Si tiene artritis, puede disminuir el dolor y aumentar el placer.

Annette, una vibrante mujer de 32 años, siempre ha disfrutado del sexo. Ahora que le han diagnosticado artritis reumatoide (AR), aprecia y disfrutas aún más del sexo. Sin embargo, Annette es sincera respecto de su temor de que algún día el dolor de la AR le impida experimentar el placer sexual. La AR estimula la inflamación del recubrimiento de las articulaciones y puede eventualmente causar el deterioro de los huesos y cartílagos. La AR provoca dolor, rigidez, fatiga y restricción en los movimientos, todo lo cual puede ser perjudicial para el romance y la pasión.

Los efectos sexuales de la artritis

Annette es realista en sus preocupaciones. Si bien su AR puede ser controlada con medicamentos, ejercicio y reposo, puede haber días en que la actividad sexual o física sea más difícil para ella. Muchas mujeres con AR experimentaron una disminución del deseo sexual después de la manifestación de la enfermedad. Algunas mujeres perdieron todo el rango de movimiento de la rodilla y la cadera, lo que les impedía que asumieran posiciones conocidas en sus relaciones sexuales. Otras mujeres evitaron las relaciones sexuales porque sentían que al día siguiente estarían cansadas y doloridas.

Los efectos secundarios sexuales de la osteoartritis (OA) no han sido suficientemente estudiados como los de la AR, pero muchos terapeutas sexuales informan problemas similares. La osteoartritis, que destruye el cartílago de las articulaciones, provoca algunos síntomas similares como dolor y restricción en los movimientos, lo que puede interferir con el disfrute del sexo.

Reinventar el placer

La artritis puede cambiar la vida sexual de una persona, pero ese cambio no tiene que implicar el fin del placer.

Parte del aprendizaje de vivir con artritis es poder comunicarse con la pareja. Puede abrir nuevas puertas en su relación que usted no sabía que estaban cerradas. Ambos miembros de la pareja deben tener la mente abierta y darse cuenta de que algunas cosas que hacían antes pueden no funcionar más.

Cambiar la posición

Uno de los cambios puede ser la posición durante el sexo. Algunas posiciones pueden resultar dolorosas para las personas que tienen artritis. Por ejemplo, las personas con problemas en la cadera dicen que estar arriba puede ser incómodo, ya que esta posición demanda movimiento de cadera.

Si usted y su pareja han asumido las mismas posiciones sexuales durante años, puede resultar incómodo hablar acerca de cambiar las posiciones.

Pero si no se siente cómodo hablando de sexo con su pareja, no hablar puede empeorarlo todo. Lo importante es que si a usted le duele tiene que decírselo a su pareja.

Cuando usted y su pareja estén listos para el sexo, tengan en cuenta algunas cosas que ambos pueden hacer para experimentar más placer.

  • Use almohadas para apoyarse. Puede ayudar a aliviar el dolor de las articulaciones.
  • Planéelo para el momento del día en que se siente mejor.
  • Use lubricantes basados en agua para ayudar en caso de sequedad vaginal.
  • Utilice masajes, geles, baños o una ducha para relajarse.

La imaginación es el único límite. Puede parecer extraño al principio, pero se acostumbrará.

Las claves de una relación saludable son la comunicación y la comprensión.

Alivio para el dolor

Si bien puede parecer una noche en París, otro modo de aliviar el dolor es sincronizar el horario de su medicamento con las relaciones sexuales. Trate de hacer el amor después de haber tomado su analgésico. Es durante este tiempo cuando el dolor será menor. Tenga cuidado con los efectos secundarios de los medicamentos. Algunos analgésicos pueden reducir tanto el deseo como la capacidad de participar en la actividad sexual.

Desde luego, todo esto requiere planificación. El mejor sexo no siempre es espontáneo. Si planifica, en vez de esperar el estado de ánimo adecuado para inspirar la intimidad, puede descubrir que la intimidad inspira el estado de ánimo adecuado.

Comunicar el dolor

Aun cuando pruebe todo lo anterior, a veces sentirá el dolor de todos modos. Es difícil comunicar esto sin hacer que su pareja sienta que lo está lastimando, especialmente cuando la intención es darle placer.

Los investigadores en sexo aconsejan que es importante comunicar el dolor sin avergonzar a la pareja. Concéntrese en lo que está funcionando y no en lo que duele.

No soporte el dolor en beneficio de su pareja. Considere hacer una señal que indique que algo le está causando dolor si no le resulta cómodo decirlo en voz alta.

Recordar el placer

Tal vez la parte más difícil de hacer el amor cuando se tiene artritis sea recordar que su cuerpo es un recipiente para el placer y no solo para el dolor. No piense sobre lo que el cuerpo no puede hacer, concéntrese en lo que sí puede hacer, especialmente si lo hace sentir bien.

El placer también puede surgir por el simple hecho de hacer el amor, particularmente si usted tiene como objetivo el orgasmo. El orgasmo libera endorfinas que hacen sentir bien y pueden aliviar temporariamente el dolor.

Sandra, que tiene artritis, encuentra que el orgasmo es el bálsamo perfecto contra el dolor. “He sido viuda durante algún tiempo y en los últimos meses he encontrado a mi alma gemela”, dice. “Qué bueno para mí, porque parece que el orgasmo libera endorfinas adecuadas para aliviar el dolor de la artritis durante algún tiempo, por lo general, el resto de la noche y hasta la mañana siguiente...”

Si está listo para el sexo, considere el romance a la antigua. La música, la comida y las velas agregan ambiente y lo ayudan a reconectarse con el otro.

Si usted y su pareja siguen teniendo problemas, tenga una charla sincera con su médico. Es posible que lo derive a un terapeuta que puede ayudarlo a lidiar con el tema y encontrar otras maneras de comunicarse.