Este tipo de cirugía fomenta la pérdida de peso al restringir el consumo de alimentos o al interrumpir el proceso digestivo. Puede ser una buena opción para las personas que sean incapaces de reducir su peso por otros medios. Pero incluso después de cirugía, los mejores resultados a largo plazo se alcanzan al comer adecuadamente y participar en un programa de actividad física regular.
Una evaluación minuciosa, particularmente de su estado nutricional, precederá a cualquier discusión sobre cirugía para la obesidad. Un requisito adicional es que usted haya hecho múltiples intentos por perder peso a través de medios no quirúrgicos. Antes de decidir si la cirugía es la opción adecuada para usted, probablemente se reunirá con un nutricionista que le ayudará a prepararse para el drástico cambio en sus hábitos alimenticios que ocurrirá después de su cirugía. Aprenderá cómo equilibrar una buena nutrición con porciones más pequeñas. Esto se debe a que, después de la cirugía, no podrá comer demasiada cantidad en cada comida.
Las operaciones restrictivas restringen el consumo de alimentos y no interfieren con el proceso digestivo normal. Para realizar la cirugía, los médicos crean una pequeña bolsa en la parte superior del estómago donde entran los alimentos desde el esófago. Como resultado de esta cirugía, la mayoría de las personas pierden la capacidad de comer grandes cantidades de alimentos a la vez, y los alimentos se deben masticar bien.
Aunque las operaciones restrictivas conducen a la pérdida de peso casi en la mayoría de los pacientes, son menos exitosas que las operaciones de absorción deficiente para alcanzar la pérdida de peso sustancial y a largo plazo. Aproximadamente el 30 % de quienes se someten a VBG alcanzan un peso normal, y aproximadamente el 80 % alcanza algún grado de pérdida de peso. Algunos pacientes recuperan peso. Otros son incapaces de ajustar sus hábitos alimenticios y no logran perder el peso deseado. Los resultados exitosos dependen de su voluntad para adoptar un plan a largo plazo de alimentación saludable y actividad física regular.
Operaciones restrictivas para la obesidad incluyen:
En este procedimiento, su médico colocará una hilera de grapas debajo de su estómago. Esto reducirá su estómago a una bolsa del tamaño de una banana. La parte restante del estómago será extirpada. Se extirpará cerca del 85 % del estómago.
Este procedimiento se suele realizar mediante cirugía laparoscópica. Con este tipo de cirugía, solo es necesario realizar pequeñas incisiones. Se introducirán instrumentos quirúrgicos diminutos, entre ellos una cámara, a través de estas incisiones. El médico puede usar estas herramientas para completar la cirugía. Es posible que sea necesario realizar una cirugía abierta en algunos casos. Durante una cirugía abierta, es necesario realizar una incisión más grande. La incisión permitirá a su médico ver el estómago y el área circundante.
En este procedimiento, se coloca una banda hueca hecha de material especial alrededor del estómago, cerca de su extremo superior, creando una pequeña bolsa y un pasaje estrecho dentro de la porción restante más grande del estómago. Entonces, la banda se infla con una solución salina. Esta se puede ajustar o aflojar con el paso del tiempo para cambiar el tamaño del pasaje al incrementar o reducir la cantidad de solución salina. Después de este procedimiento, la pérdida de peso promedio es del 50 % del exceso de peso corporal.
En la GVB, se usa una banda y grapas para crear una pequeña bolsa en el estómago. En la actualidad, este procedimiento se realiza con menos frecuencia.
Una complicación frecuente de las operaciones restrictivas son los vómitos. Esto sucede cuando el estómago pequeño se estira en exceso debido a partículas de alimento que no se han masticado completamente. Después de la BGA por laparoscopía, hasta el 89 % de los pacientes se quejaron de efectos secundarios, entre ellos, dolor abdominal, acidez, náuseas, deslizamiento de la banda o erosión de la banda. Asimismo, el 25 % deseaba revertir el procedimiento debido a efectos secundarios o pérdida de peso insuficiente. Riesgos de la VBG incluyen desgaste de la banda y ruptura de la línea de la grapa. En un pequeño número de casos, los jugos estomacales se pueden filtrar dentro del abdomen, lo cual requiere una cirugía de emergencia. En menos del 1 % de todos los casos, podría ocurrir infección o muerte.
Las operaciones de absorción deficiente son las cirugías gastrointestinales más comunes para perder peso. Estos restringen el consumo de alimentos y la cantidad de calorías y nutrientes que absorbe el cuerpo.
Las operaciones de absorción deficiente producen mayor pérdida de peso que las operaciones restrictivas y son más efectivas para revertir los problemas de salud asociados con la obesidad severa. Los pacientes que tienen operaciones de absorción deficiente generalmente pierden dos tercios de su exceso de peso en un lapso de dos años.
Operaciones de absorción deficiente para perder peso incluyen:
La
RGB
es el tipo de cirugía de absorción deficiente más frecuente y exitosa. Primero, se crea una pequeña bolsa en el estómago para restringir el consumo de alimentos. Después, se sujeta una sección del intestino delgado a la bolsa para permitir que los alimentos eviten pasar por la parte inferior del estómago, el duodeno (el primer segmento del intestino delgado), y la primera porción del yeyuno (el segundo segmento del intestino delgado). Esta cirugía de derivación reduce la cantidad de calorías y nutrientes que absorbe el cuerpo.
En esta operación de absorción deficiente más complicada, se extirpan porciones del estómago. La pequeña bolsa que permanece se conecta directamente al segmento final del intestino delgado, lo cual esquiva por completo el duodeno y yeyuno. Aunque este procedimiento promueve exitosamente la pérdida de peso, se usa menos frecuentemente que otros tipos de cirugía debido al alto riesgo de deficiencias nutricionales. Una variación del BPD incluye un "desvío duodenal," el cual deja intacta una porción más grande del estómago, incluyendo la válvula pilórica que regula la liberación de contenidos estomacales dentro del intestino delgado. También mantiene una pequeña parte del duodeno en el conducto digestivo.
Además de los riesgos de las cirugías restrictivas, las operaciones de absorción deficiente también pueden tener mayor riesgo de deficiencias alimenticias. Esto se debe a que el procedimiento provoca que los alimentos esquiven el duodeno y el yeyuno, donde se absorbe la mayor cantidad de
hierro,
calcio
y otros nutrientes. Las mujeres en edad reproductiva pueden desarrollar
anemia
debido a la absorción insuficiente de
vitamina B12
y hierro. La disminución de la absorción de calcio también puede ocasionar
osteoporosis
y enfermedad metabólica ósea. Se requiere que los pacientes tomen suplementos nutricionales que ayuden a prevenir estas deficiencias. Los pacientes que se sometan a DBP también deben tomar suplementos de vitamina
A,
D,
E
y
K
solubles en grasa (que son disueltas por las grasas).
Las operaciones RGB y BPD también podrían causar "síndrome de evacuación gástrica rápida", lo cual significa que los contenidos del estómago se trasladan demasiado rápido a través del intestino delgado. Los síntomas incluyen náuseas, debilidad, sudoración, desmayos y, a veces,
diarrea
después de comer. Debido a que la operación de desvío duodenal mantiene intacta a la válvula pilórica, podría reducir la probabilidad de síndrome de evacuación gástrica rápida.
Cuanto más extensa sea la cirugía de derivación, mayor es el riesgo de complicaciones y deficiencias nutricionales. Los pacientes con cirugías de derivación extensas del proceso digestivo normal requieren control estricto y el uso de por vida de alimentos especiales, suplementos y medicamentos.
La cirugía solo es el inicio de su programa para perder peso. Esperar a estar en contacto cercano con su equipo médico durante años posteriormente. Puede ocurrir que los cambios quirúrgicos puedan o deban ser regresados a lo normal, ya sea debido a su reducción exitosa de peso y cambios de comportamiento, o debido a complicaciones.