revisiones para las mujeresLa realización de controles y revisiones regulares es una medida importante que usted puede tomar. No obstante, los expertos no han acordado por unanimidad cuáles son las pruebas que deben realizarse las mujeres ni con qué frecuencia deberían hacerlas. La mayoría de las pautas que se encuentran a continuación pertenecen al grupo US Preventive Services Task Force (USPSTF). Este es un grupo independiente de expertos que revisa estudios y elabora recomendaciones para los médicos. Tenga en cuenta que si tiene síntomas o factores de riesgo para determinadas condiciones, la frecuencia de las revisiones se verá afectada.

¿Qué esperar?
Medición de presión arterial

Durante la medición de la presión arterial, el enfermero le colocará un brazalete de caucho alrededor del brazo y lo inflará. El aire se liberará lentamente. El enfermero usará un estetoscopio para escuchar los latidos en el brazo. Medirá los niveles de presión arterial "sistólica" y "diastólica". Estos niveles corresponden a la presión cuando el corazón se contrae y cuando se relaja.

Si tiene 18 años o más, debe medirse la presión regularmente. Si bien el USPSTF no especifica un cronograma para la revisión de la presión arterial, esta prueba suele realizarse en cada consulta médica. Si su presión arterial es menor de 120/80 mm HG, es posible que las pruebas se le realicen cada dos años. Pero si la presión sistólica es de 120 a 139 mm HG o la presión diastólica es de 80 a 90 mm HG, es posible que las pruebas se le realicen todos los años.

Análisis de sangre

Debido a que la sangre viaja por todo el cuerpo, las muestras de sangre pueden ofrecer una gran cantidad de información acerca de su salud. Normalmente, la sangre se extrae del brazo con una aguja conectada a un tubo. Durante el examen físico, es posible que se le realice un análisis de sangre para detectar diabetes tipo 2, si su presión arterial es superior a 135/90 mm HG. Si tiene 20 años o más y se encuentra dentro del grupo de alto riesgo de tener enfermedades cardíacas coronarias, es posible que su médico también controle sus niveles de colesterol.

El USPSTF no recomienda realizar revisiones de rutina para determinadas condiciones, como trastornos de la tiroides o anemia. No obstante, si tiene síntomas o factores de riesgo, es posible que se le realice un hemograma completo (HC) a fin de analizar los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas.

Análisis de orina

El análisis de una muestra de orina puede indicar posibles problemas como diabetes, problemas renales o infección bacteriana. Excepto durante el embarazo, existen pocas razones realizar un análisis de orina para revisar el estado de salud (a diferencia del análisis para diagnóstico). Si se le indica que debe realizarse un análisis de orina, se le pedirá que orine en un recipiente especial.

Examen clínico de mama

Durante un examen clínico de mama, el médico palpará cuidadosamente sus senos y debajo de sus brazos para revisar si hay bultos u otros cambios inusuales. Si bien el USPSTF no ofrece recomendaciones específicas acerca de este examen, es posible que el médico le revise los senos durante el examen físico de rutina.

Mamografía

El día en el que se le realiza el mamograma, no debe aplicarse polvo, crema ni desodorante en la parte superior del cuerpo. Si usted experimenta sensibilidad en el seno antes de su período, podría necesitar programar su prueba en el momento del ciclo menstrual en que sus senos estén menos sensibles. Deberá desvestirse de la cintura para arriba. Se presionarán los senos entre dos placas y se tomarán radiografías.

El USPSTF ofrece las siguientes pautas para los mamogramas:

  • Si tiene entre 40 y 49 años: la decisión de realizarse un mamograma cada dos años es personal. Debe tomar la decisión después de comprender los riesgos y beneficios que implica. Consulte con el médico.
  • Si tiene entre 50 y 74 años: debe realizarse un mamograma cada dos años.

Hable con su médico acerca del cronograma de revisión adecuado para usted. Si se encuentra dentro del grupo de alto riesgo de tener cáncer de mama, deberá realizarse mamogramas a una edad más temprana.

Tacto vaginal y prueba de Papanicolaou

En su examen físico de rutina, es posible que se le realice un tacto vaginal. Durante este examen, usted se recostará boca arriba con las rodillas dobladas y los pies colocados en estribos. El médico tocará los órganos pélvicos y usará un instrumento llamado espéculo para mirar el cuello uterino en el interior de la vagina. Después del tacto vaginal, es posible que el médico también realice una prueba de Papanicolaou. Esto implica tomar muestras de células del cuello uterino. Esta muestra de células luego se enviará a un laboratorio para detectar cualquier anomalía. En algunos casos, también se analizará la muestra para detectar si usted tiene una infección por el virus del papiloma humano (VPH). El VPH es un virus que puede causar cáncer de cuello uterino.

El USPSTF ofrece estas pautas para los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino en mujeres sanas:

  • Si tiene entre 21 y 65 años, se recomienda que se realice la prueba de Papanicolaou cada tres años.
  • Si tiene entre 30 y 65 años y desea someterse a las pruebas de detección con menos frecuencia, se recomienda que se realice la prueba de Papanicolaou junto con la de VPH cada cinco años.
  • Si tiene 65 años de edad o más, es posible que pueda dejar de realizarse la prueba de Papanicolaou y la de VPH si sus pruebas de Papanicolaou de los últimos años han arrojado resultados normales y no tiene otros factores de riesgo de cáncer de cuello uterino.

El médico puede ayudarle a determinar el cronograma de detección adecuado para usted. Por ejemplo, deberá realizarse pruebas de Papanicolaou con más frecuencia si obtiene resultados anormales o ante determinadas condiciones.

Pruebas de detección de enfermedades de transmisión sexual (ETS)

Si tiene menos de 25 años y es sexualmente activa, es probable que el médico le realice pruebas de detección de determinadas ETS, como clamidia y gonorrea. Si tiene más de 25 años y se encuentra dentro del grupo de alto riesgo de tener ETS o si tiene síntomas, es posible que el médico le realice pruebas de detección de determinadas ETS. Los factores de riesgo incluyen tener varias parejas sexuales, tener relaciones sexuales con alguien que tenga una ETS o tener relaciones sexuales sin condón. A continuación, se enumeran algunas de las ETS que pueden detectarse:

  • Clamidia: se toma una muestra de la vagina o una muestra de orina
  • Gonorrea: se toma una muestra del cuello uterino, de la vagina o una muestra de orina
  • Sífilis: se realiza un análisis de sangre
  • VIH: se realiza un análisis de sangre
Exámenes colorrectales

Estas importantes pruebas detectan cáncer colorrectal en el tracto digestivo. Si tiene entre 50 y 75 años de edad, el USPSTF recomienda que se realice uno de los siguientes estudios:

Examen de la piel

Si bien el USPSTF no ofrece pautas específicas con respecto a la prueba de detección del cáncer de piel, es muy probable que el médico le revise la piel durante el examen físico de rutina. El médico la revisará para detectar la presencia de lunares sospechosos que tengan bordes irregulares, más de un color, forma asimétrica o que sean muy grandes. Si usted detecta un lunar nuevo o uno cuya forma haya cambiado, informe a su médico.

Otros exámenes de salud

Además del examen físico, también es importante que controle la salud bucal y ocular.

Exámenes dentales

La American Dental Association recomienda realizar limpiezas dentales y exámenes bucales en forma regular. Estos exámenes pueden realizarse cada seis meses o con más frecuencia si es susceptible a la acumulación de placa o a la gingivitis. La higiene dental adecuada también incluye las siguientes prácticas:

  • Cepillarse los dientes con pasta dental con fluoruro después de comer o al menos dos veces al día
  • Limpiarse con hilo dental diariamente los dientes y encías
Examen ocular

Durante un examen ocular, es posible que deba leer las letras de una tabla optométrica ubicada a una determinada distancia. Podrían colocarle gotas en los ojos para adormecerlo o dilatar la pupila, a fin de evaluar la presencia de glaucoma y revisar la retina. El especialista en salud ocular (oftalmólogo) podría examinar cómo mueve los ojos y responde a la luz. La frecuencia de los exámenes oculares depende de ciertos factores, como la edad, los antecedentes médicos y la fecha de su último examen. La American Academy of Ophthalmology ofrece las siguientes pautas generales:

  • Si tiene entre 20 y 39 años: debe realizarse un examen ocular al menos una vez entre los 20 y 29 años, y al menos dos veces entre los 30 y 39 años.
  • Si tiene entre 40 y 64 años: debe realizarse un examen inicial a los 40 años y, luego, la frecuencia de los exámenes de seguimiento será en función de los resultados.
  • Si tiene 65 o más: debe realizarse un examen ocular cada 1 o 2 años.

La realización de exámenes oculares regulares puede ser parte de un estilo de vida saludable.