Vea de cerca ese vaso de agua. ¿Medio vacío? ¿Medio lleno? Lo que usted vea podría hacer una diferencia, no sólo en su salud diaria, sino en el tiempo que viva.

Así lo dicen los resultados de un nuevo estudio de Mayo Clinic que dio seguimiento a 839 personas más de 30 años. En la década de 1960, los participantes del estudio hicieron un examen estandarizado para determinar si eran optimistas, pesimistas, o algo intermedio. Quienes tuvieron una alta puntuación en la escala del pesimismo resultaron tener una probabilidad 19% mayor de muerte prematura que quienes tuvieron una puntuación más optimista.

El Poder del Optimismo

"Creo que tenemos evidencia convincente de que los optimistas y pesimistas difieren marcadamente en el tiempo que vivirán," dice el psicólogo Martin Seligman de University of Pennsylvania en su editorial que acompaña al estudio. "No está claro si el pesimismo acorta la vida, el optimismo prolonga la vida, o ambos."

Seligman dice que hay al menos cuatro formas en las que el optimismo puede afectar la longevidad:

  • Los optimistas tienden a ser menos pasivos que los pesimistas y son menos propensos a desarrollar impotencia aprendida o respuestas negativas y debilitantes a cosas que les suceden.
  • Los optimistas tienden a ser más propensos a practicar medidas de salud preventivas porque creen que sus acciones hacen una diferencia.
  • Los optimistas sufren depresión en un índice considerablemente más bajo que los pesimistas; la depresión está asociada con la mortalidad.
  • Los sistemas inmunológicos de los optimistas han mostrado funcionar de manera más efectiva que los de los pesimistas.
Aprendiendo a Ver el Lado Bueno

Durante décadas, los psicólogos han estudiado la relación entre el pensamiento positivo y la salud física y mental. De acuerdo con Seligman, autor de Learned Optimism: How to Change Your Mind and Your Life, es más importante cambiar patrones de pensamiento negativos en negativos que preocuparse por ser optimista. La imagen del optimismo que pinta no es una de cegarse a la realidad como Pollyanna, sino de un optimismo aprendido basado en exactitud y pensamiento no negativo.

Con base en los resultados de varios experimentos a gran escala, a largo plazo, y cuidadosamente controlados, Seligman descubrió que los optimistas son más exitosos que los pesimistas. Los políticos optimistas ganan más elecciones, los estudiantes optimistas obtienen mejores calificaciones, los atletas optimistas ganan más concursos, y los vendedores optimistas ganan más dinero.

¿Por qué esto sería así? En su libro, Self-help Stuff That Works, Adam Kahn dice que es "Porque el optimismo y el pesimismo tienden a ser profecías que se cumplen por su propia naturaleza. Si usted cree que un contratiempo es permanente, ¿por qué trataría de cambiarlo? Las explicaciones de los pesimistas tienden a hacerlo sentir derrotado, haciendo que sea menos probable que usted tome acciones constructivas. Las explicaciones optimistas, por otra parte, lo hacen más propenso a actuar. Si usted cree que un contratiempo sólo es temporal, es capaz de intentar hacer algo al respecto."

Optimista vs. No Optimista

¿Cómo puede determinar si usted piensa más optimista o pesimistamente?

"No me gusta usar la palabra pesimista porque la mayoría de las personas jamás se considerarían a sí mismas pesimistas," dice Khan, "pero muchas personas tienen la voluntad de admitir que no son optimistas."

Khan, como Seligman y otros expertos en motivación, define a los optimistas y no optimistas por la manera en la que explican los eventos en sus vidas. Los optimistas ven los contratiempos como específicos, temporales, y modificables, y por lo tanto están motivados para tomar acción. Los no optimistas tienden a ver los contratiempos como generales, permanentes y sin esperanzas, síntomas de fracaso generalizado que no pueden ser cambiados.

Por ejemplo, un optimista que no continuó una rutina de ejercicio durante una semana podría decir, "Tuve mucho que hacer esta semana. No planee mi tiempo muy bien. Tendré que hacerlo mejor la próxima semana." Un pesimista en la misma situación podría decir, "No tengo auto-disciplina. Obviamente no podré cumplir mis objetivos. El ejercicio no es para mí."

Un Asunto de Grado

Dr. Pierce Howard, autor de The Owner's Manual for the Brain, sostiene que la línea entre el optimismo y el pesimismo no está clara.

"Usted no sólo es un optimista o un pesimista, es un asunto de grado," dice Dr. Howard. "Usted puede ser exitoso en la vida en cualquier parte constantemente." Él indica que los pensadores pesimistas hacen grandes contadores de impuestos, mientras que los optimistas son más aptos para carreras en el área de ventas.

Teniendo Buen Estado de Ánimo

El estado de ánimo también tiene una influencia en si los pensamientos optimistas o pesimistas dominan su cerebro, de acuerdo con Dra. Susan Vaughan, psiquiatra, psicoanalista e investigadora, cuyo libro más reciente, Half Empty, Half Full, explora la manera en la que ganar el control sobre los estados de ánimo puede dar como resultado un pensamiento más positivo.

"El estado de ánimo es un poderoso filtro en la manera en la que vemos las cosas," mantiene Vaughan, quien ve a la mayoría de personas como una mezcla de optimismo y pesimismo, dependiendo de la situación a la que se enfrenten.

Ella señala tres métodos que las personas optimistas tienden a usar para realzar su estado de ánimo:

  • Pensamiento alternativo - Cuando suceden cosas malas, los optimistas tienden a tomarlas menos personalmente y proponen múltiples alternativas para encontrar la razón por la cual podrían haber sucedido, entonces, trabajan activamente para arreglar la situación.
  • Comparación hacia abajo - Aunque suena desagradable, los optimistas se comparan a sí mismos con otras personas que estén en situaciones peores como una manera para realzar su propio estado de ánimo.
  • Relajación - Los optimistas tienden a usar el ejercicio, yoga, e incluso "poner una cara feliz" como maneras para relajarse y por lo tanto mejorar su estado de ánimo.
El Optimismo No Siempre Es la Respuesta

"La idea de que los optimistas son más sanos que los pesimistas es demasiado simplista," dice Dr. Howard Friedman, un profesor de psicología en the University of California, Riverside. "Muchas veces, el optimismo excesivo puede ser nocivo para la salud de una persona. Esto es especialmente evidente entre adolescentes, quienes toman muchos riesgos."

Friedman sostiene que puede ser dañino pensar optimistamente cuando se trata de elecciones de salud difíciles como dejar los cigarros, usar condones, o usar cinturones de seguridad.

"No estoy de acuerdo que en general podamos tratar de hacer que todos sean más optimistas. Absolutamente no hay evidencia de que tratar de hacerlo mejore la salud general de la población," dice Friedman.

Eligiendo la Estrategia Correcta

Siegman está de acuerdo en que hay momentos en los que no vale la pena ser optimista, como cuando se planea un futuro riesgoso, cuando se aconseja a aquellos con pocas probabilidades para el futuro, y cuando trata de ser simpático con los demás. Cuando el costo de la falla es alto, él aconseja, el optimismo es la estrategia equivocada.

Sin embargo, hay muchos momentos en los que el optimismo puede ser un poderoso aliado. Cuando el objetivo es el logro, use el optimismo. Si usted está combatiendo la depresión, los pensamientos optimistas pueden aumentar su estado de ánimo.

Cambiando de Negativo a Positivo

Seligman discute que el optimismo, como otras habilidades interpersonales, se puede aprender.

"La manera en la que usted se explica a sí mismo los contratiempos es en gran parte un hábito como lo es la manera en la que ata sus zapatos," está de acuerdo Khan. "No es más difícil o más fácil cambiar un hábito del pensamiento que cambiar un hábito físico." Él recomienda escribir acerca de contratiempos y practicar discusiones con sus pensamientos menos optimistas hasta que tenga una visión más realista de lo que ha sucedido y de lo que es probable que suceda en los acontecimientos futuros.

"Toma trabajo, disciplina, y enfoque," dice Khan. "Pero si usted no cree que tenga estas cosas, esos son los primeros pensamientos no optimistas que tienen que acabar."