A Jerri Ledford le gustaba pensar en sí misma como una buena amiga, pero finalmente llegaría a su límite. A pesar de las insinuaciones sutiles o recordatorios directos, Carla no pudo entender que llamar a Jerri todos los días y mantenerla en el teléfono durante una hora o más estaba interrumpiendo el trabajo de Jerri.

"Traté de insinuarle, intenté ser breve con ella, traté de evitar sus llamadas. Nada parecía funcionar," recuerda la mamá de dos hijos de Tennessee. "Estaba llegando al punto donde tenía pavor de contestar el teléfono, temiendo que fuera Carla. Durante un rato, dejé de responderle totalmente."

Todos tenemos una Carla (o Carl) en nuestras vidas, alguien que no puede entender una insinuación. Alguien que es grosero o desconsiderado o sólo totalmente torpe. Alguien que es, en una palabra, difícil.

Sobrellevar a las personas difíciles es un acto de malabarismo. Usted quiere trazar límites, pero no quiere ser grosero. Quiere ser directo, pero no quiere distanciarse de alguien. Así que ¿cuál es la solución?

Poniéndose al Mando

Dicen los expertos que la clave radica en darse cuenta de que no está a merced de una persona difícil, incluso cuando esa persona podría padecer que mantiene el poder en la relación, como en el caso de un supervisor. "Existen muchas alternativas las cuales las personas tienen al alcance de sus manos," dice el terapeuta William J. Knaus, EdD, autor de Take Charge Now.

Por ejemplo, Jon Hess, profesor asistente de comunicación en la University of Missouri-Columbia, estudió formas en las cuales las personas manejan relaciones difíciles. Planteó una variedad de opciones, incluyendo:

  • Interactuar con la persona difícil sólo en grupos
  • Seguirle la corriente a la persona y tolerar su comportamiento
  • Ignorar a la persona completamente
  • Acelerar las interacciones para disminuir el tiempo que comparte con esa persona

Por supuesto, algunas de estas opciones son más efectivas que otras. Algunas veces, lo mejor es morder su lengua y dejar que la irritación pase desaperciba. Sin embargo, en otras ocasiones podría necesitar confrontar a la persona directamente sobre su comportamiento o incluso terminar la relación totalmente.

Haciendo la Llamada

La forma en cómo controle a las personas difíciles con las que se encuentra depende de varios factores, incluyendo:

  • Qué tipo de relación tiene
  • Cuánto tiempo ha durado la interacción problemática
  • Lo que está en riesgo si no desarrolla un resultado positivo
  • Qué tan dispuesta está la otra persona para seguir trabajando en el asunto

En el caso de la interacción a corto plazo con alguien con quien tiene poca relación (el imprudente conductor quien se le cierra en la carretera) podría decidir dejar que pase la irritación. Simplemente no vale el esfuerzo para tratar de cambiar dicha situación. En su lugar, respire profundamente y piense que está en otro lugar.

Sin embargo, del otro lado del espectro están aquellas interacciones difíciles que se extienden durante meses o años, como sucede con la familia, amigos o compañeros de trabajo. No sólo ha invertido más en estas relaciones, también tiene que lidiar con estas personas una y otra vez, haciendo que la irritación sea mucho más difícil de pasar por alto.

La solución para ello, dice Sybil Evans, una entrenadora personal que se especializa en tratar conflictos y autora de Hot Buttons, es tomar un enfoque sistemático para tratar el problema.

Dando Un Paso A la Vez

Cuando surge el conflicto, Evans recomienda escuchar primero lo que la otra persona tiene que decir de una forma no defensiva y empática en la que pueda dejar a un lado sus propios pensamientos y sentimientos. "Esto es lo más difícil de hacer," dice Evans, dadas las tendencias naturales para escapar del conflicto, ponerse a la defensiva o atacar."

Después, reconozca los sentimientos de la otra persona, utilizando lenguaje tal como, "En realidad se escucha preocupado sobre el problema." Al hacer esto, "Está mostrando que usted entiende. Definitivamente eso desarmará a la persona," ella dice. Una insinuación: Es importante que sea sincero en su respuesta. "Si no sale de su corazón o se siente que es falso, la persona se pondrá incluso más molesta," advierte Evans.

Finalmente, haga preguntas para determinar lo que realmente está molestando a la otra persona. Intente hacer preguntas abiertas tales como, "¿Qué te gustaría ver que pasará aquí?" o "¿Qué podemos hacer ahora para generar un tipo de resolución que te agrade?" Ésta es otra técnica para hacer que la persona se sienta escuchada, así como también para hacer que se enfoquen en la solución del problema en lugar de culparse. Después de que llegue a este paso, con la esperanza, puede reunir un plan compartido de acción para tratar el área del conflicto.

Encontrando Otra Solución

¿Qué pasa si estos enfoques simplemente no funcionan? "No todos los conflictos sencillos pueden resolverse de manera constructiva," admite Evans. Si no puede llegar a un convenio, podría necesitar llegar a un acuerdo para olvidar sus diferencias. Otra posibilidad es tomar un descanso y volver a convocar la discusión más tarde.

Sin embargo, si el conflicto está en curso y lo está afectando profundamente, podría ser el momento para dar fin a la relación ya sea una situación laboral o una relación con un amigo o miembro de la familia. Cuando esté tomando esta decisión hágase esta pregunta, "¿Esta relación mejora mi vida o la empeora?" dice el psicoterapeuta y experto en relaciones Mel Schwartz, autor de The Art of Intimacy, the Pleasure of Passion. "Y cuando haga esa pregunta, sabe la respuesta inmediatamente."

Sin embargo, antes de que siga este paso final, Schwartz recomienda evaluar su propio papel en el conflicto; especialmente si usted parece estar sobrellevando más de lo que le corresponde con las personas difíciles. "Si usted está topándose con personas difíciles en todas las facetas de su vida, las está atrayendo," él dice. "La pregunta es, ¿por qué?" Al preguntarse lo que podría obtener de estas relaciones problemáticas, puede entender más sus propias fortalezas, debilidades y necesidades. Schwartz continúa, "Su relación con otras personas es un espejo de su relación consigo mismo."