PD_Seniors_SEN013 Personas con enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia con frecuencia experimentan estados de agitación que son claramente desagradables para ellas, angustiantes para parientes, y desafiantes para cuidadores profesionales. Los medicamentos fuertes tranquilizantes pueden suprimir tales momentos de agitación, pero en consecuencia a menudo reducen a quien padece demencia a la pérdida de la consciencia parcial o total.

Estudios controlados preliminares sugieren, sorprendentemente, que un tratamiento mucho más leve podría ayudar en algunos casos. El uso de aceites aromáticos, un método conocido como aromaterapia, ha mostrado promesa para calmar a personas con enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia.

En un estudio diseñado de manera interesante, pero muy pequeño publicado en el 2002, la sala de un hospital fue bañada ya sea con aceite de lavanda o con agua durante dos horas. Un investigador que no sabía acerca del diseño del estudio y usaba un aparato para bloquear la inhalación de olores entró a la sala y evaluó el comportamiento de los 15 residentes, quienes tenían demencia. Los resultados indicaron que el uso de aromaterapia de aceite de lavanda redujo modestamente el comportamiento agitado.

Un estudio chino publicado en el 2007 apoya estos hallazgos. En este estudio, 70 personas con demencia severa y una tendencia hacia la agitación recibieron ya sea aceite de lavanda o un placebo de aceite de girasol para inhalar durante tres semanas. En ese momento, los dos grupos fueron cambiados al tratamiento opuesto por tres semanas adicionales. Los resultados indicaron que el uso de aceite de lavanda redujo significativamente el comportamiento agitado en comparación con el placebo.