mythbuster graphic Probablemente haya escuchado a su abuela advertir, "alimenta un resfriado, mata de hambre una fiebre," aunque estaba debajo de los cobertores hasta el cuello, acatarrado y afligido. ¿O era "mata de hambre un resfriado, alimenta una fiebre"? Como quiera que sea, ¿hay algo de verdad en estas admoniciones bondadosas?

Evidencia para la Aseveración de Salud

La idea de alimentar un resfriado y matar de hambre una fiebre muy probablemente se originó durante la Edad Media cuando las personas creían que eran dos tipos de enfermedades. Las enfermedades causadas por bajas temperaturas, como el resfriado, necesitan ser "estimuladas", así que se recomendaba comer. Las enfermedades causadas por altas temperaturas, como la fiebre, necesitan ser enfriadas, así que se creía que el abstenerse de comer privaba la caldera de energía.

La mayoría de los médicos hoy en día rechazan esta idea. Sin embargo, recientemente un equipo holandés de investigación realizó un estudio pequeño y preliminar que proporciona algo de apoyo indirecto para el viejo mito. Investigadores pidieron a seis participantes masculinos saludables a ayunar toda la noche antes de darles un alimento en una ocasión y sólo agua en otra ocasión. Ellos encontraron que los sistemas inmunes de los sujetos respondían de manera diferente bajo las condiciones de alimentación versus inanición. Aunque éstos son hallazgos intrigantes, dicen poco acerca de la manera en la que puede esperar sentirse una persona que padece un resfriado o una fiebre cuando se le alimenta o se le priva de alimentos. Aunque el estudio fue pequeño e inconcluso, la idea de que el consumo de alimentos puede tener un efecto de corta duración sobre el sistema inmune es nueva, ya que estudios previos se han centrado en efectos más duraderos.

Evidencia Contra la Aseveración de Salud

Opinión médica actual coloca al proverbio "alimenta un resfriado, mata de hambre una fiebre" en la misma categoría que otros consejos médicos de la Edad Media; ¡falso e incluso tal vez peligroso!. Una infección (particularmente una asociada con la fiebre) no es momento para negar a su cuerpo los nutrientes y líquidos que necesita. Como cualquier sistema corporal, el sistema inmune requiere energía para funcionar apropiadamente. Para proporcionar un ejemplo extremo, la desnutrición severa es el principal factor de riesgo para consecuencias amenazantes para la vida, que tienen las infecciones serias en países menos desarrollados. Y, beber líquidos ayuda a contrarrestar la deshidratación causada por sudar y la producción de mucosa.

Conclusión

Los resfriados y gripe son causados por virus, para los cuales no hay cura. Lo mejor que puede esperar hacer es apoyar su sistema inmune a medida que batalla por prevalecer. Con fiebre o sin ella, pasar hambre por sí mismo no es manera para mostrar su apoyo. Ya sea que tenga sed o no, beba abundantes líquidos. Y, si tiene hambre, ¡coma!