Aunque muchos factores contribuyen al desarrollo de úlceras pépticas (úlceras del estómago o duodeno), su causa subyacente es la infección con la bacteria Helicobacter pylori. Poderosos supresores de ácido estomacal disminuyen el dolor y disminuyen el tamaño de la úlcera, pero sin importar, una vez que se detienen, las úlceras pueden repetirse. Para llegar a una cura permanente, puede ser necesario eliminar la infección subyacente con H pylori.

Desafortunadamente, H pylori, es un microbio difícil de matar. Se requiere tratamiento de combinación con múltiples medicamentos. Sin embargo, incluso esto puede fallar en erradicarlo. Investigación insinúa que el jugo de arándano podría ayudar.

El jugo de arándano se conoce mejor como un tratamiento para infecciones de la vejiga. Se cree que trabaja al prevenir la adherencia de la bacteria en la vejiga. Evidencia preliminar sugiere que el arándano podría ayudar de manera similar a prevenir la adherencia de H pylori a la pared del estómago. En teoría, esto podría estimular la efectividad del tratamiento con medicamentos al hacer más difícil que la bacteria se "esconda" en el tejido de la pared del estómago.

Un estudio doble ciego, controlado con placebo, de noventa días de duración realizado en China examinó los efectos del consumo diario de jugo de arándano en personas que ya estaban infectadas con helicobacteria (pero no necesariamente tenían úlceras). Los resultados indicaron que el consumo de arándano redujo significativamente los niveles de H pylori en el estómago, supuestamente al causar que algunas de las bacterias sueltas fueran "lavadas".

Sin embargo, aunque éste fue un hallazgo prometedor, no trató directamente del tratamiento o prevención de úlceras.

Un estudio más práctico se publicó en mayo de 2007. Este estudio doble ciego de 177 personas con úlceras evaluó el uso de arándano como un soporte para la terapia convencional. Todos los participantes recibieron una semana de tratamiento con un común cocktail triple de medicamentos usado para erradicar H pylori: omeprazol, amoxicilina, y claritromicina (OAC). Además recibieron ya sea placebo o jugo de arándano durante la semana de OAC y continuaron durante dos semanas después. Los investigadores también observaron un tercer grupo que asistía a la misma clínica y que sólo recibía OAC.

Los resultados fueron un tanto prometedores. En el grupo de estudio en general, OAC más arándano no fue más efectivo que OAC más placebo o OAC solo. Sin embargo, entre participantes mujeres en el estudio, el uso de arándano estuvo asociado con un índice significativamente incrementado de erradicación de helicobacteria en comparación con el placebo o ningún tratamiento.

¿Esto significa que las mujeres que se someten a tratamiento para úlceras se podrían beneficiar con el arándano? Tal vez, pero no necesariamente. Cuando un tratamiento no logra producir beneficio en todo el grupo estudiado, los investigadores podrían, después del hecho, buscar un subgrupo que sí se benefició. Las leyes de probabilidad solas aseguran que casi siempre pueden encontrar uno. Por lo tanto, no está claro si el arándano en realidad proporcionó beneficio, o si este hallazgo fue meramente un golpe de suerte estadística.

Para obtener más información, vea los artículos completos sobre arándano y sobre úlceras.