image Para los hombres y las mujeres obesos que informan problemas sexuales, una pérdida de peso de aproximadamente 10% puede hacer maravillas por sus vidas amorosas, según el psicólogo Martin Binks de la Duke University. El Dr. Binks, que presentó los hallazgos de su investigación en la reciente reunión anual de la Sociedad de la Obesidad en Vancouver, Columbia Británica, informó que la pérdida de peso mejora la vida sexual de algunas personas obesas al reducir los sentimiento negativos sobre su sexualidad y ayudarlos a sentirse mejor con su cuerpo.

Los efectos de un año de pérdida de peso

En el estudio, el Dr. Binks y sus colegas se reunieron con 161 mujeres obesas y 26 hombres obesos cada tres meses durante dos años para hacerles una serie de preguntas sobre la calidad de su vida sexual. Cada paciente respondió preguntas sobre sentimientos de atractivo sexual, frecuencia de deseo sexual, renuencia a verse sin ropa, desempeño sexual, evitar encuentros sexuales y goce durante el sexo. Todos los participantes cumplieron activamente con un programa de pérdida de peso durante el transcurso del estudio.

En las entrevistas iniciales, hombres y mujeres describieron problemas significativos en todas las áreas examinadas de su vida sexual. No obstante, curiosamente tanto hombres como mujeres informaron mejoras sorprendentes en estos problemas un año después, después de haber perdido un promedio del 12% de su peso inicial (por ejemplo, si un hombre de 115 kg perdió 13 kg).

Al comienzo del estudio, más de dos tercios de las mujeres se sentían poco atractivas sexualmente y no querían ser vistas sin ropa, pero después de un año de perder peso, solo un tercio de las mujeres expresó estos sentimientos. Además, aunque el 21% de las mujeres informaron que no disfrutaban del sexo al comienzo del estudio, solo el 11% dijo lo mismo un año después, tras una pérdida de peso significativa.

En términos generales, las mejoras en la calidad de la vida sexual de los participantes se relacionaban directamente con la pérdida de peso, y llegaron a su pico con una pérdida de peso de alrededor de 12%, solo con mejoras incrementales pequeñas observadas a partir de ese momento. Aunque la poca cantidad de hombres en el estudio limita las conclusiones que se pueden sacar sobre el efecto de la pérdida de peso en las actitudes y problemas sexuales entre los hombres, muchos de ellos informaron sentimientos de ser poco atractivos y poca predisposición a ser vistos sin ropa, que mejoraron drásticamente con una pérdida de peso significativa.

Cómo ayuda la pérdida de peso

Es probable que muchos factores físicos estén en juego en las impresionantes mejoras en la libido y otros aspectos de la calidad de vida sexual informada con la pérdida de peso entre los hombres y las mujeres de este estudio. Se asociaron problemas médicos como mala circulación, altos niveles de colesterol y resistencia a la insulina (un fuerte factor de riesgo de desarrollar diabetes tipo 2), con problemas de desempeño sexual que pueden minar el deseo tanto para los hombres como para las mujeres. Estos problemas médicos mejoran cuando las personas pierden peso, y el desempeño sexual y la imagen de sí mismo cosechan los beneficios. Además, los hombres y las mujeres obesos producen mayor cantidad de una sustancia química corporal natural llamada GLHS (globulina ligadora de hormonas sexuales) que se liga e inactiva la testosterona, una parte esencial de la química del organismo para la excitación sexual en hombres y mujeres. Por eso, cuando los niveles de GLHS se elevan en la obesidad, circula menos testosterona en el torrente circulatorio y la libido se adormece.

Los hallazgos de la investigación descritos por el Dr. Binks y sus colegas aportan una buena cantidad de información sobre la relación entre el peso corporal y la salud sexual. Estudios relacionados informaron reducciones en la autoestima y otros aspectos de la calidad de vida entre hombres y mujeres obesos.