Por lo general, la cirugía se reserva para casos graves de escoliosis con un grado de curvatura mayor de 45º a 50º.

Los objetivos de la cirugía son:

  • Detener el avance de la escoliosis
  • Mejorar la apariencia cosmética
  • Prevenir complicaciones futuras, como presión eventual sobre el corazón y los pulmones

Se pueden usar muchos tipos de técnicas para la escoliosis. Todas tienen lo siguiente en común:

  • Esfuerzos por restablecer la simetría en el torso y las áreas pélvicas
  • Fusionar (unir permanentemente) los huesos de la espalda (vértebras) en el área de la curvatura
  • Brindar soporte a las vértebras con alguno de numerosos aparatos, como barras de acero, tornillos o ganchos

Existen dos enfoques:

  • Posterior: el cirujano entra a través de la parte posterior del cuerpo
  • Anterior: el cirujano entra a través de la parte frontal del cuerpo

Procedimiento Cortel-Dubousset

Esta es una de las cirugías más comunes realizadas para escoliosis. Este tipo de cirugía es una fusión vertebral posterior. Entrando a través de la parte posterior del cuerpo, el cirujano sujeta una barra de metal en cada lado de la columna usando ganchos sujetos a los cuerpos vertebrales. Después, el cirujano fusiona la columna con parte de un hueso del área de su cadera (un injerto óseo). El hueso crece entre las vértebras y las sostiene juntas y derechas. Este proceso se llama fusión vertebral. Las barras de metal sujetas a la columna ayudan a que el hueso de la espalda permanezca derecho mientras se lleva a cabo la fusión vertebral.

Normalmente, esta operación tarda varias horas y, por lo general, requiere hospitalización durante algunos días después de la cirugía. Se podría necesitar un refuerzo para la espalda inmediatamente después de la cirugía para sostener la espalda mientras se cura. Por lo general, los niños regresan a la escuela en un lapso de dos a cuatro semanas y retoman las actividades normales dentro de cuatro a seis meses.