Luchar por conseguir el perfeccionismo puede ser difícil para el cuerpo y el espíritu. En lugar de eso, aprenda a trabajar con sus limitaciones y recuerde que las personas a su alrededor son sólo humanos.

A dos personas en una oficina se les asigna el mismo proyecto y la misma fecha de entrega. Joe hace su mayor esfuerzo y se va a las 5:30 p.m., silbando. Jane, por otra parte, vuelve a escribir, comienza nuevamente, revisa su trabajo incansablemente, y finalmente sale de la oficina a las 9:00 p.m., insatisfecha con su producto final. ¿La diferencia? Joe es un pensador flexible y Jane es una perfeccionista.

El perfeccionismo es un problema cada vez más grande en el trabajo y en el hogar, dice el profesor Stephen Palmer de Centre for Stress Management en Londes, Inglaterra. "La mayoría de los clientes que recibo para estrés y desgaste laboral son perfeccionistas."

Buenas Intenciones, Malos Resultados

No hay nada malo en esforzarse por hacer lo mejor que pueda. La clave es conocer sus limitaciones.

La persona flexible dice, "Me esforzaré por la perfección y haré todo lo que pueda, pero si no es perfecto, que así sea." El perfeccionista se esfuerza el 110%, y dice, "Debo realizarlo bien, y si no lo hago, soy un fracaso." Cuando la perfección lo elude, él comienza a sentir un fracaso. La ironía es que el tiempo y energía puestos en hacer el trabajo perfecto es probable que lo agoten hasta el punto de desgaste y den como resultado un trabajo que esté mal hecho.

Un Hábito Poco Saludable

En su reciente libro, When Perfect Isn't Good Enough, el psicólogo en McMaster University, Dr. Martin Antony dice que algunas personas son perfeccionistas sólo en el trabajo, en los deportes, o en las relaciones. Otras personas se esfuerzan por ser perfectas en cada área de la vida, con resultados potencialmente fatales.

Un estudio hecho por Dr. Sidney Blatt de Yale University ha relacionado al perfeccionismo con un alto riesgo de depresión y suicidio . "La idea es que el perfeccionismo está relacionado con la auto-crítica," explica Blatt.

Probablemente no muera en busca de la perfección, pero un ciclo constante de esfuerzo, fracaso, y auto crítica sí provoca estrés, el cual inunda la sangre con hormonas como epinefrina y cortisol. Ambos han probado dañar su sistema inmunológico, haciendo que usted sea más vulnerable a cualquier cosa desde la gripe hasta el cáncer. Las personas perfeccionistas pueden esperar que otras personas también sean perfectas, conllevando a discusiones, relaciones rotas y más estrés.

Perfeccionismo en el Trabajo

El perfeccionismo en el trabajo con frecuencia se manifiesta a sí mismo como sobre-preparación, dice Dr. Antony. "Usted pasará muchas horas tratando de hacer todo correcto. Usted leerá reportes y después los volverá a leer, escribirá y volverá a escribir. Su conducta está determinada por lo que sucede en su cabeza. Lo que en realidad se está diciendo a sí mismo es: "Tengo que hacer un trabajo perfecto. Si hago todo este esfuerzo y todas esas revisiones, podría evitar el fracaso."

Para evitar tenderse esta trampa usted mismo, expertos sugieren lo siguiente:

  • "Desafíe su pensamiento," dice Palmer. "Piense en los momentos en los que ha hecho una presentación menos que perfecta y sobrevivió. Ahora reemplace sus pensamientos perfeccionistas con "Es mucho más preferible hacerlo bien, pero realistamente, no sucederá nada malo si no lo hago."
  • Averigüe si sus creencias perfeccionistas son verdaderas. Deje un hecho pertinente en su presentación o cometa una falta de ortografía en una diapositiva. Rápidamente descubrirá que el mundo no se acabará si no lo hace exactamente correcto.
Perfeccionismo en el Juego

Entre las señales más comunes de perfeccionismo en el deporte están las expectativas irreales, dice el psicólogo principal en deportes en el Reino Unido Tony Gleadell. Digamos que usted es un golfista con gran práctica. Pero durante la competencia, la presión de hacerlo bien es tan grande que juega mal.

"Si su juego no sale a la perfección, usted comienza a quedarse sin expectativas," explica Gleadell. "Esto provoca presión extra, y usted se vuelve más estricto." Y después, por supuesto, usted no podría colocar la pelota en el hoyo si su vida dependiera de ello.

Usted necesita establecer objetivos realistas, dice Gleadell. Y compare cosas similares. ¿Es usted golfista profesional? No. Entonces esfuércese por lo que puede hacer, no por lo que no puede, dice Gleadell. "Usted tendrá menos estrés. Puede dejar que su talento lo lleve donde lo hará, y se divertirá estando allí."

Postergar las Cosas: Una Táctica Clásica del Perfeccionista

Imagine que tiene que escribir un discurso para la boda de su amiga. Usted se sienta con una hoja de papel, pero se siente demasiado ansioso para ser creativo, y la ansiedad le provoca hambre. Así que se levanta para preparase un bocadillo. Después de eso, usted lava el piso de la cocina, descongela el congelador, corta el pasto, lava la ropa, y lava el auto.

Postergar las cosas es una señal clásica de perfeccionismo. Usted está pensando "Quiero escribir el mejor discurso de la historia, pero tengo miedo de escribir uno que sea menos que ideal porque eso significa que soy un fracaso en algún nivel." Así que en lugar de eso, usted practica lo que los psicólogos llaman comportamientos de desplazamiento. Éstos reducen su ansiedad un poco, pero después se da cuenta ¡que se le acabó el tiempo!

Trate esto en su lugar, sugiere Palmer:

  • Establezca prioridades - Liste las cosas que necesite hacer y al lado de cada una escriba lo que sucederá si no la hace hoy. Ahora clasifique en grados cada tarea de acuerdo con la seriedad de las consecuencias. Lo más probable es que el piso de la cocina pueda esperar pero el discurso no pueda hacerlo.
  • Desglose la tarea - Escribir el discurso es mucho más desalentador que sólo escribir el primer párrafo. Entonces usted puede dar un paso a la vez hasta que termine.
Suavícese con Amigos y Familiares

Las personas perfeccionistas con frecuencia esperan que todos a su alrededor sean perfectos, y se enojan cuando no lo son. De acuerdo con Lynn Alden. psicóloga clínica y experta en relaciones en the University of British Columbia, tener expectativas perfeccionistas de otras personas está constantemente relacionado con discordia marital y amistades tensas. "Hay algo tóxico en esperar que otras personas sean perfectas. La otra persona no puede cumplir esas expectativas, así que el perfeccionista dirige mucha ira y desaprobación a la persona."

Para combatir esto, tome una decisión consciente de no forzar sus maneras perfeccionistas en los demás, después vea lo que sucede. Por ejemplo, sólo permanezca en silencio y deje que su pareja lave los platos como elija hacerlo. Estamos seguros que usted no contraerá ninguna enfermedad rara, a pesar del hecho de que él hizo la tarea diferente a como usted la habría hecho.

La Paradoja

La paradoja del perfeccionismo, dice Palmer, es que los perfeccionistas con frecuencia tienen bajo desempeño en todas las áreas de la vida. Los pensadores flexibles, por otra parte, aquellos que dicen "Me esforzaré por hacer lo mejor que pueda, pero si no lo logro, ¡qué lástima!," tienden a ser más exitosos, más felices, y más balanceados.