"Pero he estado fumando durante 45 años."

"El daño ya está hecho."

"¿Por qué no debería disfrutar mis cigarros? A mi edad eso no importa."

La verdad es que, eso importa. Las personas de la tercera edad que dejan de fumar tienden a gozar de mejor salud y calidad de vida que sus coetáneos que continúan fumando.

Por Qué No Es Demasiado Tarde

Muchas personas no se dan cuenta de que dejar de fumar tiene beneficios inmediatos, así como a largo plazo. A continuación se presentan algunos beneficios que se encuentran en personas, tanto jóvenes como mayores, que dejan de fumar:

En un día:

  • Incremento en la circulación de la sangre.
  • Disminución de los niveles de monóxido de carbono en la sangre.
  • Reducción del ritmo cardiaco y presión arterial
  • Disminución en el riesgo de sufrir un ataque cardiaco.

En varios días hasta varias semanas:

  • Mejoría en el sentido del gusto y olfato.
  • Aumento de la capacidad pulmonar.
  • Mayor facilidad para respirar.

En varias semanas hasta nueve meses:

  • Aumento en el nivel de energía.
  • Mayor limpieza y función de los pulmones.
  • Menos frecuencia de padecer resfriados y otras infecciones del sistema respiratorio.
  • Disminución en la congestión de los senos paranasales.
  • Reducción de la falta de aliento.

Beneficios a largo plazo (desde varios años hasta más de 10 años):

  • Disminución en el riesgo de padecer enfermedad cardiaca y cáncer pulmonar. (El riesgo puede ser finalmente similar al de una persona que no ha fumado en su vida.)
  • Disminución en el riesgo de padecer cánceres en la boca, esófago, laringe, vejiga, páncreas y riñón.
Otros Beneficios de Salud

Dejar de fumar tiene beneficios de salud adicionales, tales como disminución en el riesgo de padecer enfermedad vascular periférica, apoplejía y enfermedad pulmonar crónica ( bronquitis, enfisema y asma). También dejar de fumar podría disminuir su riesgo de padecer cataratas, degeneración muscular, padecimientos de la tiroides, pérdida del oído, disfunción eréctil, demencia y osteoporosis.

Incluso si ya padece una enfermedad crónica, dejar de fumar podría ayudar a disminuir la gravedad de nuestros síntomas y mantenerlo más saludable por mayor tiempo. ¿Todavía cree que es demasiado tarde?

Enseñando Nuevos Trucos a Fumadores Mayores

"¡Pero he estado fumando durante 45 años!" usted dice. "Nunca podré ser capaz de dejar de fumar en este punto."

Podría sorprenderse al escuchar que generalmente fumadores mayores logran dejar de fumar con más éxito que los fumadores más jóvenes. Esto es especialmente verdad si ya tiene problemas de salud, particularmente los que están relacionados con el consumo de cigarro.

Estudios sugieren que las personas de la tercera edad que piden ayuda a sus doctores para dejar de fumar son más propensos a obtener esa ayuda y podrían ser más propensos a lograr con éxito dejar de fumar. En su próxima visita médica no olvide preguntar lo que usted y su doctor pueden hacer para ayudar a deshacerse del hábito.

Antes de Que Tire las Colillas...
  1. Enliste todos los motivos por los cuales usted quiere dejar de fumar y vea con frecuencia su lista.
  2. Consiga ayuda de su doctor, un especialista que se dedique a ayudar a las personas a dejar de fumar o un programa grupal para dejar de fumar. Discuta el uso de productos de reemplazo de nicotina (parche, goma de mascar o atomizador nasal) junto con un programa de cambio de conducta.
  3. Una semana antes de que deje de fumar, lleve un diario de cuándo y dónde fuma cada cigarro. Registre cómo se siente en cada ocasión (feliz,ansioso, relajado, molesto, triste, solo, etc.). Esto lo ayudará a estar más consciente de sus patrones en el consumo de cigarro.
  4. Elija un método para dejar de fumar, tal como la reducción gradual o total del consumo de cigarro. Dejar de fumar por completo en un intento tiende a ser más efectivo.
  5. Programe una fecha en su calendario para dejar de fumar.
¡Patee Algunas Cenizas!
  1. El día que deje de fumar, tire todos sus cigarros y ceniceros.
  2. Revise su diario donde registre su consumo de cigarro e identifique sus patrones del consumo de cigarro. Si fuma regularmente en ciertos lugares (por ejemplo, en la cocina después de una comida), cambie su rutina (levántese de la mesa después de comer). Identifique otras situaciones, tales como estrés, depresión y estar alrededor de otros fumadores. Formule un plan para cada situación.
  3. Cree una lista de formas para distraerse de un antojo por un cigarro. Los ejemplos incluyen llamar a un amigo, dar un paseo, masticar goma o darse un baño caliente.
  4. Recompénsese con un regalo (que no sea comida cada semana que no fume. Guarde el dinero en un frasco y obsérvelo crecer.
  5. Tenga a un "amigo" de apoyo (de preferencia un exfumador) que pueda llamar durante los momentos difíciles.
  6. Los síntomas de retraimiento deben desaparecer en unas cuantas semanas. Con frecuencia ayudan los productos de reemplazo de nicotina y el bupropión. Intente descasar y relajarse más.
  7. Para evitar el aumento de peso, consuma comidas de bajo contenido de grasa y refrigerios con muchas frutas, verduras y granos enteros. Beba mucha agua. Haga ejercicio diariamente. Consulte a un nutriólogo si el aumento de peso llega a ser un problema.
Si Cae De Nuevo en las Redes de Sus Colillas...

Muchas personas vuelven a fumar (algunas veces años después de haberlo dejado) cuando los golpea una crisis. Planee con anticipación cómo manejará un suceso estresante, tal como una muerte, divorcio, retiro, enfermedad, etc. De esa manera, no bajará la guardia.

La mayoría de los exfumadores hacen varios intentos por dejar de fumar antes de lograrlo. Si usted comienza a fumar de nuevo, no deje que los sentimientos de arrepentimiento, culpa o fracaso lo controlen a usted. Aprenda de sus contratiempos y continúe de nuevo el programa. ¡No es demasiado tarde!