Los adultos mayores son particularmente susceptibles a algunas de las infecciones que se pueden prevenir con una vacuna. De hecho, las complicaciones a causa de
influenza
(la gripe) y
neumonía
(dos enfermedades contra las que se puede vacunar) son la causa principal de muerte entre los adultos mayores. Afortunadamente, haber recibido las vacunas recomendadas puede reducir ampliamente el riesgo de contraer infecciones que se pueden prevenir mediante la vacunación.
Otra razón para recibir las inmunizaciones recomendadas es la protección contra las enfermedades de su familia, amigos y otras personas a su alrededor. Muchas infecciones que se pueden prevenir por medio de vacunas se pueden transmitir de una persona a otra, así que el vacunarse ayuda a proteger a cualquier persona que esté en contacto con usted de contraer estas enfermedades.
Si usted es un adulto mayor, tal vez necesite recibir algunas o todas las siguientes vacunas:
Como muchas enfermedades, generalmente la gripe es leve en personas más jóvenes, pero puede ser una amenaza para la vida en los adultos mayores. Los síntomas de la gripe pueden incluir fiebre, escalofríos, tos seca, dolor de garganta, congestión, dolor de cabeza, dolores musculares y fatiga.
Dado que el virus de la influenza cambia todo el tiempo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los EE. UU. recomiendan una
vacuna contra la influenza
anual para todos. Debe recibir la vacuna
antes
de que comience la temporada de influenza (octubre o noviembre).
La mayoría de las personas asocian la enfermedad neumocócica con la neumopatía y, en particular, con la neumonía, pero también puede causar
meningitis, infecciones en la sangre y el
oído medio
y
sinusitis.
Los CDC recomiendan que las personas mayores a partir de 65 años reciban la
vacuna antineumocócica. La mayoría de las personas necesitan una sola dosis. Pero si usted recibió la vacuna hace más de cinco años y tenía menos de 65 años de edad cuando la recibió, puede necesitar una segunda dosis o de "refuerzo".
El tétanos
(trismo) es causado por una bacteria que puede entrar al organismo a través de un rasguño o una herida. Los síntomas del tétanos incluyen dolor de cabeza, rigidez de la mandíbula, rigidez del cuello, dificultad para deglutir, espasmos musculares, sudoración y fiebre. El tétanos es una enfermedad grave que puede ocasionar la muerte.
La difteria
también es una enfermedad bacteriana y se puede transmitir de una persona a otra. Los signos de difteria incluyen un dolor de garganta severo, fiebre, nódulos linfáticos agrandados, y/o llagas en la piel. La difteria puede causar problemas respiratorios, insuficiencia cardíaca,
parálisis
e incluso, la muerte.
La mayoría de las personas han recibido una serie de vacunas llamada
DTaP
en la niñez. La DTap es una vacuna que protege contra la difteria, el tétano y la
pertussis
(tos ferina). Una dosis de otra vacuna llamada Tdap, que también protege contra estas tres infecciones, se administra a los adultos si no recibieron la Tdap cuando eran niños. Se debe administrar una dosis de refuerzo de la vacuna contra el tétanos y la difteria (Td) cada 10 años, o después de haber estado expuesto al tétanos en ciertas circunstancias.
La
varicela
es una infección viral muy contagiosa que se puede contagiar a través del aire o al tocar una úlcera de varicela. La varicela es una enfermedad relativamente leve en los niños, pero puede ser grave (incluso una amenaza para la vida) en los adultos mayores. Los síntomas de la varicela incluyen dolor, cansancio, fiebre, y dolor de garganta, seguidos por un exantema generalizado, que produce comezón y es semejante a ampollas.
Las personas que han tenido varicela están protegidas de volver a tenerla de nuevo. Pero para los adultos que nunca han tenido varicela o nunca se han vacunado, se recomiendan dos dosis de la
vacuna contra la varicela, con un intervalo de al menos cuatro semanas entre sí.
La
vacuna contra el herpes zóster
es la novedad para adultos mayores. El
herpes zóster
es una exacerbación dolorosa y a veces debilitante de la
varicela.
Las personas mayores son susceptibles de contraer herpes zóster, al igual que algunos grupos de alto riesgo (p. ej., quienes tienen sistemas inmunitarios comprometidos). Algunas complicaciones graves incluyen problemas de la visión o ceguera, neumonía, inflamación cerebral y problemas auditivos. Actualmente, los CDC recomiendan que las personas mayores de 60 años reciban la vacuna contra el herpes zóster. Todavía se está investigando para determinar si se requieren vacunas de refuerzo.
Si bien alguna vez fueron enfermedades comunes, el sarampión, las paperas y la
rubéola
(SPR) actualmente son muy poco frecuentes, gracias a las
inmunizaciones
generalizadas contra ellas. El sarampión es una infección respiratoria viral que puede causar
diarrea, infecciones en los oídos, neumonía, inflamación cerebral, convulsiones y la muerte. Las paperas son una enfermedad viral de los nódulos linfáticos que puede causar meningitis, inflamación de los testículos, ovarios o páncreas y sordera permanente La rubéola es una infección respiratoria viral que puede causar defectos congénitos, incluidos sordera,
cataratas, defectos cardíacos,
discapacidad intelectual
y daño en el hígado y el bazo.
Generalmente, a todas las personas que han nacido en los Estados Unidos después de 1957 se las considera inmunes al sarampión y las paperas. Es aconsejable que las personas que nacieron antes de 1957, que trabajan en asistencia sanitaria y no presentan inmunidad reciban la vacuna SPR. Si está expuesto a un brote de sarampión o paperas, es estudiante universitario o planea viajar al extranjero, podría necesitar otra dosis de la vacuna SPR.
Además de las vacunas mencionadas anteriormente, las personas que experimentan exposiciones inesperadas a un virus, van a viajar al extranjero, están empleadas en ciertas ocupaciones, o quienes tienen ciertas condiciones médicas pueden necesitar vacunas adicionales. Algunas personas no deben recibir ciertas vacunas debido a que padecen alergias o ciertas condiciones médicas. Consulte con el médico para ver si usted debería recibir alguna otra vacuna.