LUNES, 26 de noviembre (HealthDay News) -- La enfermedad del
Alzheimer puede parecer y actuar de forma diferente en hombres y
mujeres, según sugiere una investigación reciente.
Un campo emergente conocido como medicina según el sexo ha
mostrado que hay diferencias notables entre los sexos con respecto
a la enfermedad cardiaca y otras afecciones. Estos últimos
hallazgos, si finalmente las investigaciones posteriores los
confirman, pueden tener implicaciones significativas en el
diagnóstico y tratamiento del Alzheimer según el sexo.
Cuando las personas desarrollan el Alzheimer, su cerebro se
atrofia o se encoge. En el estudio de 109 personas a las que se les
acababa de diagnosticar Alzheimer, los exámenes cerebrales
mostraron que esta atrofia se producía en las mujeres de manera más
temprana que en los hombres. Las mujeres también perdieron más
materia gris de su cerebro el año previo al diagnóstico. Sin
embargo, la habilidad de pensamiento de los hombres parecía
presentar más problemas que las mujeres al diagnosticarles
Alzheimer. Y más aún, los hombres y las mujeres perdieron materia
gris en distintas áreas del cerebro.
"Se sabe que una pérdida del volumen en el hipocampo coincide con el declive cognitivo, pero esto es así más en los hombres que en las mujeres", señaló la autora del estudio, la Dra. Maria Vittoria Spampinato, profesora asociada de radiología en la Universidad Médica de Carolina del Sur.
El hipocampo es la parte del cerebro que se encarga de la
formación, organización y almacenamiento de la memoria.
"El siguiente paso consiste en integrar esta información sobre la pérdida de volumen del cerebro junto con otros marcadores del Alzheimer para comprender si existen diferencias de sexo en otros aspectos o solo con respecto al volumen del cerebro", afirmó Spampinato.
El estudio fue presentado el domingo en la reunión anual de la
Sociedad Radiológica de América del Norte (Radiological Society of
North America), en Chicago.
El Dr. Clinton Wright, director científico del Instituto del
Cerebro Evelyn F. McKnight de la Facultad de Medicina Miller de la
Universidad de Miami, señaló que es demasiado pronto para extraer
conclusión alguna sobre las diferencias entre sexos en el
Alzheimer.
"Se necesitaría que se aportara información adicional para saber si los hallazgos se pueden atribuir a las diferencias de sexo o a otros factores", aseguró Wright. "En concreto, no está claro si los autores tuvieron en cuenta la edad. Si las mujeres eran mayores, entonces podrían haber perdido un volumen mayor durante el período en que se realizó el estudio".
El hallazgo de que las mujeres pierden más volumen cerebral y
que las funciones mentales de los hombres se encuentran en peores
condiciones cuando se les diagnostica Alzheimer también es difícil
de explicar, según Wright: "se esperaría que la atrofia fuera mayor
en los que tuvieran las habilidades cognitivas en peores
condiciones, a menos que otros factores adicionales, como el daño
vascular, explicaran las diferencias".
En una presentación relacionada con este tema, el lunes,
investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles
informaron sobre el hecho de que llevar un estilo de vida activo
puede ayudar a detener el envejecimiento del cerebro y a preservar
el volumen de materia gris incluso en aquellos que ya presentan
signos de demencia.
El estudio contó con 876 personas adultas con un promedio de
edad de 78 años. Las funciones mentales de los individuos variaban
desde un estado de normalidad hasta la demencia provocada por el
Alzheimer. Los investigadores usaron exámenes del cerebro por IRM y
una técnica llamada morfometría basada en vóxel optimizado para ver
de qué manera la actividad física influye sobre el volumen de
materia gris. Esta técnica permite que una computadora analice el
examen cerebral para crear un modelo matemático que ayuda a los
investigadores a entender la relación entre un estilo de vida
activo y el volumen de materia gris.
Los participantes en el estudio que quemaron más calorías
gracias al deporte, la jardinería, las tareas en el patio, ir en
bicicleta, bailar y usar una bicicleta de ejercicio perdieron menos
materia gris en las áreas claves de su cerebro. Esto fue así
incluso en aquellos que ya presentaban signos de declive mental. El
hallazgo se mantuvo después de que el equipo controlara otros
factores conocidos que influyen en el volumen cerebral, entre los
que se incluyen el tamaño de la cabeza, la discapacidad mental, el
sexo, el peso corporal, la educación y enfermedades en la materia
blanca.
El ejercicio probablemente mejora el flujo sanguíneo en el
cerebro, y fortalece las conexiones entre las células cerebrales,
concluyeron los autores del estudio.
Debido a que estos estudios se presentaron en una reunión
médica, los datos y conclusiones deben ser considerados como
preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por
profesionales.
Más información
Para obtener más información sobre los factores de riesgo de la
enfermedad de Alzheimer, visite la
Asociación del Alzheimer (Alzheimer's
Association).
Artículo por HealthDay, traducido por
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