MIÉRCOLES, 21 de noviembre (HealthDay News) -- Los escáneres de
rayos X de cuerpo entero y los del equipaje pueden dañar algunas
bombas de insulina y monitores continuos de glucosa, usados por
muchos diabéticos para gestionar sus afecciones.
Es probable que cada día muchos viajeros expongan estos
dispositivos para el tratamiento de la diabetes a los rayos X de
los controles de seguridad de los aeropuertos "y algunos pueden
tener fallos leves [o peores] en su funcionamiento como
consecuencia de eso", escribieron los autores de un editorial
reciente en la revista
Diabetes Technology & Therapeutics.
Recomiendan que lleven consigo una carta que detalle todos los
aparatos médicos que una persona con diabetes necesita llevar a
bordo. También recomiendan que si alguien lleva consigo una bomba
de insulina o monitores continuos de glucosa, la carta ha de
especificar que esos dispositivos no deberían pasarse por los rayos
X, por un escáner del cuerpo entero ni por el control de rayos X
del equipaje. En lugar de eso, esos dispositivos deberían ser
revisados a mano, según el editorial de los coautores Andrew
Cornish y el Dr. H. Peter Chase, de la Universidad de Colorado en
Denver.
La Dra. Tracy Breen, directora de diabetes del Sistema de Salud
North Shore-LIJ en New Hyde Park, Nueva York, se mostró de acuerdo
con este consejo.
"Siempre recomiendo que las personas con diabetes viajen con una carta de sus médicos que declare su diagnóstico de diabetes, cuáles son sus necesidades para el viaje y los suministros que llevan consigo", aseguró Breen. "Ya que realmente no sabemos lo que le puede ocurrir a una bomba de insulina o a los [monitores continuos de glucosa] cuando pasan por el escáner, es importante seguir las recomendaciones de los fabricantes".
"También es importante que las personas y los médicos conozcan las directrices de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) y que consideren remitirse a esas directrices en la carta para los viajes".
El editorial expuso la experiencia de una paciente de 16 años a
quien la TSA le pidió que pasara la bomba de insulina por un
escáner de cuerpo entero. Como consecuencia de la exposición a los
rayos X, el fabricante de bombas aconsejó a la joven que
desconectara la bomba, porque no podían estar seguros de si había
sido dañada o no.
Cualquier bomba que use lo que se conoce como motor de corriente
continua está en riesgo al exponerse a los rayos X, según el
editorial. Las bombas de insulina fabricadas por Medtronic, Animas
y Tandem Diabetes Care usan motores de corriente continua.
"Al igual que el resto de fabricantes de bombas de insulina, recomendamos que no se exponga la bomba t:slim al escáner de cuerpo entero", afirmó Susan Morrison, directora de relaciones empresariales con los inversionistas de Tandem, en San Diego. Morrison comentó que Tandem también recomienda que la bomba t:slim no se exponga a los controles de rayos X de los equipajes.
En la actualidad, las únicas bombas de insulina aprobadas por la
FDA que no usan motores de corriente continua son las OmniPod de
Insulet. Esa bomba usa un cableado de aleación con memoria de forma
que, según la compañía, no se ve afectado por la exposición a los
rayos X. El manual de usuario de Insulet afirma que tanto las
cápsulas, que contienen la insulina y se fijan al cuerpo, como el
dispositivo inalámbrico que controla el suministro de insulina
pueden pasar por los rayos X.
Medtronic también advierte que sus monitores continuos de
glucosa no deberían exponerse a ningún tipo de rayos X.
Ninguna de las compañías de bombas expresa su preocupación por
pasar estos dispositivos por el detector de metales de los
aeropuertos.
El editorial comentó que en un avión, la presión de cabina alta
puede hacer que algunas bombas de insulina suministren algo más de
insulina. En general, esto no supone una gran preocupación para los
adolescentes o adultos, porque la cantidad de insulina adicional
que puede suministrarse no es lo suficientemente alta como para que
cambien mucho los niveles de azúcar en la sangre.
Pero, en el caso de los niños pequeños que usan cantidades
minúsculas de insulina, la cantidad adicional de insulina podría
provocar un descenso en los niveles de azúcar en la sangre. Los
padres que son conscientes de este riesgo pueden controlar con
mayor cuidado a sus hijos al volar para evitar niveles bajos de
azúcar en la sangre de forma inesperada.
Además, la sensibilidad de los monitores continuos de glucosa
puede verse afectada por los cambios de presión de cabina, de
manera que una presión más alta podría provocar que las lecturas
fueran más bajas.
Los autores del editorial afirmaron que se necesita más
investigación para determinar con exactitud en qué medida tanto el
suministro de insulina como las lecturas de los monitores continuos
de glucosa se ven afectados por la presión de cabina.
Más información
Para más información sobre viajar con diabetes, visite la
Administración de Seguridad del Transporte de EE.
UU.
Artículo por HealthDay, traducido por
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