Todos sentimos mariposas en el estómago en algún momento de nuestra existencia, pero cuando el miedo a la interacción social amenaza con controlar su vida, es momento de buscar ayuda.

Suzanne, una mujer inteligente en sus treinta años de edad, había estado sola mucho tiempo en su vida. Había quedado estancada en su empleo secretarial debido a que tenía miedo de trabajar con personas por encima de su nivel de trabajo. Quería conocer a un hombre, pero estaba segura de que diría algo estúpido y la rechazarían. Sus pocos buenos amigos no lograban hacer que fuera a restaurantes o, incluso, a fiestas, porque temía que otras personas la consideraran alguien que comía descuidadamente. Las pocas veces que accedió a ir, su corazón palpitaba fuertemente y comenzaba a sonrojarse y transpirar. Cuando su médico de cabecera finalmente la derivó a un psicólogo con experiencia en trastornos de ansiedad, se sintió aliviada al descubrir que padecía una condición tratable con un nombre: trastorno de ansiedad social.

¿Qué es el trastorno de ansiedad social?

Muchas personas se ponen nerviosas en ciertas situaciones sociales o de negocios. No hay nada raro en sentirse ansioso antes de hacer una presentación, salir en una primera cita, ir a una fiesta en la que no conozca a muchas personas o cenar con el jefe.

La diferencia en el trastorno de ansiedad social es un miedo extremo a ser juzgado por otras personas y a actuar de modo que pueda avergonzarnos o humillarnos. Usted también tiene miedo a volverse el centro de atención y le preocupa que todos lo miren. Como resultado, usted hace todo lo posible por evitar las situaciones sociales a las que le teme. Si usted se encuentra en una de estas situaciones, como una fiesta, experimenta ansiedad intensa que está fuera de proporción con el evento.

Por lo general, el trastorno de ansiedad social comienza en la adolescencia, si bien síntomas como la timidez extrema pueden manifestarse años antes. El trastorno es crónico, aunque el estrés podría causar que la intensidad varíe.

¿Qué diferencia hay con la timidez?

A primera vista, la timidez y el trastorno de ansiedad social pueden parecer lo mismo. La principal diferencia radica en la reacción que tiene la persona que padece el trastorno. Las personas que padecen trastorno de ansiedad social suelen evitar las situaciones sociales y presentan síntomas físicos intensos.

Aunque el trastorno de ansiedad social responde fácilmente al tratamiento, muchas personas permanecen sin diagnostico o reciben un diagnóstico incorrecto, en parte debido a que muchas de las personas que padecen este trastorno sienten vergüenza de admitirlo.

Además, muchos médicos no saben cómo reconocer el trastorno de ansiedad social o cómo proporcionar el tratamiento adecuado. Dado que muchas personas con trastorno de ansiedad social también padecen depresión o problemas con el consumo de alcohol o las drogas, es posible que el diagnóstico y el tratamiento sean más complicados.

¿Cuáles son los dos tipos de este trastorno?

Algunas personas le tienen miedo a una situación específica, que con frecuencia involucra hablar o realizar algo. Este miedo escénico grave podría desalentar la carrera de un músico, actor o vendedor. Otras personas padecen un trastorno de ansiedad social generalizado, que es el miedo a varias situaciones sociales, si no a la mayoría.

En ambos tipos de trastorno de ansiedad social, la ansiedad que se experimenta antes y después de los acontecimientos, así como durante ellos, y la evasión de las situaciones temidas interfieren considerablemente en la vida cotidiana. Sin embargo, el trastorno de ansiedad social generalizado suele tener efectos más graves, debido a que se produce en muchas situaciones diferentes.

Pueden aparecer síntomas físicos en ambos tipos de trastorno de ansiedad social. Pueden incluir

  • Palpitaciones cardíacas
  • Sudoración excesiva
  • Enrojecimiento
  • Garganta y boca secas
  • Voz temblorosa
  • Temblores
  • Náuseas
  • Falta de aire
  • Mareos

Usted también teme que otras personas lo juzguen negativamente por tener estos síntomas, lo cual aumenta los síntomas.

¿Cuál es la causa del trastorno de ansiedad social?

Aún no se identificó la causa exacta del trastorno de ansiedad social. Sin embargo, investigadores creen que es una combinación de factores biológicos y ambientales. Algunas personas pueden estar predispuestas genéticamente al trastorno de ansiedad social. Cuando ellas experimentan interacciones sociales negativas o un evento estresante en particular, el trastorno podría desencadenarse o empeorar.

¿Qué tratamientos se encuentran disponibles?

Muchas de las personas que reciben tratamiento para el trastorno de ansiedad social experimentan una mejoría considerable y son capaces de controlar el trastorno. El tratamiento incluye una o más de las siguientes opciones:

Terapia

Muchas personas que padecen trastorno de ansiedad social pueden recibir un tratamiento de terapia cognitivo-conductual (TCC), con la cual aprenden lo siguiente:

  • Cómo sus pensamientos afectan sus reacciones a diversas situaciones.
  • Cómo pueden cambiar el modo en que piensan sobre sí mismos y sobre otras personas en las situaciones que les producen temor.

Algunas personas también pueden someterse a la terapia de exposición, con la cual se exponen de forma gradual a las situaciones que les generan ansiedad. Después de repetidas exposiciones y practicar estrategias para enfrentar la ansiedad, comienzan a darse cuenta que no hay necesidad de sentirse avergonzados y que pueden tener éxito en la tarea que realicen. Mientras más experiencias positivas ocurran con menos ansiedad, sienten menos necesidad de evitar situacioens previamente temidas. El entrenamiento de relajación también puede ayudar a lidiar con la ansiedad.

La TCC tiene el mayor impacto sobre el tratamiento del trastorno de ansiedad social cuando se realiza en grupo, debido a que la principal característica del trastorno es la ansiedad desencadenada por las interacciones con otras personas. El entrenamiento en habilidades sociales es un adjunto útil a la CBT, como lo es el aprender nuevas maneras de actuar en diferentes situaciones.

Medicamentos.

Los medicamentos también pueden ser útiles en el tratamiento del trastorno de ansiedad social. Diferentes medicamentos funcionan para diferentes personas. Las personas que padecen un trastorno de ansiedad social específico pueden beneficiarse con la toma de un betabloqueante solamente antes de situaciones determinadas. Sin embargo, las personas que padecen trastorno de ansiedad social generalizado suelen necesitar medicamentos de forma regular. Los antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS) pueden ser beneficiosos para las personas que padecen trastorno de ansiedad social generalizado.

El siguiente paso

Suzanne es un buen ejemplo de alguien que se ha beneficiado por el tratamiento. Después de varios meses, comenzó a sentirse más segura en situaciones sociales nuevas. Un año después, tiene novio y acaba de aceptar un ascenso de trabajo. Ella aún se siente ansiosa en algunas situaciones, pero no lo suficiente para evitar hacer las cosas que quiere hacer.

Si cree que usted o alguien que conoce podría padecer trastorno de ansiedad social, solicite la ayuda de un profesional en salud mental que tenga experiencia en el tratamiento de este trastorno. Usted puede obtener ayuda para superar sus miedos, sentirse más cómodo para interactuar con otras personas, y llevar una vida plena.