Se suele utilizar una técnica de guiada por ultrasonido para cosechar los óvulos. Se puede utilizar un método laparoscópico para evaluar los órganos pélvicos. Un laparoscopio tiene una luz y un lente para obtener una visión más clara de los órganos. El ultrasonido es más rápido y fácil para la paciente, y es tan efectivo como un examen laparoscópico.
La sonda de ultrasonido tiene una aguja. Se inserta en la vagina y se pinchan los folículos del óvulo con la aguja. A través de la aguja, se extrae líquido que luego es inspeccionado. Inmediatamente después se coloca en un material de cultivo estéril y nutritivo. El líquido se colocará en un incubador.
El hombre, si es fértil, evita la eyaculación por dos o tres días. Después, recolecta el semen de la masturbación. Tejido cicatrizal en el pene u otras condiciones podrían obstruir la liberación normal de esperma. Si ese es el caso, se puede realizar una aspiración de esperma. Algunas veces, el esperma del hombre se puede congelar a tiempo. Si la pareja masculina no puede producir esperma viable, se usará el esperma de un donante.
Se eligen entre 50.000 y 100.000 de los espermas más saludables y móviles. Se mezclan con los óvulos cosechados. Se puede tratar el esperma para aumentar le probabilidad de fertilización. El portacultivo se mantiene a una temperatura corporal normal dentro de un incubador durante 2 ó 3 días. Durante ese período, se espera que el esperma fertilice entre el 60 y el 80% de los óvulos. Una vez fertilizados, comienza la primera división celular y se desarrollan los embriones.
Una determinada cantidad de embriones (por lo general, de 1 a 5) se colocan en el útero. Cuanto menos embriones, menor es la probabilidad de un embarazo múltiple (p. ej., mellizos o trillizos). Se pueden congelar los otros embriones y guardarlos para futuros ciclos de FIV. También puede elegir donarlos a otras parejas infértiles.
Se inserta un catéter dentro de la vagina. Se lo pasa a través del canal cervical hasta el útero. Entonces se pasan los embriones al útero. Es posible que le soliciten que se coloque boca abajo con las rodillas al pecho. También se puede utilizar una mesa especial que inclina el útero hacia abajo. Estas posiciones permiten que la gravedad ayude a mantener los embriones en el útero para el implante.
Los investigadores analizaron siete pruebas de acupuntura. Las pruebas estaban orientadas a los beneficios de la acupuntura en las mujeres que recibían FIV. Según estos estudios, la acupuntura aumentó los índices de embarazo y de partos con vida en las mujeres que se sometían a FIV.
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