Los asientos para el automóvil, los cochecitos y las sillas altas son grandiosos para mantener a su pequeño a salvo y seguro mientras usted viaja o realiza cosas en el hogar.

Pero, si los niños pasan demasiado tiempo como personas sedentarias, esto puede interferir con su desarrollo motriz. También, pueden llegar a estar demasiado cómodos como personas sedentarias, y ser menos propensos a jugar y a estar activos. Esta inactividad se suma al incremento de la obesidad infantil.

No es necesario que su hijo pequeño realice una actividad física formal; solo anímelo a realizar actividades que los niños naturalmente se inclinan a hacer: explorar y jugar. El ejercicio es importante para ayudar a su hijo a aprender a usar los músculos y desarrollar coordinación. Solo recuerde que si una actividad es muy difícil, los niños se frustran y pierden motivación para volver a probarla.

Bebés (recién nacidos hasta 12 meses de edad)

Anime a su bebé a realizar cierta actividad todos los días. Esto incluye establecer áreas seguras en las que el bebé pueda jugar, jugar con ellos y llevarlos a diferentes entornos para explorar. No mantenga a los bebés en asientos para bebés u otros lugares restrictivos durante largos periodos de tiempo. En su lugar, colóquelos en entornos que alienten el juego por períodos cortos de tiempo varias veces al día.

Aliente a su bebé a ser activo, intente lo siguiente:

  • Coloque a su bebé en una cobija sobre el piso con unos cuantos juguetes.
  • Proporcione juguetes de colores brillantes y fáciles de tomar que se puedan estrujar o que tengan diferentes texturas para animarlo a alcanzarlos y tomarlos.
  • Coloque a su bebé boca arriba, anímelo a que levante su cabeza y mueva sus piernas.
  • Cuando el bebé esté aprendiendo a girar, sostenga su juguete favorito fuera de su alcance para motivarlo a que siga intentando alcanzarlo.
  • Juegue a las escondidas o a las palmaditas; ayude a su hijo a mover las manos para que aprenda los movimientos.
  • Lleve a su hijo a un nuevo entorno, bájelo al suelo y déjelo explorar. Asegúrese de que el área sea segura para su bebé.
  • Evite dejar que su bebé vea televisión.
Niños pequeños (12 a 36 meses)

A medida que avanzan las habilidades para caminar, los niños pequeños tienen mucha energía. Aliente a su hijo a participar en juegos activos en la medida que este lo desee en un entorno seguro. No deje a su hijo en un asiento para bebés o inactivo durante largos períodos de tiempo. Siguiendo el mismo criterio, no siente a su hijo menor de 2 años de edad frente a la televisión. En niños mayores de 2 años de edad, limite el tiempo que pasan viendo televisión a 1 o 2 horas por día. Es importante para la salud general de su hijo que esté físicamente activo.

Los niños pequeños deben acumular al menos 30 minutos de actividad física estructurada todos los días. La actividad no estructurada debe exceder los 60 minutos.

Para alentar el juego activo, pruebe lo siguiente:

  • Haga rebotar, tire y persiga pelotas para desarrollar la coordinación mano-ojo. Use pelotas blandas que no rompan nada.
  • Baile con música y siga el ritmo de las canciones para promover la conciencia y equilibrio del cuerpo.
  • Juegue “Simón dice” y “Sigue al líder”.
  • Proporcione objetos resistentes y seguros para manejar, empujar, jalar, equilibrarse o escalar.
  • Convierta tareas en juegos en los que el niño pueda ayudar, por ejemplo:
    • Durante la preparación de la cena, haga que su hijo lleve algo a la mesa que no se rompa ni vuelque.
    • En el día de lavandería, haga que tire la ropa sucia en la canasta de lavandería.
Preescolares (3 a 5 años de edad)

Continúe alentando a su hijo pequeño a participar en juegos activos tanto como sea posible durante el día. Proporcione actividad física estructurada durante al menos una hora cada día. La actividad no estructurada debe tomar desde una hasta varias horas por día.

Algunas sugerencias:

  • Para promover el equilibrio, ayude al niño a caminar sobre una línea en el suelo. Asegúrese de que sea un área segura sin automóviles alrededor.
  • Diseñe objetos para crear un laberinto o diga a su hijo que corra alrededor de un árbol y que regrese, esto proporciona ejercicio vigoroso, y perfecciona los giros y el equilibrio.
  • Alrededor de los tres años, los niños aprenden a saltar y están listos para el juego “rayuela”, que promueve el equilibrio y fortalece los músculos de las piernas.
  • Alrededor de los cuatro años de edad, los niños aprenden a saltar; practique el salto con ellos cruzando el patio o trabájelo en el juego “Sigue al líder”.
  • Proporcione objetos seguros para manejar, empujar, jalar, equilibrarse y escalar.

Resalte la diversión, no la competencia. Los preescolares carecen de desarrollo social y cognitivo para deportes organizados. Involucrarse puede frustrarlos y hacer que pierdan interés en los deportes.

Nuevamente, es importante que limite la cantidad de tiempo que su hijo pasa haciendo actividades sedentarias, como ver televisión o jugar videojuegos. ¡Mantenga el “tiempo de exposición a la pantalla” en menos de 1 a 2 horas diarias! De esa forma, su hijo tendrá más tiempo para el juego activo.

Para niños de cualquier edad

La actividad física debe volverse parte de la rutina diaria de la familia. ¡Esto implica a los padres también! Los niños son más propensos a apegarse a ella si observan que sus padres y hermanos mayores son activos. Busque oportunidades para realizar ejercicio y hágalo parte del estilo de vida de su familia.

Planifique viajes de un día o vacaciones que incluyan salir de excursión, andar en kayak, nadar, pasear en bicicleta, patinar, esquiar o montar a caballo. En el hogar, establezca límites sobre el tiempo que se puede ver televisión y aliente a los niños a salir a jugar. Además, involucre a toda la familia en las tareas del hogar y el trabajo del jardín. Trate de hacer que estas actividades sean divertidas.

Si hace que el ejercicio sea una prioridad en su vida, sus hijos probablemente harán lo mismo.