Image for soy foods article La Dirección de Fármacos y Alimentos (FDA) de los Estados Unidos permite que las etiquetas de los alimentos muestren una notificación de salud que indica que los productos con soja pueden bajar el colesterol en sangre. Sin embargo, si bien la soja puede hace descender el colesterol en sangre, no se sabe si también puede aumentar o disminuir el riesgo de cáncer de mama.

¿Por qué la preocupación?

La soja contiene compuestos similares al estrógeno llamados isoflavonas. Los estudios sobre el efecto que tienen las isoflavonas sobre el cáncer de mama han dado resultados variados. Sin embargo, algunas mujeres han comenzado a consumir grandes cantidades de soja para disminuir el riesgo. Los investigadores están preocupados porque no se han determinado los efectos de diferentes niveles de soja respecto del riesgo de cáncer de mama.

Efectos similares al estrógeno en el cáncer de mama

Las mujeres que tienen cáncer de mama que depende del estrógeno para desarrollarse y avanzar, suelen considerar el aumento del consumo de isoflavonas para ayudar a bloquear la producción de tumores. El método por el cual se cree que las isoflavonas bloquean la producción de tumores es el siguiente: las células mamarias contienen receptores de estrógeno que les permiten reconocer el estrógeno y llevarlo al tejido mamario. Sin embargo, el tipo de cáncer de mama que suele atacar se alimenta esencialmente de estrógeno, con lo que el objetivo es mantener el estrógeno fuera. Ahí es donde intervienen las isoflavonas. Estos débiles estrógenos vegetales tienen una estructura lo bastante similar al estrógeno humano como para que los receptores mamarios los confundan y les permitan ingresar, lo cual en efecto bloquea el ingreso del estrógeno humano nocivo.

La evidencia epidemiológica apoya la teoría. Las mujeres en toda Asia, que durante siglos han comido mucho más tofu y otros productos con soja que las estadounidenses, tienen mucha menor probabilidad de tener cáncer de mama que las mujeres estadounidenses. Sin embargo, no existe evidencia de que la soja sea responsable de esta disminución del riesgo. Esto solo significa que la soja puede ofrecer beneficios de protección a las mujeres que tienen antecedentes de cáncer de mama, al disminuir el riesgo de muerte y la recurrencia del cáncer.

¿Pueden ser nocivas las isoflavonas?

Se ha difundido la novedad sobre los estrógenos de la soja, al son de cientos de millones de dólares por la venta de productos de la soja anualmente. Las mujeres que compran no solo tofu sino también leche de soja, barras energéticas con soja, queso de soja, helado de soja y productos cárnicos a base de soja que semejan pavo, pollo, hamburguesas y mortadela. Luego existen los polvos y pastillas a base de soja, muchos con altas concentraciones de isoflavonas.

La ciencia presenta un panorama menos seguro de los beneficios de la soja. En un estudio, las mujeres a las que se administraron suplementos de soja experimentaron un aumento en el crecimiento de células mamarias, por lo menos, al principio. Ese es un posible problema porque cuanto más células mamarias crecen, mayor es la probabilidad de una mutación que podría generar células cancerosas que se transformarían rápidamente en un tumor. Sin embargo, no existe evidencia que lo pruebe.

El estrógeno también hace que crezcan las células uterinas y que se puedan convertir en células cancerosas. Si bien un estudio mostró que se producía estimulación uterina en el 3,37% de las mujeres que tomaban isoflavonas, en comparación con el 0% de las mujeres que tomaban placebo, no existe evidencia de que las isoflavonas de la soja, a dosis elevadas, aumenten el riesgo de cáncer uterino.

Hasta ahora las investigaciones no identifican a las isoflavonas de la soja como peligrosas. Pero les dan a los investigadores en qué pensar respecto de cuánta soja podría ser demasiada.

¿Cuántas isoflavonas?

Las investigaciones muestran que 25 gr de proteína de soja por día tienen un discreto efecto en hacer descender el colesterol. No se sabe si consumir más de 25 gr de proteína de soja por día podría ser peligroso.

Debido a esto, sería conveniente que las mujeres tuvieran cuidado con las pastillas y polvos de soja. Algunos productos contienen niveles elevados de isoflavonas. En muchos casos, las cantidades son mayores que lo que se consume en una típica dieta asiática, pero, nuevamente, no existe evidencia de que sea perjudicial.

Posible interacción con el tamoxifeno

El medicamento tamoxifeno también es un compuesto similar al estrógeno que mantiene al estrógeno humano fuera de las mamas. Las mujeres que toman tamoxifeno deben consultar a su médico acerca del consumo de soja, porque las isoflavonas de la soja podrían competir con el medicamento y disminuir su efecto. La cantidad isoflavonas requeridas para lograr esto tampoco se conoce.

No es una panacea

Lo importante es que no se debe pensar que la soja es un medicamento. Es conveniente incluirla como parte de la dieta, pero no es un tratamiento milagroso. Otros factores, como mantener un peso saludable, resultan más beneficiosos para reducir el riesgo de cáncer.