Jack critica todo el tiempo a su esposa Sally. Un día dice que es demasiado condescendiente con sus hijos. Al día siguiente, que ella no gana lo suficiente. Si bien Jack a menudo promete ayudar con las tareas del hogar, rara vez lo hace. Hace poco le dijo a Sally que si ella “no se organiza", la abandonará.

Susan suele decir a su papá, mayor y con diabetes, que cuidarlo requiere demasiado trabajo y no responde cuando él necesita ayuda. Cuando él se disculpa por ser una carga, ella sonríe con sarcasmo.

Muchos veces, cuando Joe vuelve del trabajo, le grita a su hija adolescente y le dice que nunca tendrá notas lo suficientemente altas para entrar en la universidad ni será lo suficientemente delgada para conseguir un esposo.

¿Qué tienen estas tres situaciones en común? Todas implican abuso emocional.

Definición del abuso emocional

Es común que, de vez en cuando, las personas lastimen o intenten controlar a otros. El abuso emocional suele ser un patrón de conducta que se desarrolla con el tiempo: una persona lastima emocionalmente a otra y mantiene poder y control sobre esa persona. O puede ocurrir en un solo hecho traumático.

El abuso emocional implica hacer y decir cosas que hacen que la víctima se sienta mal consigo misma. La baja autoestima, la desvalorización, el miedo, la desesperanza y la culpa son resultados comunes.

Cualquiera puede ser una víctima del abuso emocional. Puede tomar diversas formas: hombres que hieren a mujeres, y viceversa, padres que hieren a hijos, y viceversa, y entre personas del mismo sexo.

Signos comunes del abuso emocional

Hay muchos señales de abuso emocional que van desde lo obvio hasta lo sutil. Pregúntese si alguien en su vida actúa de alguna de las siguientes formas:

  • Le grita y le da órdenes todo el tiempo
  • Lo insulta, le echa culpas o lo critica
  • Se burla de usted en público o en privado
  • Lo priva de su afecto o lo ignora
  • Intenta controlar sus actividades y el contacto con otros
  • Amenaza con abandonarlo o herirlo a usted o a sus hijos

Estas son algunas formas más sutiles del abuso emocional:

  • Niega abusar de usted
  • Hace comentarios hirientes con un tono de voz afectuoso
  • Lo juzga o niega sus sentimientos
  • Malinterpreta sus palabras y tergiversa su significado
  • Rompe promesas y luego alega haberse olvidado
Causas del abuso emocional

El abuso emocional no es causado por las drogas, el alcohol o el estrés, pero estas suelen usarse como excusas. Si bien algunos investigadores consideran que ciertas personas pueden tener una tendencia biológica a ser agresivas, en la mayoría de los casos, el comportamiento abusivo es adquirido. Con frecuencia, los propios abusadores tienen una baja autoestima.

La mayor parte de los abusadores adquirieron su comportamiento en la niñez. Pueden haber sido testigos de situaciones de abuso o haber sido víctimas de abuso. En este entorno, el comportamiento abusivo es algo habitual. Otras causas pueden incluir alimentar el sentido de poder del abusador y la necesidad de controlar cada aspecto de la vida de una persona.

Abuso emocional y abuso físico

Muchas veces no se reconoce el abuso emocional porque resulta difícil de advertir. Cuando se lo reconoce, se lo suele ignorar, negar o considerar un comportamiento aceptable. El resultado de ello es que frecuentemente se mantiene dentro de una relación y se transmite de generación en generación. Muchos abusadores tienen habilidad para ocultar su accionar y, con frecuencia, no hacen demostraciones en público. Esto funciona a favor del abusador porque se da la apariencia de que la víctima exagera o miente.

El abuso emocional no necesariamente conlleva abuso físico. Existen dos tipos de comportamientos que tienen similares resultados y causas. Sin embargo, el abuso emocional siempre acompaña al abuso físico.

Buscar ayuda

El primer paso para cambiar una relación abusiva es reconocer que existe el abuso y procurar ayuda. Tiene que aceptar que el comportamiento abusivo no es su culpa y que no puede cambiar el comportamiento del abusador, pero puede hacer algo para ayudarse a sí mismo. El abusador debe hacerse responsable de sus acciones.

La terapia puede darle al abusador la oportunidad de cambiar. Pero para algunos el cambio es más fácil que para otros.

A diferencia de los abusadores que no reconocen que sus acciones son abusivas, para los abusadores intencionales el cambio suele ser un proceso duro y lento, dentro del cual la ayuda profesional es crucial.

Tanto si es víctima de abuso o como si es abusador de otros, puede procurarse asesoramiento profesional y ayuda para decidir si decide permanecer o no en la situación abusiva. Existen servicios especiales para víctimas y abusadores. Consulte las organizaciones que se muestran a continuación.