JUEVES, 3 de octubre (HealthDay News) -- Los implantes dentales son reemplazos confiables de los dientes que ya falta, pero no siempre son la mejor opción para los dientes enfermos, indica un estudio reciente.

En lugar de ello, a veces se debe probar primero con intentos por salvar el diente mediante el tratamiento, sobre todo en los casos de enfermedad de las encías o periodontal, apuntó el investigador principal. Y aunque el estudio no abordó el gasto, los implantes dentales no son baratos, ya que cuestan alrededor de 3,500 dólares por el tratamiento completo.

"Preservar los dientes mediante un tratamiento periodontal adecuado y un programa de mantenimiento cuidadoso y frecuente probablemente ofrezca unos resultados iguales, o incluso mejores, a largo plazo", aseguró el coautor del estudio, el Dr. Liran Levin, profesor asistente de periodontología del Instituto Israel de Tecnología y profesor asistente visitante de la Facultad de Odontología de la Universidad de Harvard, en Boston.

Levin revisó 19 estudios publicados que observaron las tasas de supervivencia del implante o las tasas de supervivencia de los dientes durante al menos quince años. Los resultados aparecen en la edición de octubre de la revista Journal of the American Dental Association.

Levin halló que alrededor del 4 al 13 por ciento de los dientes no implantados se perdieron. Entre 0 y el 33 por ciento de los implantes se perdieron. Según los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU., un implante se considera como exitoso si se halla funcional durante cinco años en el 75 por ciento de los casos.

"Esta es una de las primeras revisiones en comparar la supervivencia a largo plazo de los implantes dentales en oposición con los dientes adecuadamente tratados y mantenidos", comentó Levin.

Los implantes dentales son uno de los mayores avances de la odontología en los últimos 40 años, según el sitio web de la Asociación Dental Americana (American Dental Association). El procedimiento generalmente amerita tres fases una vez el diente natural se ha sacado o falta. Primero, el dentista coloca el implante (un dispositivo parecido a un poste que sirve como base) quirúrgicamente en la mandíbula. Se permite que el hueso que rodea el implante sane. Se produce un diente artificial para que encaje sobre los implantes.

Según los resultados de la revisión, Levin cuenta que les dice a sus pacientes que "cuando se le aconseje que se saque un diente, no se apresure a hacerlo. Intente buscar una segunda opinión, asegúrese de tratar la enfermedad [si la hay] y eliminarla antes de hacer el implante dental. Pregunte siempre sobre la posibilidad de no extraer".

Por supuesto, en algunos casos se prefieren los implantes, apuntó Levin. "Hay varios casos que por lo general ameritan la extracción del diente y que no se pueden salvar". Por ejemplo, comentó, los dientes con fracturas verticales en la raíz u otros problemas estructurales.

Sin embargo, algunos dentistas recomiendan los implantes en exceso, advirtió. "Esto podría resultar de su creencia de que los implantes dentales son mejores, que según nuestra revisión no es correcta, o por otros motivos", planteó.

El Dr. Edmond Hewlett, vocero de la Asociación Dental Americana y profesor de odontología restauradora en la Facultad de Odontología de la Universidad de California, en Los Ángeles, dijo que no le parece que los dentistas estén recomendando los implantes excesivamente.

Sin embargo, el estudio plantea una cuestión importante, aseguró. "No podemos suponer que un implante será mejor que mantener el diente", apuntó Hewlett. "Muchas veces, conservar el diente y sanarlo podría ser en realidad una mejor opción, cuando todo se toma en cuenta".

Por ejemplo, si un paciente tiene enfermedad de las encías, y el diente está un poco flojo, quizás el paciente desee someterse a tratamiento periodontal (como una cirugía de las encías) y permitir que pasen de tres a seis meses para ver si el diente responde, señaló.

Se mostró de acuerdo en que algunos dientes están tan dañados que tratarlos sería difícil, y los implantes son la mejor solución.

En EE. UU. el costo de un implante (y la corona de restauración que lo cubre) varía mucho, pero puede ser de unos 3,500 dólares. Los tratamientos para salvar los dientes varían mucho, dependiendo de qué procedimientos se necesiten.

La cobertura de seguro también varía. La extracción por lo general está incluida, mientras que la cobertura para los implantes dentales puede variar ampliamente.

Más información

Para más información sobre los implantes dentales, visite la Asociación Dental Americana.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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