mythbuster graphic Comer de manera correcta, mantenerse activo y mantener un peso sano son los principales objetivos de una comunidad con conciencia sanitaria. Pero tomar elecciones saludables de comida no siempre es fácil. Los avances en la tecnología de alimentos han cambiado drásticamente la manera en la que comemos. Por ejemplo, los alimentos congelados o enlatados, ahora son menos costosos y están disponibles más fácilmente que los alimentos frescos en la mayoría de lugares. Pero, ¿es esto tan malo? ¿Fresco siempre es mejor?

Evidencia en favor de que son más saludables

La impresión general es que los alimentos frescos (frutas y verduras especialmente) son mejores para usted que los alimentos congelados debido a que los alimentos frescos (siempre que no se hayan cocinado al vapor o cocido en exceso) llegan a su mesa con su aspecto prácticamente inalterado, y sus nutrientes, incluido el contenido de fibra, intactos. Además, los alimentos enlatados son famosos por tener cantidades más altas de sal y azúcar agregada, y se conoce a los alimentos congelados por los aditivos que con frecuencia requieren (como los emulsificantes y los aglutinantes que se encuentran en postres congelados). También puede parecer ilógico pensar que los alimentos procesados un año o más antes de su consumo todavía pueden ser nutritivos.

Evidencia en contra de que son más saludables

Aunque generalmente es aceptado que las frutas y las verduras frescas contienen la mayor cantidad de nutrientes, es importante recordar que los productos agrícolas frescos con frecuencia son transportados largas distancias y luego se dejan para colocarse en estantes de almacenamiento. El lapso de tiempo entre recoger y comprar las frutas y las verduras puede causar que estas pierdan parte de su valor nutricional ya que se las expone a la luz y al aire. También disminuye su sabor y textura.

Por otra parte, los productos agrícolas congelados o enlatados, generalmente se empacan inmediatamente después de su cosecha, cuando los niveles de nutrientes están en su punto más alto. Las declaraciones emitidas por la Dirección de Fármacos y Alimentos (FDA) de los Estados Unidos y el Consejo Internacional sobre Información Alimentaria (IFIC) informan que, por lo general, los nutrientes de las frutas y verduras no se pierden al enlatarlas o congelarlas, y que las versiones frescas, congeladas o enlatadas del mismo alimento tiene perfiles nutritivos relativamente equivalentes.

Los nutrientes en los productos agrícolas permanecen en gran parte intactos, independientemente de la manera en la que se los procese. Por ejemplo, el licopeno en los tomates, se puede encontrar en los tomates frescos, los tomates enlatados, la salsa para espaguetis y la salsa congelada para pizza. El Servicio de Inocuidad e Inspección de los Alimentos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) también ha declarado que hay poco cambio en el valor nutricional durante el almacenaje en congeladores de la carne y los productos de aves.

Algunos estudios han encontrado que los alimentos congelados o enlatados tienen con qué apoyar su posición cuando se trata de niveles nutricionales. Por ejemplo, un análisis comparativo en de frutas y verduras enlatadas, frescas y congeladas, realizado por el Departamento de Ciencias Alimentarias y Nutrición Humana de la Universidad de Illinois, confirmó hallazgos alentadores acerca de los alimentos enlatados, en particular:

  • El contenido de fibra es tan alto en productos enlatados como en sus homólogos frescos.
  • El folato (una vitamina B esencial), la vitamina C, la vitamina A, el potasio, la tiamina y carotenoides se mantienen bien durante el proceso de enlatado. En algunos casos (por ejemplo, las calabazas), los niveles de vitamina A en realidad son más altos en la versión enlatada frente al producto fresco. Algunos análisis también muestran que el valor nutricional del licopeno incrementa cuando se consume después de haberse calentado o enlatado.
  • El valor nutricional de las carnes y otras proteínas tampoco se altera por el proceso de enlatado.
  • El proceso de enlatado en realidad podría incrementar los niveles de calcio en el pescado en comparación con su variedad fresca cocinada.
Conclusión

La mayoría de los nutricionistas y dietistas estarían de acuerdo en que las frutas y verduras son ideales nutricionalmente. Pero siempre agregarían que es mejor comer productos agrícolas congelados o enlatados que no comerlos en absoluto. La comodidad de las frutas y verduras enlatadas y congeladas puede animar a las personas a consumir más de estos alimentos y potencialmente, comer menos cantidad de comida chatarra. Al preparar una comida, llene la mitad de su plato con verduras y frutas. Para averiguar la cantidad exacta de frutas y verduras que debe comer de acuerdo con su edad y sexo, visite ChooseMyPlate.gov.

Otro beneficio de los alimentos congelados y enlatados es que con frecuencia son menos costosos que sus homólogos frescos. Y como bono final, ¡el congelamiento y el enlatado permiten que los productos agrícolas fuera de temporada estén disponibles todo el año para el deleite de los consumidores en cualquier parte!