sugar tip sheet Numerosos profesionales en nutrición se enfadan bastante con el término "comida chatarra". No hay alimentos buenos o chatarra, dicen, solo dietas muy malas. En otras palabras, lo que cuenta es el plan de alimentación general, no el producto con alto contenido de azúcar, alto contenido de grasa o bajo contenido de nutrientes con el que nos damos un gusto de vez en cuando.

Pero, como señala el profesor Ashima Kant de Queens College de Nueva York, elegir productos como soda y frituras en lugar de alimentos más sanos tiene "consecuencias nutricionales". No es de sorprender que Kant descubriera que mientras más comida chatarra forme parte de la dieta, más calorías se consumen. Además, se come más grasa (y grasa saturada) y menos fibra.

Más aun, Kant determinó que al igual que a medida que la comida chatarra aumenta en la dieta, disminuye el consumo de vitaminas A, B6, B12, C, folato, calcio y hierro. También son más bajos los niveles de esos nutrientes en sangre. Además, las personas que comen más comida chatarra tienen niveles más bajos de colesterol HDL "bueno" que trabaja para eliminar grasa de las arterias. Y tienen niveles más altos de homocisteína , un compuesto químico de la sangre que podría estar asociado con un riesgo incrementado de cardiopatías.

Las grasas y dulces captan toda la atención

Según la opinión de Kant, el deseo de opciones menos recomendables en términos nutricionales se incrementa debido al hecho de que "los alimentos más sanos se publicitan menos. Si usted pregunta a las personas: '¿Influyen sobre usted los anuncios que ve?'" Kant agrega, "dicen: 'Nunca'. Pero tal vez estén influenciadas".

Los estudios han demostrado que, en efecto, la publicidad de los alimentos ejerce una gran influencia sobre los niños. Por ejemplo, los investigadores de Rudd Center for Food Policy & Obesity en la Universidad de Yale determinaron que los niños que ven más anuncios de comida chatarra terminan comiendo más de este tipo de alimentos (p. ej., bebidas azucaradas y comida rápida).

Pero a Kant no le gusta el término "comida chatarra" porque "rotula a los alimentos. No tengo nada en contra de estos alimentos. Nos dan un gran placer. Desafortunadamente, los estamos consumiendo en mayor cantidad y estamos prestando menos atención a alternativas más nutritivas".

Sin embargo, Marion Nestle, PhD, presidenta del Departamento de Nutrición y Estudio de los Alimentos de la Universidad de New York, cree que "es aceptable pensar en la comida chatarra como tal". No usar el término "da permiso total para que las personas tomen una actitud de 'se permite cualquier cosa'", comenta. "Pero las personas no deben engañarse. Aunque la comida chatarra no es veneno, no son alimentos para todos los días. Las personas necesitan comer más frutas y verduras. Para quienes están preocupados por su peso, agrega, "Reducir la comida chatarra es una excelente forma de comenzar".

La influencia de la industria alimenticia

Nestle cree que la comunidad de la nutrición en cierta medida está vinculada a la industria de los alimentos. "Muchos profesionales del área de la nutrición están en deuda con la industria de los alimentos debido a que han recibido dinero para investigaciones o apoyo a sus organizaciones", señala. Nestle agrega que existe "una gran conspiración para minimizar los consejos de no consumir comida chatarra" e incluso de evitar el uso del término.

Michael Jacobson, PhD, director ejecutivo de Center for Science in the Public Interest radicado en Washington, le da aún más fuerza. La fuerza que impulsa a deshacerse de las palabras "comida chatarra" proviene de la industria de los alimentos, comenta. Y profesionales en nutrición "hacen todo lo posible por evitar el uso del término porque los oficiales de corporaciones que buscan lugares donde invertir en términos de concesiones o arreglos corporativos no quieren escuchar que sus productos se conocen como comida chatarra."

La Asociación Estadounidense de Dietética (ADA, por sus siglas en inglés) es una importante organización que evita usar el término "comida chatarra". Jacobson sostiene que esto se debe a que la ADA recibe "una enorme cantidad de dinero de importantes empresas y asociaciones de comercio en forma de subvenciones, honorarios de consultoría para los 'peces gordos', dinero para conferencias, etc.".

Sheah Rarback, una nutricionista de Miami, que es una de las representantes de la ADA, refuta que aproximadamente el 9% del presupuesto operativo anual total de la ADA provenga de organizaciones externas y el resto de cuotas de afiliados, artículos de promoción que vende la organización y artículos relacionados. Asimismo, señala que la rotulación de algunos alimentos como chatarra "no es considerar el panorama total para mejorar su dieta. Es un enfoque muy limitado".

Ella reconoce que los dulces y muchos otros postres y bocadillos son alimentos bajos en nutrientes y dice que "necesitamos minimizarlos" en la dieta. Sin embargo, "si alguien come al menos cinco frutas y verduras al día", señala, más "granos enteros, carnes magras y productos lácteos semi descremados", los alimentos en cuestión pueden tener cabida. Y en ese caso, opina, no es "chatarra", sino solo una parte del enfoque total.

Mantener cierto escepticismo

Jacobson no está convencido. Él señala que demasiados estadounidenses están comiendo a diario hamburguesas dobles con queso, cereales glaseados con azúcar, bebidas, barras de dulce y otros alimentos con alto contenido graso y bajo contenido de nutrientes. Jacobson también señala que "sin la comida chatarra, es bastante difícil tener una dieta chatarra". El debate sobre el término "comida chatarra" puede obligarnos a ver más de cerca lo que comemos y lo que comen nuestros hijos. Elegir incluir más frutas, verduras y granos enteros puede ayudar a mejorar nuestra salud general.