Definición

En los injertos óseos, se agrega hueso donado al lugar de la fractura o donde se encuentre el defecto óseo. El nuevo hueso puede incitar al crecimiento óseo, cubrir un espacio en un hueso, proporcionar apoyo y auxiliar en la curación. El nuevo hueso puede venir por parte del paciente (autoinjerto) o de otra persona (aloinjerto). Rara vez también se usan injertos sintéticos, que no son hueso.

Razones para realizar el procedimiento

El médico puede recomendar un injerto óseo para:

  • Tratar una fractura que no sana
  • Reconstruir un hueso destrozado
  • Llenar espacios en el hueso causados por quistes o tumores
  • Fusionar los huesos en cada lado de una articulación, a menudo en la columna
  • Estimular el crecimiento óseo para ayudar a sujetar una articulación artificial u otro implante
Factores de riesgo de complicaciones durante el procedimiento

Las condiciones crónicas, la edad avanzada y fumar incrementan los riesgos quirúrgicos.

Qué esperar
Antes del procedimiento

Probablemente, el médico hará lo siguiente:

  • Examen físico
  • Radiografía del hueso involucrado
  • Referirlo con un cirujano ortopédico

En los días previos al procedimiento:

  • Es posible que tenga que dejar de tomar ciertos medicamentos una semana antes de la cirugía. Consulte con su médico respecto de los siguientes medicamentos:
    • Aspirina u otros antiinflamatorios
    • Anticoagulantes, como clopidogrel (Plavix), warfarina (Coumadin) o ticlopidina (Ticlid).
  • Informe a su médico acerca de las hierbas o los suplementos dietéticos que tome. Se le puede pedir que deje de tomar algunos medicamentos.
  • No coma ni beba nada después de la medianoche el día antes de su cirugía, a menos que su médico le diga lo contrario.
  • Consiga que alguien lo lleve a casa después del procedimiento.
  • Consiga que alguien lo ayude en el hogar al regresar del hospital.
  • Planee usar ropa cómoda el día de su procedimiento.
Anestesia

Se utilizará anestesia general o local, según el procedimiento.

Descripción del procedimiento

El método de tratamiento depende del tipo y de la ubicación de la lesión ósea o del defecto y del tipo de injerto que recibirá.

Si va a donar sus propias células óseas, el médico insertará una aguja dentro del hueso y retirará células de la médula ósea, o cortará la piel y sacará parte del hueso del donador.

El cirujano corta a través de la piel que cubre el área que necesita ser reparada. Él retirará cualquier cicatriz o tejido muerto y reconstruirá su hueso con el injerto. Se pueden usar tornillos o placas para sostener el injerto en su lugar.

Después del procedimiento

Según la ubicación del injerto, el médico puede inmovilizar el hueso con una sujeción interna, como una placa y tornillos, un yeso o un dispositivo ortopédico. Él probablemente ordenará otros rayos X para asegurarse que el hueso esté en la posición correcta.

¿Cuánto durará?

La duración de su cirugía dependerá de la reparación necesaria.

¿Dolerá?

La anestesia impide sentir dolor durante el procedimiento. Los medicamentos para el dolor aliviarán el malestar durante su recuperación.

Posibles complicaciones
  • Partículas de grasa se desplazan desde la médula ósea y viajan al pulmón (esto es raro)
  • Se pueden desarrollar coágulos de sangre en las venas de la pelvis o pierna, desplazarse y viajar al pulmón
  • Infección
  • Sangrado
  • Reacción a la anestesia
  • Daño nervioso
  • Rechazo al injerto de otra persona
Hospitalización promedio

La internación en el hospital dependerá del alcance de la cirugía y su evolución

Cuidado posoperatorio

Depende del procedimiento y ubicación del injerto óseo

  • Siga las instrucciones de su médico para cambiar el vendaje y bañarse.
  • No fumar. Fumar puede retrasar la recuperación ósea.
Resultado

El objetivo es que el hueso sane sin intervención adicional. Algunos injertos no tienen éxito. El médico dará seguimiento al proceso de curación con rayos X.

Llame a su médico si ocurre lo siguiente

Es esencial que usted controle su recuperación una vez que deje el hospital. De esa manera, puede alertar al médico sobre cualquier problema. Llame al médico si presenta alguno de los siguientes síntomas

  • Dolor que no se alivia con medicamentos
  • Fiebre, escalofríos u otras señales de infección
  • Enrojecimiento, inflamación, aumento del dolor, sangrado excesivo o secreción del sitio de la incisión
  • Tos, falta de aire, dolor en el pecho
  • Náusea o vómito severos
  • Adormecimiento y hormigueo