La hiperplasia prostática benigna (BPH) es un agrandamiento de la glándula prostática que es común en hombres mayores de 50 años. Una próstata agrandada puede provocar una necesidad frecuente y urgente por orinar, gotear después de orinar, y un sistema urinario débil. El tratamiento convencional para BPH involucra un avance desde espera vigilante (monitoreo cuidadoso), a medicamentos para encoger o relajar la próstata, hasta cirugía para extirpar parcial o totalmente la próstata.

En un artículo publicado en la edición del 6 de enero de 2007 en British Medical Journal, investigadores compararon la efectividad del tratamiento convencional para los síntomas del tracto urinario inferior, con el cuidado convencional más el auto-control. Ellos encontraron que los hombres que aprendieron a hacer cambios específicos en la conducta y en el estilo de vida fueron considerablemente menos propensos a requerir terapia con medicamentos o cirugía, y tuvieron síntomas menos severos que los hombres que sólo recibieron cuidado convencional.

Acerca del Estudio

Los investigadores reunieron a 140 hombres, de 40 años de edad y mayores, con BPH sintomática. Sesenta y siete hombres recibieron cuidado convencional, el cual comenzó con espera vigilante y avanzó a medicamentos y/o cirugía según se necesitara. Los 73 hombres restantes recibieron cuidado convencional, y también participaron en un programa de auto-control en el cual aprendieron acerca de la BPH y recibieron consejos sobre cambios en el estilo de vida y conducta para controlar sus síntomas. Los médicos re-evaluaron a los participantes del estudio tres, seis y doce meses después del inicio del estudio para valorar la severidad de los síntomas y para determinar si era necesario el avance a medicamentos o cirugía.

A los tres, seis y doce meses, los hombres que sólo habían recibido cuidado convencional fueron considerablemente más propensos a haber tenido un incremento notorio en la severidad de los síntomas o a haber avanzado a medicamentos o cirugía, en comparación con los hombres que participaron en cuidado convencional y auto-control. Los hombres en el grupo de auto-control tuvieron una severidad considerablemente menor en todos los momentos del estudio.

Este estudio está limitado por su pequeño tamaño.

¿Cómo le Afecta Esto?

Este estudio encontró que los hombres con BPH sintomática quienes aprendieron estrategias de auto-control tuvieron significativamente más éxito para controlar sus síntomas y retrasar o evitar el uso de medicamentos y/o cirugía, que los hombres que sólo recibieron cuidado convencional.

La BPH es muy común en hombres mayores de 50 años. Y aunque no es una condición médica grave, puede provocar síntomas que afectan negativamente la calidad de vida. Los medicamentos y cirugía pueden ayudar, pero estos tratamientos podrían conllevar a complicaciones y efectos secundarios por sí solos, incluyendo impotencia.

Si usted es diagnosticado con BPH, hable con su médico acerca de los cambios que puede hacer para ayudar a reducir sus síntomas. Como lo mostró este estudio, los cambios relativamente sencillos en el estilo de vida y conducta como el limitar el consumo de líquidos, evitar el consumo de café y alcohol, y re-entrenar la vejiga pueden ayudar a controlar los síntomas.