Deje de fumar

Fumar irrita los pulmones e interfiere en las defensas normales que lo protegen contra la infección. Si deja de fumar, gradualmente los pulmones sanarán. El médico puede recomendarle programas o sistemas de reemplazo de nicotina que pueden ayudarlo a dejar de fumar.

Pregúntele a su médico sobre las vitaminas y los minerales

La vitamina C debería formar parte de la dieta diaria. Está presente en frutas (frutillas, papaya y kiwi) y verduras (pimientos, brócoli y guisantes). Las mujeres deben consumir 75 mg de vitamina C por día y los hombres deben consumir 90 mg. Si no consume suficiente vitamina C en su dieta, quizá deba hablar con su médico acerca de tomar un suplemento. Los estudios de investigación sugieren que la vitamina C puede prevenir y tratar la neumonía, pero aún no está confirmado.

El zinc es un mineral esencial que se encuentra prácticamente en todas las células del organismo. Es necesario para el crecimiento adecuado y la función del sistema inmunitario. Si una persona tiene carencia de este mineral, tomar un suplemento de zinc diario puede ayudar a reducir el riesgo de padecer neumonía. Los investigadores descubrieron que esto se aplica en particular a los niños que viven en países en vías de desarrollo. Si quiere consumir zinc o que su hijo lo ingiera, primero hable con su médico para saber si es una buena opción.

Tenga Precauciones para Evitar Infecciones

He aquí algunas medidas básicas para ayudarle a evitar infecciones y para mantener sus pulmones saludables:

  • Lave sus manos frecuentemente.
  • Evite estar cerca de personas que estén enfermas.
  • Evite exponerse a humos tóxicos o perjudiciales. Exponerse a gases, sustancias químicas, la contaminación del aire y el tabaquismo pasivo puede irritar los pulmones y hacerlos más vulnerables a una infección.
  • Lleve una dieta saludable. El mantener una buena nutrición ayuda a tener un sistema inmunitario fuerte.
  • Haga ejercicio regularmente. El ejercicio puede ayudar a que el sistema inmunitario funcione de forma óptima.
  • No consuma drogas por vía intravenosa. El consumo de drogas ilegales puede aumentar el riesgo de padecer neumonía, al igual que otras enfermedades infecciosas.
Vacúnese

Las vacunas pueden ser particularmente útiles como protección contra la neumonía:

La vacuna contra el Haemophilus influenzae se administra cada otoño. Le protege contra el tipo de influenza que se predice que habrá en su comunidad el próximo invierno. Usted debe vacunarse contra la gripe anualmente pues el tener influenza lo pone en un elevado riesgo de desarrollar neumonía.

Los niños deben recibir una serie de vacunas contra la neumonía para prevenir las infecciones por Streptococcus pneumoniae. Se debe aplicar una vacuna diferente contra el neumococo a los adultos de 65 años y más, y a las personas que corren riesgo de padecer neumonía.

La vacuna contra el Haemophilus se aplica como protección contra una bacteria específica que puede causar neumonía o meningitis. Esta vacuna se aplica a niños en los Estados Unidos que tienen menos de cinco años. A menudo, se aplica a los lactantes a partir de los dos meses de edad.