MARTES, 17 de septiembre (HealthDay News) -- Los médicos con algún vínculo económico con los escáneres de IRM tienden a referir a más pacientes con dolor de rodilla a que realicen las imágenes, según un estudio reciente.

El estudio comparó los resultados de 700 pruebas de IRM de la rodilla. La mitad de las pruebas las pidieron médicos que ganaban dinero con las pruebas, ya que eran propietarios de equipos para la obtención de imágenes, una práctica que se conoce como autoderivación. La otra mitad de las pruebas las pidieron médicos que no tenían ningún vínculo económico con los aparatos de IRM.

El mismo grupo de radiólogos independientes leyeron todas las pruebas. No conocían la existencia del estudio en el momento en que informaron de sus resultados.

Para acotar el campo de trabajo un poco más, los investigadores solo observaron a los pacientes de rodilla que hacían su primera prueba de IRM. Excluyeron del estudio a cualquier persona que ya se había sometido previamente a las imágenes o a alguna cirugía.

"Solo buscábamos a quien aparece por primera vez por la clínica y dice: 'me duele la rodilla'", afirmó el autor del estudio, el Dr. Matthew Lungren, radiólogo en la Universidad de Duke, en Durham, Carolina del Norte.

Los pacientes derivados por los médicos con intereses económicos en las pruebas de IRM tenían un 33 por ciento más de probabilidades de obtener un resultado normal que los pacientes cuyos médicos no obtenían beneficios de las pruebas. Los radiólogos observaron que 117 de 350 pruebas fueron normales en el grupo de los médicos que ganaban dinero con las pruebas, en comparación con las 88 de 350 pruebas que resultaron ser normales en el grupo de los médicos que no ganaban nada con la prueba.

"Por supuesto, la preocupación en la que todo el mundo piensa es esta: ¿Se están pidiendo estas pruebas para ganar dinero?", se preguntó Lungren, aunque también indicó que a menudo los incentivos económicos son un terreno pantanoso. Los médicos que tienen un aparato de IRM en su consulta pueden pedir más rápidamente que se realicen las pruebas, porque es fácil y pueden ver los resultados sin demora. Algunos médicos ordenan que se hagan más pruebas que otros simplemente porque eso es lo que les enseñaron a hacer.

Cualquiera que sea la razón, las pruebas son caras para los pacientes y las aseguradoras, y pueden resultar en más pruebas y procedimientos innecesarios si los médicos encuentran algo que necesitaran averiguar.

"Esperemos que esto abra de nuevo el debate sobre cómo evitar el desperdicio en el sistema", afirmó Lungren.

Los hallazgos del estudio, publicado en línea el 17 de septiembre en la revista Radiology, no sorprendieron al Dr. David Levin, catedrático emérito del departamento de radiología de la Universidad Thomas Jefferson, en Filadelfia.

Levin ha centrado gran parte de su carrera en el problema de la autoderivación, pero no participó en la investigación actual.

"Se ha estudiado este problema durante 40 años. Han habido docenas de artículos escritos sobre este tema, y cada vez se ha mostrado que cuando se permite la autoderivación para la solicitación de imágenes, el uso aumenta", afirmó Levin.

Un informe de septiembre de 2012 de la Oficina Gubernamental de Responsabilidad de EE. UU., por ejemplo, halló que los médicos que poseían aparatos de imágenes pidieron un 80 por ciento más de IRM desde 2004 hasta 2010, mientras que los médicos que no tenían el aparato pidieron aproximadamente un 12 por ciento más de IRM durante el mismo periodo.

Varios estados tienen leyes que prohíben la autoderivación, pero la mayoría cuentan con un refuerzo escaso.

Se supone que los pacientes de Medicare están protegidos contra la autoderivación por la ley federal llamada la Ley de Austeridad, que prohíbe a los médicos tener relaciones económicas con los centros de imágenes en la misma comunidad.

Pero la ley tiene una fisura, afirmó Levin, que permite a los médicos autoderivar a los pacientes para que realicen las imágenes cuando el escáner está en la consulta del médico.

"Básicamente, la ley no tiene fuerza y los pacientes están poco protegidos", señaló Levin.

Entonces, ¿qué es lo que pueden hacer los pacientes para evitar las pruebas caras que quizá no sean necesarias?

"Creo que lo mejor que se puede hacer es preguntar: '¿Tiene usted alguna relación económica con las pruebas de imágenes que me pide que haga?'", comentó Lungren, el autor del estudio. "Tengo la sensación de que un médico debería revelar eso", añadió.

Más información

Para más información sobre qué preguntas debería hacer antes de realizar cualquier prueba médica, visite la Agencia de Investigación y Calidad de la Atención ...Salud de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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