo cardiovascular incrementa a medida que la tensión arterial sobrepasa 115/75 mmHg. De hecho, el riesgo se duplica con cada subida de 20 mmHg en presión sistólica o con 10 mmHg en presión diastólica.

¿Quién Debe Revisarse?

Según la National High Blood Pressure Education Program, todos deberíamos hacernos una revisión de presión sanguínea al menos una vez cada dos años. Si su presión está arriba de lo normal (es decir, más alta de 120/80 mmHg), su doctor podría recomendarle que se la revise más seguido. Las personas con mayor riesgo de hipertensión pueden necesitar también lecturas más frecuentes. Los factores de riesgo incluyen un historial familiar de la enfermedad, raza afroamericana, sobrepeso o ser mayor de 50 años.

Tratamiento de Prehipertensión

A diferencia de la hipertensión, el tratamiento de prehipertensión normalmente no incluye medicamentos. El pilar de la terapia para la prehipertensión son los cambios del estilo de vida. Estos cambios pueden ayudar a disminuir o prevenir la evolución de hipertensión. La National High Blood Pressure Education Program recomienda:

  • Perder peso excesivo. Los estudios muestran que cada 10 libras de pérdida de peso está asociada con un descenso promedio en la presión sistólica de hasta aproximadamente 10 milímetros de mercurio.
  • Incrementar la actividad física al menos 30 minutos la mayoría de los días de la semana. Primero, obtenga la aprobación de su doctor si no está acostumbrado a ejercitarse.
  • Comer una dieta nutritiva. La ingesta de comida diaria debe ser baja en grasas saturadas y colesterol y rica en cereales integrales, frutas y vegetales y productos lácteos bajos en grasa.
  • Reducir el consumo de sal a no más de 2.4 gramos (g) de sodio (el equivalente de aproximadamente un cucharada de sal de mesa) en un día.
  • Limitar el uso de alcohol. Esto significa no más de dos bebidas al día para hombres y una para mujeres.
Control Abismal de Presión Sanguínea

La mayoría de los casos de hipertensión pueden ser prevenidos y controlados, escribe Thomas Kottke, MD, de la Mayo Clinic en una editorial que acompaña las directrices. Pero él señala que los estadounidenses no están teniendo éxito. A pesar de los avances científicos, los estudios del gobierno muestran que la conciencia pública de la presión alta no ha mejorado durante los últimos 10 años. Actualmente, sólo aproximadamente un tercio de los pacientes con hipertensión recibe el tratamiento adecuado.

La Prevención Requerida

Con la esperanza de mejorar la situación, la National High Blood Pressure Education Program hizo pública las nuevas directrices para poner énfasis en la necesidad de una prevención, detección y tratamiento más agresivos. Dentro de poco, más de 50 millones de personas en este país tendrán presión alta y un estimado de 45 millones tendrán prehipertensión. Si no hacemos algo ahora, el 90% de nosotros seremos propensos a desarrollar presión alta durante nuestras vidas. Para evitar una epidemia inminente de hipertensión, se requiere urgentemente la prevención.